Institucional

El proceso de sucesión en IMCO

Una de las responsabilidades más significativas de cualquier persona que maneja una institución es preparar la sucesión en el cargo. En el caso de IMCO el proceso inició hace dos años y acaba de concluir exitosamente con la designación de Juan Pardinas por el Consejo de Administración para manejar la Dirección General del Instituto a partir del día 1º de Febrero de 2011. Estoy seguro de que su designación marcará el inicio de una etapa de gran impacto del Instituto en la vida nacional.

IMCO tiene siete años de vida. Me tocó dirigirlo desde su puesta en marcha hasta la fecha. Durante ese periodo tuve la suerte y el honor de trabajar de cerca con un Consejo de Administración de gran calidad, presidido por Don Valentín Diez Morodo, quién siempre estuvo disponible para apoyar al Instituto y a mí en los momentos críticos de mi gestión. Le estoy muy agradecido, como lo estoy también con varios otros que dieron su respaldo a IMCO a lo largo de estos años. Estoy pensando en Jaime Serra Puche, Luis de la Calle, Claudio X. González y Emilio Carrillo y varios Consejeros más de IMCO, así como en organizaciones cuyo apoyo filantrópico y desinteresado ha sido de capital importancia, especialmente el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios y la Fundación Hewlett.

Para que la designación del nuevo Director General fuera juzgada favorablemente dentro y fuera de IMCO era indispensable satisfacer dos condiciones: Primero, que en el proceso participaran candidatos de gran calidad personal y profesional; segundo, que la selección   se basara en un proceso objetivo y competitivo para asegurar una conducta congruente con la misión institucional. 

Con el fin de asegurar que en el proceso participaran un número adecuado de candidatos calificados, se manejó un proceso competitivo abierto. La convocatoria se publicó en varios periódicos de cobertura nacional y se mantuvo abierta durante diez días. En total 15 personas, en su mayoría altamente calificadas, indicaron estar interesadas. Para recibir sus documentos personales y guardar la confidencialidad que un proceso como este requiere, se estableció un sitio de internet al cual solo tres personas tuvieron acceso. Este sitio fue el único punto de contacto entre los candidatos y el Comité de Búsqueda del Consejo Directivo.

Para evaluar cuáles candidatos debían seguir adelante, se estableció un método de objetivo para evaluar su experiencia y calificaciones. Cinco candidatos externos pasaron a la siguiente ronda de evaluación.

La lista se complementó con cuatro candidatos provenientes del staff profesional de IMCO. Además, los miembros del Consejo de Administración tuvieron el derecho de designar candidatos para ser considerados en el proceso de selección. Ningún Consejero ejerció este derecho. Así, los candidatos de la segunda fase fueron nueve personas cuyas hojas de vida eran de una calidad suficiente para ser considerados en la fase subsecuente.

A cada uno se le pidió que preparara tres ensayos breves respondiendo a las siguientes cuestiones: 1. ¿Cuál debe ser el papel de IMCO en una sociedad política plural? y en consecuencia, ¿qué cambios sugiere para apuntalar el éxito de IMCO en el cumplimiento de su misión? 2. ¿Qué políticas públicas recomendaría que el Instituto adopte para fortalecer la formación de capital humano del País? 3. ¿Por qué es usted la persona más calificada para dirigir a IMCO?

Todos los candidatos respondieron a estas preguntas. Los ensayos fueron calificados y comentados con los miembros del Comité de Búsqueda. Con base en las evaluaciones que se hicieron de estos, se invitó a cuatro personas a participar en la fase final, la cual constó de entrevistas personales con miembros del Comité de Búsqueda. Estas entrevistas se llevaron a cabo el lunes pasado.

Los resultados de las entrevistas se utilizaron para recomendar a los miembros del Consejo de Administración la designación de Juan Pardinas para manejar el Instituto durante su siguiente ciclo de vida profesional.

El proceso fue riguroso y exigente. Ningún candidato fue exentado de la competencia. Las nueve personas que prepararon ensayos lo hicieron en forma ordenada y seria, de hecho, ocho de los nueve participantes aceptaron que se publicara su ensayo sobre capital humano en la página electrónica del Instituto.

Los cuatro finalistas reúnen cualidades personales y profesionales que garantizan que seguirán teniendo éxito en sus vidas profesionales. El rigor del proceso y la seriedad con que se evaluó a los candidatos auguran que la designación de Juan Pardinas a la Dirección General y la ratificación de Manuel Molano en la Dirección General Adjunta impulsaran a IMCO a mayores logros. Estoy orgulloso de mis colegas y de pertenecer a un grupo colegiado de tan alta calidad como el de IMCO.

Roberto Newell G. es Economista y hasta el 31 de Enero, Director General del Instituto Mexicano para la Competitividad, A.C. Las opiniones en esta columna son personales.