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Ni Corea del Norte

Pemex está más sólo que el llanero solitario. Más aislado que Robinson Crusoe. Más cerrado al mundo que los gobiernos comunistas de los hermanos Castro y la tiranía hereditaria de la familia Kim. Durante años he escuchado el diagnóstico de que Corea del Norte es el único país con más obstáculos a la inversión en energía que México. En el IMCO, nos dimos a la tarea de confirmar esta hipótesis. Para ello buscamos al profesor Keun-Wook Paik, uno de los pocos especialistas en el planeta en materia de petróleo en Corea del Norte. Las investigaciones del doctor Paik demuestran que la monarquía comunista norcoreana nos puede dar un par de lecciones sobre pragmatismo y flexibilidad en el sector de hidrocarburos.

Paik ha documentado que desde hace tres décadas empresas como GECO de Noruega, Meridian Oil de Australia, Aminex de Reino Unido e Irlanda y Chosun Energy de Singapur han participado en proyectos de exploración y producción en Corea del Norte. Estas inversiones se han dado tanto de forma independiente como en sociedad con North Korea's Oil Exploration Corporation (KOEC), la equivalente de Pemex. De acuerdo con información de Bloomberg, en junio pasado, HBOil, una empresa de Mongolia, adquirió el 20% de la refinería de Sungri en Corea del Norte.

Como sostienen María José Montiel y Gabriel Tarriba del IMCO. "Esto no implica que el sector de hidrocarburos de Corea del Norte sea abierto, ni mucho menos que sea un ejemplo a seguir para México. Se conoce muy poco sobre el marco institucional de ese país, que quizá es el más opaco del mundo. Su situación política y diplomática actual dificulta la atracción de inversión extranjera. Hasta hoy, es evidente que el sector norcoreano de hidrocarburos es incipiente y que la producción de crudo sigue siendo mínima, pero el gobierno está en la búsqueda de inversionistas para desarrollar la riqueza de sus hidrocarburos. En contraste, en México se prohíbe la participación privada en casi toda la cadena de valor del sector. Por ello, es correcto decir que México cuenta con un régimen de hidrocarburos más restrictivo que Corea del Norte".

Una de las mejores formas de evaluar la modernización de una empresa estatal de energía es ver su participación en yacimientos y mercados más allá de su propio territorio nacional. A pesar de que los pozos en las aguas nacionales de Noruega van en declive, la compañía estatal de petróleo Statoil ha compensado esta caída con proyectos en cerca de 24 países. Las empresas estatales Petrobras de Brasil y Ecopetrol de Colombia tienen operaciones e inversiones en el Golfo de México del lado de Estados Unidos. Si Pemex operara en condiciones que permitieran su modernización, nuestra paraestatal petrolera podría extraer hidrocarburos en yacimientos de los cinco continentes. No puedo pensar en un mayor éxtasis del nacionalismo mexicano, que Pemex pudiera extraer petróleo de yacimientos en aguas territoriales de Estados Unidos.

Por el desarrollo de tecnología nuclear que podría utilizarse para fines bélicos, Irán ha sido sujeto a sanciones comerciales de la ONU y diversos países del mundo. A pesar de este aislamiento económico, la empresa nacional iraní de petróleo tiene operaciones fuera de su país y está abierta a la asociación y coparticipación con petroleras internacionales. Cuba, nuestro vecino caribeño, es víctima de un feroz embargo económico por parte del Tío Sam. A pesar de este aislamiento, hay más de una docena de empresas internacionales explorando y explotando hidrocarburos en aguas cubanas. Pemex está más cerrado al mundo que Corea del Norte, Cuba e Irán. En México, somos víctimas de un embargo económico autoimpuesto que nos aísla del sector energético de la economía global. ¿Qué durará más, la dictadura norcoreana, el bloqueo comercial de Estados Unidos a Cuba o los obstáculos a la libre circulación de tecnología e inversión que nos impusimos los mexicanos sobre nosotros mismos?

Twitter: @jepardinas