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Organizaciones post #8M: Más acción por la equidad

FOTO: FERNANDO CARRANZA GARCIA / CUARTOSCURO.COM

El #8M y el #9M fueron fechas en las que un gran número de organizaciones se sumaron a la exigencia de un México sin feminicidios y sin violencia de género. Sin embargo, la diferencia entre una organización que solo hace “pinkwashing” (convierte una causa social en una campaña de marketing) y una realmente comprometida son las acciones que se implementan día con día en sus procesos.

¿Qué deben hacer las organizaciones para tener una política de género?

  1. Formalizar los pronunciamientos

Establecer códigos de ética y de contratación de personal que contemplen el compromiso de cero tolerancia a la discriminación. Implementar, publicar y difundir protocolos de acoso y violencia por cuestiones de género. Además, es necesario dar a conocer esta postura a todos los internos y externos de la organización e incentivar que los clientes y proveedores se sumen a esta postura.

  1. Desarrollar políticas de acción

Los últimos datos disponibles de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), realizada por el INEGI, revelan que el 23% de las mujeres sufrieron algún tipo de violencia en el trabajo. Ante ello, las organizaciones deben desarrollar políticas de acción que incluyan programas de prevención, entrenamiento a colaboradores y personal clave, protocolos de acción y difusión de los canales de denuncia.

  1. Cerrar las brechas

En 2018, La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reportó que solo el 43.5% de las mujeres que forman parte de la población económicamente activa (PEA) se encuentra trabajando. En contraste con la participación de los hombres, que es del 77.4%.

Los resultados de la ENDIREH 2016 mostraron que el 10% de las mujeres encuestadas tiene menos oportunidades para crecer que los hombres. El 6% indicó tener menores prestaciones que un hombre que tiene el mismo nivel o puesto, mientras que el 9.2% aseguró tener un menor salario que un hombre que hace el mismo trabajo. Esta idea se refuerza con la información que proporciona la OCDE, en la que se indica que la brecha salarial de género de México en 2018 fue del 14%.

Las organizaciones deben realizar un análisis de brechas de género. Esto incluye investigar la demografía de los colaboradores, lo que permite identificar a mujeres y hombres según sus salarios, roles y puestos. El diagnóstico debe utilizarse para diseñar planes de solución que compensen el pasado, cambien el presente y mejoren el futuro del organismo.

Además, es fundamental implementar prácticas de integración vida-trabajo, ya que la falta de equilibro entre ambos ámbitos es uno de los principales obstáculos para que las mujeres se inserten al mercado laboral.

  1. Identificar y erradicar malas prácticas

Hay que reconocer y eliminar actos que incentiven la violencia de género, desde solicitar cierto tipo de vestimenta o arreglo personal (uso de tacones, falda o cierto tipo de maquillaje), hasta designar tareas basadas en estereotipos de género (servir café, ir por la comida). También es necesario suprimir conductas, como el exigir pruebas de embarazo o despedir a una mujer por estarlo, que a pesar de estar establecidas como un delito en la Ley Federal del Trabajo, son un tipo de discriminación que persiste en el país.

En México y el mundo es responsabilidad de todas las organizaciones escuchar el llamado para mejorar el entorno de trabajo de las mujeres al mostrar su compromiso ante la equidad de género a través de políticas y buenas prácticas que generen múltiples beneficios a las organizaciones y ayuden a cambiar sociedades enteras.

Publicado por Animal Político
20-03-2020