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¿Deberíamos tener reservas internacionales tan grandes?

Recientemente he participado en un par de conversaciones sobre la conveniencia de mantener saldos elevados de reservas internacionales.  En mi opinión, sí.  Si en la historia ha habido algún momento que justifique invertir montos tan grandes en reservas internacionales es en la actualidad.  La gran inestabilidad financiera internacional podría convertirse en pánico de un día para otro.  Si tal crisis nos agarrara cortos de reservas, las consecuencias para la estabilidad del Peso y la economía serían muy grandes.

Tener reservas internacionales cumple varios propósitos simultáneamente: Las reservas funcionan como un colchón de ahorros que se tienen guardados para hacer frente a contingencias imprevistas.  Como el Peso no es una moneda de reserva como el dólar de EUA o el Euro, no nos queda otra opción que mantener estos recursos en esas monedas (o en oro y otros metales que conservan su valor en tiempos de inestabilidad).  También sirven para mandar la señal a los acreedores que se cuenta con los recursos para cumplir compromisos financieros futuros.  Tener reservas también sirve para estabilizar el poder de compra futuro del Peso, al despejar dudas sobre las perspectivas futuras del País.  Por último, a veces es útil acumular reservas con el fin de evitar que se sobre-valúe el Peso.

No obstante lo anterior, hay muchas personas que creen que sería mejor invertir los recursos en el País en activos financieros que tengan mejor rendimiento.  Su argumento tiene mucho de cierto.  Un amigo estima que el costo de oportunidad de mantener las reservas internacionales de México cuesta alrededor de cuatro mil millones de dólares al año.  Puede que tenga razón, pero creo que subestima el valor que tiene para la economía tener las reservas como un colchón que confiere seguridad a la economía.  De hecho, dada la historia de crisis financieras recurrentes del País, cabe cuestionar si los 137 mil millones de dólares que actualmente tenemos no serán un saldo demasiado chico; me explico.

Varias de las economías de la lista tienen razones que justifican mantener saldos relativos tan altos.  Por ejemplo, es posible que Arabia Saudita, Taiwan y Argelia mantengan saldos altos por razones de seguridad nacional o porque buscan esterilizar los ingresos que obtienen del petróleo,  pero no creo que los casos de Malasia, Tailandia o Indonesia correspondan a estos tipos de situaciones.  La explicación más plausible parecería ser que los gobernantes de estos países buscan ser cautelosos en estos tiempos o que no quieren permitir que las monedas de sus países se revalúen. 

De la muestra de países solo cuatro mantienen saldos relativos más bajos que México.  Me refiero a Estados Unidos (1 %), Italia (8.3 %), Francia (7 %) y Alemania (7%).  Sospecho que lo que hace que estos países estén tranquilos con saldos tan bajos es que en cada caso su moneda nacional es opera como moneda de reserva internacional; si se les agotan las reservas, todo lo que tienen que hacer es acudir a los mercados de capitales para pedir recursos prestados.  Pero ese no es el caso de México.  Cada vez que el gobierno pide prestado en el exterior, nuestros acreedores hacen cuentas y se preocupan sobre si estamos endeudándonos de más al País.   

En todo caso, creo que los analistas que critican el conservadurismo de Banco de México y SHCP se equivocan.  En vez de andar cuestionando si los saldos de reservas son demasiado altos,  deberían de preocuparse de que sean tan bajos.  En las condiciones actuales de la economía mundial es mucho mejor que sosobre a que fafalte.  Esa lección ya la deberíamos de haber aprendido desde hace mucho.
P.D.  Los financieros europeos que buscan que sean China, India y Brasil quienes rescaten a las economías de Europa quizá deberían de hacer cuentas como las que aparecen arriba. 

Roberto Newell G. es Economista y Vicepresidente del Instituto Mexicano para la Competitividad, A.C.  Las opiniones en esta columna son personales.