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Gestión de donaciones, un reto para los gobiernos

FOTO: CRISANTA ESPINOSA AGUILAR /CUARTOSCURO.COM

Por: Rebeca Paredes y Paulina Cortés

Durante la pandemia, los gobiernos han recibido una gran cantidad de donaciones procedentes de distintas fuentes. Del 18 de marzo al 18 de julio, un grupo de investigadoras analizamos una muestra de 78 noticias publicadas en medios digitales sobre donaciones recibidas por dependencias gubernamentales durante la contingencia por COVID-19, con el objetivo de identificar riesgos en la manera en que los gobiernos gestionan las donaciones que reciben. 

Como resultado, el monto estimado al que ascienden las donaciones recibidas es de 63 mil 928 millones de pesos. Esto considera la información contenida en las noticias analizadas y los precios promedio de los productos. De las 78 donaciones, 72 de ellas fueron realizadas en especie y únicamente 6 de manera monetaria.

El diagrama muestra el origen y el destino de las donaciones, así como sus principales actores y receptores, y los niveles de gobierno a los que fueron entregados los recursos. Durante esta revisión, los riesgos detectados en el manejo de las donaciones  fueron los siguientes:

Falta de canales oficiales: Esto representa una incapacidad de entregar los recursos a través de canales oficiales de forma eficiente a dónde más se necesitan.

Falta de protocolos de transparencia: Ninguna ley obliga a las dependencias federales o estatales a hacer pública la información de las donaciones. La recepción y gestión de lo donado es discrecional,  opaca, y sin posibilidad de escrutinio ciudadano.  

Falta de rastreo de recursos: Las donaciones monetarias permiten que sea más fácil desviar el dinero a fines ajenos a la atención de la emergencia. En el pasado, esto también ha ocurrido con las donaciones en especie.

Donaciones disfrazadas: Al no saber quién realizó la contribución, existe el riesgo de que pueda llegar a ser el disfraz de sobornos, cabildeo no revelado o contribuciones con fines políticos. 

Falta de canales de denuncia: No hay un canal de denuncia donde funcionarios, empresas y ciudadanos puedan denunciar actos de corrupción relacionados con la gestión de la pandemia.  

Carencia de mecanismos de sanción: Hay una baja posibilidad de que un funcionario público sea sancionado por cometer actos de corrupción. 

Después de realizar una búsqueda sobre la manera en que las dependencias gubernamentales mexicanas gestionan las donaciones que reciben, encontramos tres ejemplos de transparencia proactiva: el de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el de la fundación IMSS, A.C. y el del Gobierno de Nuevo León. Sin embargo, en los tres casos solo se abarca o transparenta una fase de todo el proceso de donaciones y no el proceso completo. 

Ante las áreas de mejora en el manejo gubernamental de las donaciones y la necesidad de implementar acciones que mitiguen y disminuyan los riesgos de corrupción, el IMCO propone:

  1. Desarrollar una estrategia nacional para el manejo de las donaciones que haga a México más competitivo para enfrentar las emergencias. 
  2. Crear canales formales para efectuar donaciones. 
  3. Construir plataformas digitales sencillas que permitan mapear las donaciones. 
  4. Implementar y difundir canales para denunciar abusos y delitos cometidos con las donaciones durante las emergencias
  5. Sancionar abusos cometidos por autoridades en la administración de donaciones. 
  6. Involucrar a las organizaciones de la sociedad civil.

Las emergencias seguirán sucediendo. Hoy enfrentamos la pandemia, pero como país todo el tiempo estamos expuestos a riesgos que requieren que los gobiernos actúen de una manera planificada, ordenada y coordinada. Las donaciones tienen un impacto positivo y ayudan a la competitividad del país solo si se manejan de forma adecuada.

Publicado por Animal Político
13-08-2020