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Mercado de Gas Natural de Norte América

Hace dos años el nivel de precios del gas natural causaba intensos conflictos entre un segmento de empresarios y el gobierno federal. 

En México el precio de este insumo básico de la generación de electricidad y de varias industrias de proceso, depende de la cotización del combustible en Henry Hub, lugar donde se inter-conectan varios ductos que se utilizan para transportar el producto a los centros de consumo del sur-este de Estados Unidos, donde está establecido uno de los principales clusters petro-químicos del mundo.  Los precios de Henry Hub son pertinentes para México por su proximidad a Monterrey y Altamira, que son dos de los principales centros de consumo de gas del País.  Ahí están establecidas varias industrias de proceso de gran escala (petroquímica, vidrio, acero, fibras sintéticas, y otras).  Por ello, lo que sucede en Henry Hub tiene consecuencia directa en los costos de producción de empresas que participan en esos giros.

Durante la mayor parte de esta década, los precios de Henry Hub siguieron una tendencia de crecimiento que parecía incontenible. En la región la oferta de gas natural crecía a un ritmo inferior al de la demanda causando que las reservas del combustible que se podían explotar usando métodos convencionales declinaran. 

En México sucedía algo parecido.  La demanda de electricidad causaba que el apetito por el combustible creciera velozmente; mientras que la oferta doméstica crecía más lentamente.  El efecto compuesto de lo que sucedía en los dos países apuntaba a una crisis energética con fuertes aumentos en los precios de la electricidad y alzas en los costos de producción de las industrias de proceso.  El momento crítico del mercado fue en 2008, cuando los precios de gas natural de Henry Hub tuvieron llegaron a más de 12 dólares por millón de pies cúbicos, habiendo estado en 3 dólares en 2000.

Las empresas más afectadas empezaron a moverse.  Los precios altos llamaron a más producción de gas en la Cuenca de Burgos, pero los efectos más importantes se dieron por el lado de la demanda:  CFE hizo inversiones para importar gas natural de otros países que tienen el combustible en abundancia.  Varias empresas de industrias de proceso cambiaron de manos.  Sus propietarios decidieron venderlas porque no veían cómo sobrevivir competitivamente con la tendencia de precios de Henry Hub. Varias de las empresas que no se vendieron decidieron posponer nuevas inversiones; incluso hubo quienes decidieron invertir fuera del País, donde el gas natural era más barato.

Todo eso empezó a cambiar hace un par de años.  Actualmente, los precios de Henry Hub están a niveles que no se veían desde 2000.  El principal promotor del cambio fue la innovación tecnológica. 

Desde hace muchos años, el gas natural se extraía de yacimientos fracturados de arcillas bituminosas, del tipo que se encontraba en grandes depósitos naturales en el sur de Texas y el norte del País.  Para que estos depósitos fueran explotables se requería que los yacimientos estuvieran fracturados naturalmente, de forma tal que se pudiera recuperar el gas atrapado en el subsuelo.  Sin embargo, los depósitos que se podían desarrollar usando métodos convencionales se estaban agotando y las tasas de recuperación de los pozos perforados más recientemente eran más bajas que las que se obtenían anteriormente. 

La innovación tecnológica constó en aplicar agua a gran presión sobre las placas de roca sedimentaria que abundan en la region, que no son otra cosa que las mismas arenas bituminosas de antaño convertidas en roca por las grandes presiones atmosféricas en el subsuelo.  El agua causa que las placas se fracturen liberando el gas atrapado, el cual se recoge utilizando métodos de perforación horizontal. 

Lo que sucedió al mercado de gas natural de América del Norte a partir de esta innovación es justo lo que la teoría económica predice.  La llamada de precios creó condiciones que permitieron introducir tecnologías que estaban disponibles en los laboratorios pero que no se habían aplicado comercialmente por los riesgos que podían surgir cuando se aplicaran en campo a gran escala. 

Todo indica que la producción de gas a partir de procesos no-convencionales cambió el mercado de gas natural de América del Norte para siempre.  Este cambio favorecerá a las industrias de proceso localizadas en el Noreste del País y a muchos de los negocios que utilizan el hidro-carburo como insumo.

En el corto plazo, el principal efecto ha sido restablecer la rentabilidad de las industrias de proceso.  Pero, probablemente estamos en la antesala de un cambio aún más significativo, quizá la gran abundancia de gas natural disponible con esta tecnología causará que se vuelvan a independizar los precios del petróleo y el gas natural.  Esto ya sucedió en norte-america y no veo porque no vaya a suceder en todo el mundo.  También es importante recordar que casi todo lo que se puede producir con base en el petróleo se puede producir con gas, con consecuencias mucho menos graves para el medio ambiente.  Si en México- y en otros países- se repite la experiencia americana, la aplicación de tecnologías no-convencionales para producir gas natural marcará un hito en la historia del mercado de energéticos. 

Por lo pronto, conviene a los empresarios del País enterarse de lo que está sucediendo y considerar cambios en sus planes de negocio que reflejen las nuevas condiciones.

Roberto Newell G. es Economista y Director General del Instituto Mexicano para la Competitividad, A.C.  Las opiniones en esta columna son personales.