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La mafia en el poder

Esta semana recibí mi certificado de afiliación a la mafia en el poder. El trámite es relativamente sencillo, basta con tener una diferencia pública con Andrés Manuel López Obrador e inmediatamente queda uno inscrito como miembro de esta metáfora del mal. La 3 de 3 del líder de Morena generó una sonora controversia mediática. A sus 62 años, AMLO declaró no tener ningún patrimonio. Todos los bienes raíces que acumuló durante su carrera de político profesional se los heredó en vida a sus hijos. La experiencia probablemente lleve a diseñar una versión 2.0 de las declaraciones patrimoniales, donde los usuarios de la plataforma 3de3.mx deberán declarar los bienes raíces que han donado en los últimos tres o cinco años. Rodrigo Medina, el ex gobernador de Nuevo León que está siendo procesado por delitos de corrupción, donó propiedades a su padre y a su esposa para evitar el embargo.

AMLO parece un hombre austero, que no se deja seducir por la ostentación y las comodidades. Sin embargo la austeridad no es un sinónimo de honestidad. AMLO no tiene ni coches, ni tarjetas de crédito, ni seguros, pero entre su patrimonio intangible se puede contar con el dominio y propiedad de un partido político completo: Morena. Ricardo Anaya es presidente del PAN, pero el ejercicio de su cargo no le garantiza la candidatura presidencial en el 2018. ¿Habrá alguien en Morena que quiera competir contra AMLO por la inminente postulación a Los Pinos?

Enrique Peña Nieto será el mandamás del PRI por unos años más, pero los propios diputados de su partido ya enviaron a la congeladora la iniciativa presidencial a favor del matrimonio igualitario. No me puedo imaginar un escenario donde los legisladores de Morena le hagan el feo a una propuesta legislativa impulsada por el Peje. Aunque tampoco recuerdo una sola propuesta legislativa impulsada por AMLO. No tengo registro de que el líder moral de la izquierda haya puesto su capital político a favor de un cambio normativo específico. El Peje ha dicho que No a muchas reformas y cambios institucionales, pero no recuerdo una sola acción propositiva en el Congreso que haya apoyado con la misma vehemencia con la que persigue la Presidencia de la República. En un video publicado en YouTube, AMLO nos da su interpretación involuntaria de la división de poderes: "Cuando me preguntan los legisladores de Morena que cómo votar...". De la mano del PRI y el Verde, Morena votó en contra de los formatos públicos de la Ley 3 de 3 en el Congreso.

El proceso de negociación legislativa del Sistema Nacional Anticorrupción me permitió ver de cerca las dinámicas internas del Congreso. Creo que el liderazgo de AMLO ante la izquierda mexicana sería muy distinto si hubiera tenido algo de experiencia como senador o diputado. Para ser legislador se necesita saber escuchar, aceptar opiniones distintas, mantener un umbral alto de tolerancia a la frustración, saber ganar y saber perder. También se requiere aprender a caminar en los zapatos de tus adversarios y reírte de los chistes de tus antagonistas.
Todos esos atributos son ajenos a la bipolaridad bíblica de "el que no está conmigo, está contra mí". A AMLO le acomoda mejor lidiar con súbditos que con ciudadanos. La diferencia de criterio le parece una traición y el menor cuestionamiento es una forma de herejía. Fernando Belaunzarán fue de los primeros miembros de la izquierda mexicana que tuvieron la valentía para disentir públicamente de AMLO. En el Twitter de Belaunzarán se puede leer todos los días el alto precio personal y político que pagó por aquella apostasía. Si AMLO llega a Los Pinos en el 2018, los mexicanos que no comulguen con el dogma presidencial pasarán a ser ¿la mafia de la oposición?

Publicado por Reforma
21-08-2016