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¿Por qué apoyar los parquímetros en Coyoacán?

efectividad de los parquímetros ha sido comprobada en Polanco. A un año de establecer tarifas de estacionamiento, la ocupación de automóviles de la vía pública se redujo a 82% en horas pico y el tiempo de búsqueda de estacionamiento se redujo de 13 a 4 minutos. Un estudio del ITDP muestra que esta reducción significó una reducción de 18 mil toneladas de dióxido de carbono al año.

Foto: Notimex
Foto: Notimex

Hay pocos habitantes de la Ciudad de México que nieguen que el tráfico y el extenso parque vehicular son de los temas que más afectan nuestra calidad de vida. Un ejemplo, somos acreedores a la nada honrosa distinción del peor trayecto del mundo (4 horas diarias del centro de la Ciudad a Santa Fe). El problema no se limita a la pérdida de tiempo que miles de capitalinos sufren en el tráfico, sino también al deterioro de nuestra salud. Un estudio reciente del IMCO encontró que en la Ciudad de México hubo, durante 2013, 1,700 muertes prematuras y 4 mil hospitalizaciones producto de la contaminación del aire. El coche, un invento destinado a facilitar nuestras vidas, se ha convertido en una pesadilla para nuestra ciudad.

El problema se explica en parte por la falta de medidas para promover un uso más racional del automóvil. Circular un automóvil por las calles genera costos sociales (contaminación, tráfico) que el usuario no cubre. Los parquímetros buscan precisamente moderar el uso del automóvil a través del establecimiento de un precio por estacionarlo en la vía pública. Su puesta en operación haría que muchos de nosotros optáramos por usar transporte público, bicicleta, o incluso compartir automóvil para dividir los costos. La consecuencia es un menor número de coches en las calles.

La propuesta de extender la red de parquímetros a Coyoacán, una zona que recibe a miles de visitantes a la semana, se ha enfrentado a diversas críticas por parte de algunos vecinos. Muchas veces, la falta de información por parte de las autoridades genera oposición a propuestas que garantizan un mayor bienestar a la población. En el IMCO apoyamos los parquímetros como una política que mejora la movilidad de la Ciudad de México. A continuación, damos respuesta a algunas preguntas constantes sobre esta política de movilidad.

¿Qué logran los parquímetros?

Imaginen poder reducir el aforo vehicular en 30% de un día para otro. Suena demasiado bien para ser cierto, pero los parquímetros tienen el potencial de lograrlo. Diversos estudios alrededor del mundo han demostrado que ese es el porcentaje de vehículos circulando que se encuentran buscando un lugar de estacionamiento[1]. ¿Quién de nosotros no ha dado vueltas y vueltas alrededor de una manzana esperando un milagroso espacio vacío? El problema es que estos vehículos que dan vueltas buscando un lugar de estacionamiento generan más tráfico y, en consecuencia, mayor contaminación.

El objetivo de los parquímetros es precisamente poner un precio que promueva un uso más eficiente de las calles como estacionamiento y libere espacios. Los miles de visitantes que pasean en el Centro Histórico de Coyoacán o asisten a oficinas y comercios compiten junto con los vecinos por lugares limitados de estacionamiento. El problema es que, actualmente en Coyoacán, las personas pueden dejar el coche el día entero y monopolizar la calle. Con los parquímetros, se regularía el uso del espacio público y muchos preferirán usar el transporte público a pagar por una jornada de 8 horas, lo que liberaría espacio para que varias personas puedan estacionarse a lo largo del día.

La efectividad de los parquímetros ha sido comprobada en Polanco. Esta colonia era sinónimo de pesadilla vial. Los más de 105,000 viajes en automóvil en la zona generaban un ocupación de 116% del estacionamiento en la vía pública. A un año de establecer tarifas de estacionamiento, la ocupación de automóviles de la vía pública se redujo a 82% en horas pico y el tiempo de búsqueda de estacionamiento se redujo de 13 a 4 minutos. Un estudio del ITDP muestra que esta reducción significó una reducción de 18 mil toneladas de dióxido de carbono al año[2].

¿Por qué se debe pagar por el estacionamiento en la vía pública?

Una crítica recurrente es que la instalación de parquímetros es una privatización del espacio público. En mi opinión, el verdadero acto privatizador es el de un automovilista que clama un espacio en la calle como suyo y lo monopoliza durante horas y a veces días. Los individuos que quieran usar la calle para estacionar sus automóviles deben poder hacerlo, pero deben pagar por ello, al igual que se paga por otros servicios públicos. ¿Por qué? Porque las calles son de todos: peatones, usuarios de transporte público, otros automovilistas, y no tiene sentido que un particular se apropie de un espacio público para su propio beneficio sin pago alguno. En especial, si se está usando un transporte que causa tanto daño a una ciudad. Lo cierto es que el llamado estacionamiento “gratuito” nos cuesta mucho y nos cuesta a todos. Los usuarios de coche pierden horas de valioso tiempo, los vecinos tienen calles saturadas y todos los habitantes de la ciudad sufrimos los estragos de niveles de contaminación más elevados.

Por si fuera poco, la “gratuidad” es sólo una ilusión. Los usuarios de coche están pagando tarifas arbitrarias a individuos que se adueñaron de las calles sin ningún derecho, los franeleros. Si consideramos una tarifa promedio para “cuidar tu coche” de 30 pesos y un estimado de 4,000 coches entrando a Coyoacán tendríamos ingresos diarios de 120 mil pesos, distribuidos entre franeleros y autoridades corruptas. ¿No sería mejor que ese dinero lo concentrara el gobierno para mejorar vialidades y banquetas o invertir en transporte público?

¿Qué pasa con los recursos obtenidos de los parquímetros?

Otra inquietud es el destino de los recursos generados por los parquímetros. Existe la noción que se está enriqueciendo a algunos individuos. En realidad, como parte del programa de parquímetros del GDF hay un porcentaje de lo recaudado que se destina a mejoras del espacio público para la zona. La página de Ecoparq, la empresa encargada de operar el sistema, indica que 30% de los recursos generados se destinan a obras de mejoramiento urbano y 20% a tareas de seguridad pública. En Polanco, por ejemplo, los vecinos decidieron utilizar esos recursos para mejorar banquetas.

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Una crítica al modo en que el GDF ha conducido el programa es que la información disponible en la página de Ecoparq sigue siendo muy limitada. Los cuestionamientos que nos deberíamos estar haciendo son relacionados a la operación de este programa y no a las ventajas de instalar parquímetros. Por ejemplo, no queda claro si Ecoparq es una empresa privada o del Estado. Tampoco sabemos si hubo un proceso de licitación para concesionar el programa y en el sitio no existe un seguimiento explícito al uso que se le da a los recursos. Es indudable que el programa cuenta con áreas de mejora, pero eso no resta al hecho que los parquímetros siguen siendo una solución a los problemas de movilidad de la Ciudad.

Los beneficios de instalar los parquímetros han sido probados en el Distrito Federal y otras ciudades del mundo. Aún restan muchas acciones por realizar para ordenar la vía pública en la Ciudad, pero los parquímetros son un gran comienzo. Los habitantes de Coyoacán se pueden ver beneficiados por un menor tráfico y mayores recursos para mejorar el entorno, pero lo que no hay que perder de vista es que esta política beneficia e involucra a todos los habitantes de la Ciudad. Claro que el programa actual, tal como lo ha conducido el gobierno, tiene oportunidades de mejora, de las cuáles hablaré en una siguiente entrada. Por lo pronto, lo verdaderamente grave sería seguir con políticas de movilidad que privilegien el uso de coches y permitan que los automovilistas hagan un uso desmedido de la vía pública.


[1]Shoup, Donald (2005)  “The High Cost of Free Parking” Chicago: American Planning Association
[2] ITDP (2012) Impactos del programa ecoParq en Polanco
Publicado por Animal Político 
10-03-2014