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Prohibición y violencia: nada es obvio

¿La violencia es consecuencia natural de la prohibición? ¿Los mercados ilegales están condenados a exhibir elevados niveles de violencia?
La respuesta corta es: no. Existen múltiples ejemplos de mercados ilegales que son pacíficos. Por ejemplo, los mercados de piratería no muestran por lo regular elevados niveles de violencia.
Aún en los mercados de drogas, el nivel de violencia no está predeterminado. Por ejemplo, en el mercado al menudeo de la marihuana en los países desarrollados, las disputas rara vez se resuelven a balazos. En cambio, otros, como el del crack, pueden exhibir niveles desorbitados de violencia.

¿De qué depende entonces el nivel relativo de violencia? En un ensayo de hace algunos años, Peter Reuter, el más respetado especialista del mundo en materia de política de drogas, especuló sobre las características detonadoras de violencia en mercados ilegales (http://bit.ly/RUMqxO). Entre otros, analizó los siguientes factores:
• ¿Qué se vende? Por sus características farmacológicas, algunas sustancias pueden producir reacciones idiosincráticas muy violentas (v.gr., crack). En esas circunstancias, probablemente los vendedores tiendan a armarse para protegerse de sus clientes. En mismo sentido, si la mercancía en cuestión es particularmente valiosa (v.gr, heroína), existen importantes incentivos a robarla y defenderla con arma en mano.

• ¿Quién la vende? Si existe un número relativamente limitado de participantes, es más probable que se construyan arreglos informales no violentos para resolver disputas. Si hay un número elevado de oferentes, los arreglos tienden a ser menos estables.

• ¿A quién se le vende? Si las transacciones se dan entre extraños, probablemente la desconfianza permee la relación comercial, la cual puede derivar en violencia ante desacuerdos. Si en cambio existen relaciones más o menos estables entre vendedores y compradores, es posible que ambas partes tengan incentivos a llevar la fiesta en paz.

• ¿Cómo se vende? En general, las formas flagrantes de venta ilegal tienden a ser más violentas que las modalidades discretas. En el mercado al menudeo de drogas, la venta en vía pública puede ser muy violenta: todos los participantes están expuestos a agresiones o a la acción de la autoridad. En cambio, si la droga se vende en un modelo de entrega a domicilio, es probable que haya considerablemente menos disputas violentas.

• ¿Cómo reacciona la autoridad? En términos esquemáticos, si la autoridad muestra cierto grado de tolerancia, un mercado ilegal tenderá a ser más previsible y menos violento. Si hay un intento vigoroso de suprimirlo, pueden generarse condiciones de inestabilidad.

Pero, más allá de las circunstancias particulares de cada mercado ¿no está demostrado que la prohibición dispara los niveles de violencia? ¿No es esa la lección de la prohibición del alcohol en Estados Unidos? No del todo: Emily Owens, profesora de política pública en la Universidad de Cornell, ha demostrado que el incremento de la violencia homicida en Estados Unidos en los años 20 puede ser una ilusión estadística, producto de la urbanización y de cambios metodológicos en los censos de población. Dependiendo del modelo que se utilice, la prohibición del alcohol está asociada lo mismo a un incremento modesto que a una caída importante de la tasa de homicidio (http://bit.ly/1mYVHAE)

En resumen, la conexión entre mercados ilegales y violencia es altamente compleja. Y eso debería de servir de correctivo a la creencia simplista de que la legalización de las drogas es la varita mágica para recuperar la seguridad perdida.

Publicado por El Universal
22-05-2014