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La COP16: un buen regalo navideño

Hace casi un mes, cuando empezaba la COP16 escribí cómo, contrario a lo que muchos piensan, el cambio climático no implica un freno a la competitividad. Hace una semana concluyó la COP16 y en esta se mostró un poco esta tesis.

En estas reuniones los gobiernos del mundo intentan llegar a acuerdos para reducir y adaptarse al calentamiento global y en esta ocasión dicha reunión logró tales aciertos que se puede considera un buen regalo de navidad para la humanidad.

A pesar de que los gobiernos no lograron los acuerdos vinculantes que muchos consideran la única solución y tampoco determinaron el futuro del protocolo de Kioto tras su conclusión en el 2012. Los acuerdos de Cancún son un buen regalo ya que no sólo implican compromisos en todos los frentes, sino que se pusieron el énfasis en conservar el principal activo natural sobre la tierra: sus selvas y bosques.

Preservar el hogar del 80% de las especies terrestres es sin temor a equivocarme la mejor inversión que puede hacer la humanidad en cambio climático. Y es que aunque nos cueste tanto ponerle números a los beneficios que dan nuestras selvas y bosques, todos sabemos que al conservarlas salvamos la biodiversidad, los mantos acuíferos y los ciclos hidrológicos, lo que implica beneficios incalculables.

Pero además los bosques captan una gran cantidad de carbono en su proceso de fotosíntesis y evitan una mayor cantidad de emisiones al no cortar sus árboles.

En pocas palabras por todos lados ganamos preservando nuestras selvas y bosques. En este sentido los “Acuerdos de Cancún”, no sólo formalizaron el mayor esquema de financiamiento para evitar deforestación y degradación de bosques y selvas en el mundo (REDD), sino que mostraron los enormes esfuerzos que realiza la iniciativa privada en este sentido también.

Desde las inversiones millonarias de George Soros para restaurar las tuberas, antiguas regiones selváticas en indonesia, hasta la compra de ganado con pastoreo sustentable de Walmart en Brasil, pasando por el esfuerzo de una familia de Coahuila que con pastoreo sustentable ha creado ganado de calidad mundial y regenerado la población de osos negros en México y Norteamérica.

Además los Acuerdos de Cancún se caracterizan,  por crear importantes esquemas de financiamiento y transferencia de tecnología que deberán ayudar a detonar más esfuerzos de la iniciativa privada. Entre estos destacan:
La creación del Fondo Verde (que reunirá 100 mil millones de dólares al 2020) para desarrollos ecológicos y adaptación en países en vías de desarrollo.
La creación de un nuevo fondo del Banco Mundial para facilitar esquemas de canje de bonos de carbono en países en vías de desarrollo.
• Creación de un mecanismo que facilitará el acceso a tecnología verde y permitirá transitar hacia una economía baja en carbono y combatir la pobreza.
• México se comprometió a establecer por su cuenta un Centro de Investigación sobre Desarrollo Sustentable y Cambio Climático, para generar y transferir tecnología a los países en desarrollo de América Latina y el Caribe.

Ahora, falta priorizar las inversiones a realizar a través de entender sus riesgos,  costos y ganancias para la población, tanto directas cómo indirectas. De esta forma debemos de ser capaces de atraer fondos para salvaguardar nuestros activos naturales y para disminuir nuestras emisiones.

Rodrigo Gallegos es director de proyectos de IMCO. Las opiniones aquí vertidas son a título personal.Rodrigo.gallegos@imco.org.mx