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La decisión

De vez en cuando el pleno de la Comisión Federal de Competencia tiene que considerar casos cuyas consecuencias de largo plazo pueden ser especialmente significativas.  Tal es el caso de la decisión que los comisionados de COFECO tendrán que hacer en los próximos días.  La cuestión a resolver es si deben autorizar que Televisa adquiera el 50 % de Iusacell.

En principio, la entrada de Televisa en la telefonía móvil sería un acontecimiento positivo.  Fortalecer la competencia en el mercado de telefonía móvil beneficiaría a la mayoría de los consumidores.  Por ello, normalmente favorecería la participación de Televisa en este mercado, como ya casi sucedió hace poco en alianza con Nextel.  Pero en el caso bajo consideración actualmente la autorización que se solicita es para asociarse con Grupo Salinas en Iusacell.

Lo preocupante no es que Televisa participe en la telefonía móvil, ni que Grupo Salinas venda el 50 % de Iusacell, si no que se permita a estas dos empresas asociarse para hacer negocios.  Autorizar tal sociedad equivaldría a invitarlas a aliarse en otros mercados en los cuales actualmente compiten (televisión abierta y de paga), lo cual acarrearía consecuencias negativas inaceptables.  No se me ocurre ningún conjunto de condiciones que pueda poner la autoridad que compense adecuadamente los riesgos económicos y políticos inherentes en tal asociación.  Por ello, la asociación solo se debe autorizar si uno de los dos socios acepta retirarse del negocio de televisión. 

La televisión es el medio de difusión de noticias y entretenimiento más importante del País.  La competencia entre las dos empresas protege a los consumidores finales de su programación comercial; también sirve para garantizar el funcionamiento del mercado político y para evitar que cualquiera de las dos empresas pueda unilateralmente imponer precios altos a las empresas que adquieren tiempo de programación para transmitir comerciales.  La competencia en la televisión provee funciones socialmente útiles que no se deben arriesgar autorizando su asociación en el mercado de telefonía móvil.       

Los representantes de Grupo Salinas han insistido enfáticamente en medios que la asociación debe ser autorizada con el fin de evitar un mayor deterioro de la situación económica de Iusacell que tiene a la empresa al borde de una crisis económico.  No dudo que la situación de la empresa sea delicada, pero aun bajo estas circunstancias la respuesta del Pleno de la Comisión debe ser un no enfático.  Los activos de Iusacell son muy valiosos y deben ser atractivos a grupos de inversionistas que deseen incursionar en el sector de telecomunicaciones.  Si Grupo Salinas no logra encontrar alguien interesado en asociarse con ellos en Iusacell no dudo que logren encontrar alguien interesado en adquirir el 100% de la empresa, entre ellos mismo Televisa.

A lo largo de los últimos años, la Comisión ha instrumentado una estrategia de mayor apertura y transparencia.  Esta política causó que recibiera un reconocimiento público recientemente por la calidad y disponibilidad de la información que publica sobre cada una de sus resoluciones.  En casos tan importantes para el bien común como el que se comenta en esta columna convendría que los Comisionados dieran un paso más en la dirección de total transparencia, emitiendo sus votos por escrito con una explicación detallada que los justifique.

Esta no sería la primera vez que los Comisionados expresan sus puntos de vista en votos particulares.  Recientemente el Comisionado Morales emitió un voto particular para explicar su posición relacionada con la decisión de la mayoría del Pleno de recusar al Presidente de participar en la resolución sobre un caso de prácticas monopólicas absolutas en el mercado de interconexión de llamadas de telefonía móvil.  La importancia del caso actualmente ante el Pleno justificaría pedir a cada Comisionado que exprese su opinión por escrito. 

No creo que la mayoría de los casos se justifique este paso adicional.  Con la información que ya se publica generalmente basta, pero tratándose de una decisión con implicaciones tan importantes para la economía del País, convendría a la opinión publica contar con una memoria detallada de las razones que motivaron a los miembros del Pleno a la hora de emitir sus votos.

La transparencia es un instrumento indispensable para asegurar la rendición de cuentas y el buen funcionamiento de las economías y los sistemas políticos.  La razón de ser de la Comisión es proteger el funcionamiento de los mercados del País.  La decisión que el Pleno está próximo a tomar sentará las bases para el desarrollo de mercados que son vitales para el buen funcionamiento de la economía y sistema político.  Por ello, es en el interés de todos los ciudadanos y consumidores poder conocer los pormenores de la decisión que próximamente tomarán.

Roberto Newell G. es Economista y Vicepresidente del Instituto Mexicano para la Competitividad, A.C.  Las opiniones en esta columna son personales.