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Hoy no circula... y ¿mañana sí?

Fátima Masse y Gabriela Alarcón

Hace unos días, el Gobierno del Distrito Federal anunció modificaciones en el Programa Hoy No Circula, las cuales entrarán en vigor a partir del 1º de julio de 2014. Los principales cambios son:

  • Se crea una categoría para vehículos eléctricos e híbridos (Holograma E) que estarán totalmente exentos del programa.
  • Se retoma el Holograma 1 para vehículos de 9 a 15 años que dejarán de circular un día a la semana y dos sábados del mes.
  • Se modifican las reglas del Holograma 2, para vehículos de más de 15 años, de modo que dejarán de circular un día a la semana y todos los sábados del mes. Los vehículos de más de 15 años podrán obtener Holograma 1 siempre y cuando se demuestre que liberan bajos niveles de contaminantes.
  • Se incorpora a los vehículos de carga con placas federales que circulen por la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), siguiendo reglas similares a los vehículos ligeros.
  • Los vehículos foráneos dejarán de circular un día a la semana y todos los sábados del mes. Además tendrán una restricción de circulación entre las 5 y 11 horas todos los días. Aquellos vehículos que cuenten con el mismo esquema de verificación seguirán la regla de su respectivo holograma.

Este programa tiene dos objetivos. Uno de ellos es reducir la contaminación de la ZMVM, ya que parecen haberse agotado las medidas que en años pasados lograron reducir de manera eficaz y constante las concentraciones de contaminantes de esta ciudad. El otro es disminuir la congestión vial, problema creciente y que a su vez genera contaminación: a mayor tiempo en el tráfico, mayor quema de combustible y por ende mayor emisión de contaminantes.

En ese sentido, se podrían destacar tres ventajas de las modificaciones anunciadas. Primero, amplía el programa a todas las unidades de transporte de carga que circulan por la ZMVM, lo cual podría reducir los niveles de partículas (ya que son la principal fuente de este contaminante). Segundo, homologa el esquema de verificación en todos los estados de la zona megalopolitana -DF, Estado de México, Puebla, Morelos, Hidalgo y Tlaxcala-, lo cual podría facilitar la aplicación del programa a los coches de estos estados que circulen por la ZMVM. Tercero, el nuevo Holograma E podría generar incentivos para adquirir vehículos eléctricos, que son los menos contaminantes (aunque estos todavía sean muy caros).

Sin embargo, identificamos varias limitaciones de esta estrategia. En primer lugar, una verdadera estrategia debería desincentivar el uso de todos los vehículos y en el mayor tiempo posible. Pero el Programa “Hoy No Circula” y sus nuevas reglas se enfocan solamente en restringir parcialmente el uso de ciertos automóviles, ya que sólo aplica a una fracción de los vehículos (57% de la flota en circulación) y la restricción de este programa es, cuando mucho, a dos días por semana, en lugar de que se restrinja los usos cotidianos de los vehículos. De tal suerte que son pocos los efectos directos esperados sobre la congestión y la contaminación. Por ejemplo, una camioneta nueva con Holograma 00 puede circular sin restricciones, pero por su tamaño ocupa un mayor espacio en las calles, contribuyendo en mayor proporción al tráfico que un sedán modelo 2000. Asimismo, un dueño de un vehículo viejo que deba descansar uno o dos días a la semana probablemente buscará compensar algunas de las actividades que no pudo realizar en esos días durante el resto de la semana, lo cual tendría un impacto mínimo en el número de viajes o kilómetros recorridos a nivel agregado. Más aún, esto podría generar fuertes incentivos a que las familias afectadas busquen comprarse un vehículo adicional, como ocurrió en los años noventa (ver gráfica 1).[1]

HoyNoCircula_ copia

Una falla importantísima, ya no del diseño sino de la instrumentación de esta estrategia, es que el programa de verificación vehicular dista de operar con transparencia y eficiencia. A nivel anecdótico, al menos, es conocida la flaqueza de cómo operan algunos verificentros para otorgar uno u otro holograma. Y con la ahora posibilidad de que los vehículos de más de 15 años puedan aspirar a obtener el Holograma 1, se generan más presiones sobre quienes verificarán esos vehículos. Hubiera sido deseable que se anunciara una estrategia para fortalecer la transparencia y rendición de cuentas de los verificentros.

Por estas razones, el Programa Hoy No Circula debe sustituirse, o bien, complementarse con otro tipo de medidas que restrinjan el uso diario de todo el transporte privado y cuya implementación sea más sencilla. Incluso, las otras medidas podrían generar ingresos significativos a los gobiernos que las instrumenten. Las opciones más conocidas son los cobros por congestión como los que se han implementado con éxito en Singapur, Londres, Estocolmo y Milán. Otras ciudades como San Francisco, Sao Paulo y Pekín están analizando instrumentar esquemas similares. Estas medidas imponen un costo a los vehículos que buscan circular por zonas o vialidades con alta demanda vehicular. Por lo general, las tarifas se establecen en función de las horas del día con mayor demanda. En el caso de Londres, las tarifas se modifican en función de los niveles de dióxido de carbono (CO2) que libera cada tipo de vehículo.

Otras medidas que pueden continuar impulsándose en las zonas más problemáticas son los parquímetros. Este es otro tipo de cobro por congestión, pero en lugar de cobrar por circular por una zona o vialidad, se hace por estacionarse sobre la vía pública ya que también genera externalidades negativas. Polanco fue una de las primeras colonias que adoptó este tipo de política, y la ocupación de automóviles de la vía pública se redujo en 82% en horas pico (al menos al principio).[2] A pesar de que la implementación de este programa también tiene sus limitaciones, existen algunas alternativas innovadoras que, basadas en la tecnología, prometen mejorar considerablemente su eficacia y eficiencia. Vale la pena analizar el caso de tres ciudades de Puebla,[3] y los programas piloto en Buenos Aires, Argentina, y otras ciudades latinoamericanas, en donde se están desarrollando sistemas virtuales de parquímetros con pagos a través de telefonía móvil y que, al no requerir de la instalación física de los parquímetros, no deterioran la imagen urbana. Lo único que se requiere es delimitar los cajones de estacionamiento y asignarles claves para que quien se estacione ahí pague a través de su teléfono celular o en comercios registrados. Esto tiene varias ventajas. Para el usuario es más seguro y cómodo. Para la autoridad es más barato porque es muy baja la inversión y le ofrece información en tiempo real para la toma de decisiones.

Es importante precisar que las medidas más eficaces para lograr racionalizar el uso de los vehículos hoy recaen en el campo del gobierno federal. Por ejemplo, el impuesto a los combustibles sólo lo puede fijar la Secretaría de Hacienda. Sería ideal que el Congreso federal cambiara esta situación y permitiera a los gobiernos estatales establecer impuestos locales a los combustibles. Otro ejemplo, son los estándares para mejores tecnologías en vehículos ligeros y pesados, que están en la cancha de la SEMARNAT, los cuales se estima que podrían reducir las emisiones de los vehículos nuevos (con la tecnología actual) en alrededor de 80%.[4] Por último, la distribución de combustibles más limpios en todo el país y el retiro gradual de los combustibles sucios, harían viable la introducción de las tecnologías limpias de los vehículos. Esto depende de PEMEX.

En suma, para mejorar la calidad del aire y controlar los niveles de tráfico de esta ciudad, es fundamental atacar el problema de manera integral. Para ello, es necesario lanzar toda una batería de medidas, como las que aquí se delinean, y que han probado su éxito en otras ciudades del mundo, que (algunas) serían más sencillas de implementar y que son más eficaces para lograr que los automovilistas hagan un uso más racional de sus vehículos. Por supuesto, esto no será una opción equitativa si no se ofrecen verdaderas alternativas de movilidad y transporte público.

[1] A pesar de que en la encuesta levantada por la Secretaría del Medio Ambiente del DF sólo el 4.5% de quienes respondieron pensarían comprarse un vehículo nuevo, esto solo refleja las opiniones de la ciudadanía a 24 años de iniciado el Programa. El mayor impacto en las decisiones de compra de vehículos de los hogares fue casi inmediatamente después de que se anunció que dicho programa sería permanente.
[2] Fuente: Por qué apoyar los parquímetros en Coyoacán
[3] Zacatlán, Chignahuapan y Tlatauquitepec (todos son Pueblos Mágicos).
[4] De acuerdo con un estudio del International Council for Clean Transportation (ICCT) para México.
Publicado por Animal Político