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Ausencia

Un bolero muy famoso, Desvelo de Amor, inicia con la estrofa, “Sufro mucho tu ausencia, no te lo niego…”. Es una canción de amor que habla de la ausencia de una persona que se fue. Pero podría referirse a cualquier otra persona cuya ausencia deja un hueco difícil de llenar, por ejemplo, podría referirse a los migrantes mexicanos que se fueron a vivir a Estados Unidos (sobre ellos he escrito en una columna reciente), pero también podría referirse a los americanos que, después de haber echado raíces en México, han tomado la dolorosa decisión de regresar a su país debido al problema de inseguridad que priva en el País. Los mexicanos que estas personas empleaban “sufren mucho su ausencia…” y los que han tomado la decisión de irse también están sufriendo.

Desde hace décadas, miles de americanos acostumbran pasar varios meses del año en México. Hablo de los famosos snow birds, que viajan a México durante el invierno para refugiarse de las inclemencias de esa temporada. Esta población ha estado creciendo velozmente porque las estrellas demográficas se alinearon a nuestro favor. A partir del año 2005, empezó a manifestarse el efecto del retiro de los baby boomers (personas nacidas después de la Segunda Guerra Mundial). Ni la crisis económica contuvo el crecimiento de esta población. La mayoría llegó a su jubilación con recursos suficientes para financiar su retiro en México, donde muchos adquirieron propiedades en lugares donde podían disfrutar un mejor estándar de vida del que podrían alcanzar en Estados Unidos gastando el mismo monto.

La jubilación de los baby boomers coincidió con un momento propicio en México. En el País existe una población grande de personas jóvenes dispuestas a proveer todo tipo de servicios a esta población (salud, alimentación, servicios personales, servicios hoteleros, etc. ) a costos competitivos. Sin que nadie lo planeara, la transición demográfica americana creó una enorme oportunidad de negocios para las empresas mexicanas. Todo lo que el Estado mexicano necesitaba hacer para que este boom se materializara era asegurar que las condiciones en el entorno económico y social fueran favorables para su desarrollo.

México cuenta con ventajas competitivas inigualables para construir una oferta extraordinaria de servicios para personas de la tercera edad. La cercanía física con Estados Unidos y la buena logística de transporte facilitan el movimiento de personas entre los dos países. Ningún otro país puede igualar esta ventaja competitiva y tampoco hay otro país que pueda igualar la variedad y calidad de climas y regiones del País.

A lo anterior se deben sumar tres condiciones que complementan la competitividad de la oferta del País. México cuenta con una población dispuesta a proveer servicios personales a costos competitivos. Además, la cultura popular inculca un trato respetuoso hacia las personas mayores. Esto hace que las personas retiradas que se mudan a México se sientan bienvenidas y respetadas. Por último, el País cuenta con una oferta adecuada de servicios médicos.

La suma de todo lo anterior rinde un resultado espectacular: México cuenta con condiciones intrínsecas incomparables para atender a la población americana en edad de retiro. Si nos lo hubiéramos propuesto, no podríamos haber diseñado un conjunto mejor de condiciones para el éxito. Por ello, la población de snow birds y retirados que mantienen una residencia en México creció hasta llegar a más de un millón de personas, concentradas en varias ciudades: San Miguel de Allende, Cuernavaca, Ajijic, Los Cabos, Puerto Vallarta, Cancún, Acapulco y varias más.

La mayoría de estas personas llegaron a México con los ojos abiertos. Sabían que confrontarían problemas relacionados con las diferencias culturales y lingüísticas entre los dos países. También sabían que en algunas partes confrontarían problemas relacionados con títulos de propiedad precarios y un sistema de justicia menos confiable que el de Estados Unidos. No obstante lo anterior, cientos de miles tomaron la decisión de establecerse en México.

Pero para lo que esta población no estaba preparada era para vivir en un entorno en el cual se sintieran tan amenazados por la inseguridad actual. Lo que afecta el bienestar de estas personas no son experiencias personales de violencia (la población de extranjeros que radica en el País está más segura aquí que si radicara en New Orleans, Chicago, Washington y varias ciudades americanas más). No, lo que les resta bienestar es sentirse amenazados constantemente. Con el tiempo, se agotan y deciden regresar a EU donde la percepción de riesgo es menor.

Todos perdemos cuando estas personas se van. Dejan tras de sí un hueco económico que causa que miles de mexicanos queden desempleados y que se devalúen sus propiedades. “Sufro mucho tu ausencia…”.

Roberto Newell G. es Economista y Vicepresidente del Instituto Mexicano para la Competitividad, A.C. Las opiniones en esta columna son personales.