02 Sep 2010
Sentido de orientación
Por Roberto Newell
Uno de los riesgos que corren los que hacen el deporte de scuba es la posibilidad de perder el sentido de orientación, el cual es imprescindible para regresar a la superficie en buenas condiciones. Este riesgo se multiplica cuando las condiciones de luz causan que sea difícil distinguir entre el fondo y la superficie marina. Cuando esto sucede, el nadador puede equivocar la dirección y dirigirse hacia el fondo cuando debería estar nadando hacia la superficie. Para eliminar este riesgo, todo lo que se tiene que hacer es nadar en la dirección en que se mueven las burbujas que salen del regulador. Pero, si el nadador se descuida o entra en pánico, puede olvidar esta sencilla regla y cometer un error fatal. Exactamente esto es lo que pasa a muchos políticos en México. En vez de nadar hacia la seguridad de la superficie, están nadando hacia el fondo del mar.
Acabamos de ver ejemplos de esta conducta en el Foro de Seguridad y Justicia. No obstante que la mayoría de los municipios se están ahogando en un mar de problemas de seguridad que no logran resolver, persisten en vivir con la ficción de que les convienen más los policías conocidos del barrio, que una fuerza de seguridad profesional anónima que trabaja para una autoridad ajena. Este delirio solo se entiende si se acepta que la mayoría de las autoridades locales totalmente han perdido su sentido de orientación. Corregir las múltiples deficiencias técnicas y morales de las más de 2000 fuerzas municipales que hay en el País es imposible y pensar que lo único que hace falta es mejor coordinación entre las diversas fuerzas policiacas para derrotar al crimen organizado, es vivir en el engaño. Ejemplos como estos hay muchos. Para enfrentar al crimen organizado se requiere mejorar el sentido de orientación de los Presidentes Municipales.
Fuente: Reforma
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