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AMLO y su 3 de 3

"Es una tomadura de pelo" (El Financiero, 16-VI-2016). Hace apenas unos meses, Andrés Manuel López Obrador desdeñaba la iniciativa ciudadana que solicita a candidatos, legisladores y funcionarios presentar una versión pública de las declaraciones patrimonial y de intereses, así como su comprobante de pago de impuestos. De crítico mordaz, AMLO se transformó en usuario de la plataforma. Esta semana el líder de Morena presentó su versión de estos documentos a la página 3de3.mx. Junto con sus tres declaraciones se entrega una carta firmada bajo protesta de decir verdad que la información presentada es veraz y completa. Los medios de comunicación, los adversarios políticos y las redes sociales se encargan de confrontar los agujeros, las medias verdades y las francas mentiras que pudieran contener los documentos. Ni el IMCO, ni Transparencia Mexicana (TM), las dos instituciones que impulsan la iniciativa, somos la Auditoría Superior de la Federación, el Ministerio Público o la Comisión Nacional Bancaria para validar la información presentada.

¡¿Cómo pudieron aceptar la 3 de 3 del Peje?!, me reclama un amigo por WhatsApp. Hace un par de semanas, Javier Duarte, el impresentable gobernador de Veracruz, presentó sus supuestas tres declaraciones. Por primera vez desde que nació la iniciativa, el IMCO y TM decidimos rechazar las declaraciones de Duarte. Esta decisión se sustentó en el hecho de que el Nerón veracruzano se encuentra sujeto a 32 investigaciones abiertas por el SAT y la PGR, que buscan establecer su responsabilidad en delitos de corrupción.

En un mundo ideal, la plataforma 3 de 3 no debería de existir. La ley debería exigir una versión pública de estos documentos con formato, que dieran una idea del patrimonio y los intereses de los funcionarios. Con la puesta en marcha del Sistema Nacional Anticorrupción aún se tendrán que determinar los formatos de las declaraciones públicas, pero un avance importante es que la información se validará con bases de datos bancarias y fiscales. El buen funcionamiento e interoperabilidad de estas bases de datos es uno de los aspectos fundamentales en la implementación del SNA.

AMLO argumenta que la verdadera lucha contra la corrupción sólo podrá iniciar "con un cambio de régimen" en el 2018. Sin mucho esfuerzo de traducción esto significa que sólo cuando él sea presidente de México se podrá enfrentar esta epidemia. Desgraciadamente para contener o reducir los niveles actuales de corrupción no basta con un acto de voluntarismo sino con la construcción de instituciones. Si el simple mandato de AMLO bastara para poner punto final a la corrupción, la Ciudad de México debería ser un territorio liberado de la transa y el cuchupo. Entre diciembre del 2000 y julio de 2005, el Peje fue jefe de Gobierno del ex DF. ¿Qué cambios legales o institucionales permitieron blindar a la capital de República de estos vicios y conductas? En muchas delegaciones, la Asamblea Legislativa y algunas oficinas del gobierno, la falta de transparencia y la discrecionalidad dejan las arcas abiertas para justos y pecadores. Se requiere más que actos de fe y citas teológicas para enfrentar el mayor problema de México.

La 3 de 3 de AMLO deja abierta una serie de preguntas sin respuesta. Uno de los propósitos principales de la publicidad de la declaración patrimonial es poder dar un seguimiento de la evolución patrimonial de los funcionarios. En el caso de AMLO se denota un proceso de involución patrimonial, en el 2004 tenía 3 casas, un departamento y un terreno, con un valor agregado cercano a los 2 millones de pesos. Para 2016, donó todo a sus hijos y no tiene nada. Como afirma Miguel Treviño en un tweet muy agudo: "¿Del Presidente que pide perdón por tener más bienes de los que debiera, al que se presenta como Jesucristo, sin posesiones?", ¿será posible encontrar algo en medio?

Publicado por Reforma
14-08-2016