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El hogar es donde está tu hipoteca

FOTO: CHRISTIAN SERNA /CUARTOSCURO.COM

Se ha escrito mucho sobre la obsesión del mundo, especialmente de los estadounidenses, por tener una casa propia. La revista inglesa The Economist define la propiedad inmobiliaria como “el más grande error de la política económica en occidente”. Desde la Segunda Guerra, las familias han invertido en casas. Según los críticos del modelo de propietarios, las casas propias inhiben la movilidad de los trabajadores hacia las ciudades donde hay oportunidades, y a la vez atan enormes cantidades de tierra y capital a activos que no son muy productivos.

Hace unos días, en el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) invitamos al director del Infonavit, Carlos Martínez Velázquez, a platicar con un grupo de economistas y gente relacionada al sector. Con la elocuencia que lo caracteriza, nos platicó sobre cómo va el Instituto y algunas de sus perspectivas para la reactivación del sector vivienda, el cual es famoso por su efecto detonador de crecimiento económico. En esa conversación, Carlos habló sobre tres grandes temas: lo malo que encontró en el Infonavit y que está cambiando, lo que debe fortalecerse, y las métricas de desempeño de la institución.

Dentro de lo malo, expresó su preocupación por un modelo de vivienda expansivo que ha resultado en casas abandonadas y cartera vencida. La gente compra estas casas porque es la única forma de acceder a su ahorro acumulado, creyendo que eventualmente pueden convertir ese patrimonio en otro tipo de bienes. Además, encontró un gasto operativo que creció 58% en una década y una institución enfocada en atender a los oferentes de casa, como constructores y desarrolladores, más que a los dueños del ahorro.

Hace algunos días, hubo diversas noticias respecto a un incremento notable en la cartera vencida (el índice de cartera vencida aumentó de 8% a 11.7% entre septiembre y diciembre de 2019). Este cambio obedece a que fue necesario reclasificar préstamos donde la institución ya no estaba recibiendo pagos, pero que históricamente se habían clasificado como créditos vigentes.

El Infonavit es un fondo solidario, integrado por aportaciones de trabajadores, patrones y Gobierno. Este esquema permite que se pueda dar una tasa de interés muy atractiva a las personas en los niveles salariales más bajos. Las tasas para los trabajadores de los primeros cuatro deciles de ingreso van entre 4.7% y 8.6%. A decir del director Martínez, este segmento no es atractivo para la banca comercial.

Para estimular la recuperación, el Infonavit está pensando en nuevos modelos de crédito en pesos; reestructuras que reconozcan el pago parcial y un enfoque regional y por sector para apoyar a quien más se ha visto afectado por la pandemia, digitalización de trámites; criterios de calidad y ubicación de la casa para la colocación crediticia.

Quizá ahorramos de más para casa, y no suficiente para salud y el retiro. Habrá que buscar que la política pública alinee los incentivos para que podamos invertir de manera libre y mejor proporcionada entre estos tres objetivos. Por el momento, los trabajadores solamente pueden solicitar seguros de desempleo, prórrogas de sus créditos sin intereses y beneficios especiales por paro técnico.

Publicado por Animal Político
22-07-2020