{"id":1223,"date":"2020-11-09T10:00:03","date_gmt":"2020-11-09T10:00:03","guid":{"rendered":"http:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/?p=1223"},"modified":"2020-11-11T01:43:55","modified_gmt":"2020-11-11T01:43:55","slug":"introduccion-ciudades-resilientes-a-desastres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/2020\/11\/09\/introduccion-ciudades-resilientes-a-desastres\/","title":{"rendered":"I. INTRODUCCI\u00d3N: CIUDADES RESILIENTES A DESASTRES"},"content":{"rendered":"\r\n<p><strong><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-1347 size-large\" src=\"http:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/zzz-758x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"525\" height=\"709\" srcset=\"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/zzz-758x1024.jpg 758w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/zzz-222x300.jpg 222w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/zzz-768x1038.jpg 768w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/zzz.jpg 947w\" sizes=\"(max-width: 525px) 100vw, 525px\" \/><\/strong><\/p>\r\n\n       \n       <div class=\"contenidoColaborador\">\n          <ul class=\"ulColaborador\">\n              <li class=\"semblanzaAutor\" >\n                <div  class=\"autores\"> \n                    <div class=\"imagenAutorDiv\">\n                        <div class=\"imagenAutor\">\n                            <a tipo=\"colaboradorHref\" href=\"https:\/\/twitter.com\/Sandrushka5\" target=\"_blanck\" class=\"wp-user-avatar-link wp-user-avatar-custom\"><img src=\"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Foto-Sandra-Camacho-b-n-100x100.jpg\" width=\"96\" height=\"96\" alt=\"Sandra Camacho\" class=\"avatar avatar-96 wp-user-avatar wp-user-avatar-96 alignnone photo\" \/><\/a>\n                        <\/div>\n                    <\/div>\n                    <div class=\"txtAutor txtAutorUno\" >Sandra Camacho<\/div>\n                    <div class=\"txtAutor txtAutorDos\"><a href=\"https:\/\/twitter.com\/Sandrushka5\">@Sandrushka5<\/a><\/div>\n                    <div class=\"txtAutor txtAutorTres\" >Experta invitada<\/div>\n                <\/div>\n            <\/li>\n          <\/ul>\n       <\/div>\n       \r\n\n       \n       <div class=\"contenidoColaborador\">\n          <ul class=\"ulColaborador\">\n              <li class=\"semblanzaAutor\" >\n                <div  class=\"autores\"> \n                    <div class=\"imagenAutorDiv\">\n                        <div class=\"imagenAutor\">\n                            <a tipo=\"colaboradorHref\" href=\"https:\/\/twitter.com\/maratpinedo\" target=\"_blanck\" class=\"wp-user-avatar-link wp-user-avatar-custom\"><img src=\"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Foto-Mara-Torres-b-n-100x100.jpg\" width=\"96\" height=\"96\" alt=\"Mara Torres\" class=\"avatar avatar-96 wp-user-avatar wp-user-avatar-96 alignnone photo\" \/><\/a>\n                        <\/div>\n                    <\/div>\n                    <div class=\"txtAutor txtAutorUno\" >Mara Torres<\/div>\n                    <div class=\"txtAutor txtAutorDos\"><a href=\"https:\/\/twitter.com\/maratpinedo\">@maratpinedo<\/a><\/div>\n                    <div class=\"txtAutor txtAutorTres\" >Experta invitada<\/div>\n                <\/div>\n            <\/li>\n          <\/ul>\n       <\/div>\n       \r\n\r\n\r\n\r\n<p><a href=\"http:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/INTRODUCCIO\u0301N-CIUDADES-RESILIENTES-A-DESASTRES.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span class=\"has-inline-color has-vivid-cyan-blue-color\">Descarga el cap\u00edtulo<\/span><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La crisis global a ra\u00edz del SARS-CoV-2 (COVID-19), ha dejado de manifiesto la complejidad e interdependencia de los riesgos que enfrenta la humanidad de manera cotidiana y la incapacidad de los sistemas pol\u00edticos, sociales y econ\u00f3micos para responder a ellos de manera efectiva. A su vez, la pandemia ha resaltado c\u00f3mo una misma amenaza, en este caso el COVID-19, puede tener impactos tan diferentes en distintos pa\u00edses, e incluso dentro de ellos, a partir de las capacidades de respuesta y de los factores subyacentes que generan condiciones de vulnerabilidad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Las ciudades, que en el \u00faltimo siglo se han convertido en espacios de acceso a derechos y de motores de desarrollo, se encuentran hoy en d\u00eda en el ojo del hurac\u00e1n ante dos crisis globales sin precedentes: la generada por la pandemia y la crisis clim\u00e1tica. La primera puso en jaque a un sistema econ\u00f3mico global cada vez m\u00e1s interdependiente y ha significado el cambio de din\u00e1micas sociales fundamentales; la segunda, transforma el mundo de manera irreversible y pone en riesgo la subsistencia de la humanidad misma. Estudiar, comprender y manejar de manera efectiva los riesgos de desastres que enfrentan las ciudades resulta entonces una tarea indispensable para garantizar un desarrollo sostenible.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>De acuerdo con datos de la Oficina de Naciones Unidas para la Reducci\u00f3n del Riesgo de Desastres (UNDRR, por sus siglas en ingl\u00e9s), las p\u00e9rdidas por desastres se calculan alrededor de los 150 miles de millones de d\u00f3lares anuales y\u00a0los impactos econ\u00f3micos de los desastres alcanzan un promedio de 300 mil millones de d\u00f3lares anuales. La mayor parte de dichas p\u00e9rdidas se concentra en zonas urbanas dado que m\u00e1s del 55% de los habitantes del mundo viven en ellas, y arriba del 80% del PIB mundial es generado en ciudades<a href=\"#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. Sin embargo, esto tambi\u00e9n genera una concentraci\u00f3n sustancial del riesgo de desastres en las ciudades dada la concentraci\u00f3n de capital, de infraestructura y de personas.\u00a0<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>De acuerdo con el informe <em>P\u00e9rdidas econ\u00f3micas, pobreza y desastres 1997-2017,<\/em> del Centro para la Investigaci\u00f3n de la Epidemiolog\u00eda de los Desastres (CRED, por sus siglas en ingl\u00e9s),entre 1998 y 2017 M\u00e9xico ocupaba el noveno lugar (con 46.5 miles de millones de d\u00f3lares) dentro de los 10 pa\u00edses con mayores p\u00e9rdidas absolutas por desastres<a href=\"#_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. De acuerdo al \u00cdndice de Riesgo en las Ciudades de Lloyd\u2019s, el cual eval\u00faa el riesgo de 279 ciudades con base en 22 distintos tipos de amenazas, a nivel urbano la Ciudad de M\u00e9xico es la ciudad con mayor concentraci\u00f3n de riesgo de desastres de Latinoam\u00e9rica y la onceava a nivel mundial.\u00a0 A nivel global, de acuerdo a dicho \u00edndice, las cinco principales amenazas de las ciudades del mundo son: ca\u00edda del mercado, conflictos interestatales, tormentas tropicales, pandemias humanas e inundaciones.<a href=\"#_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Si bien los riesgos de desastres que se enfrentan a distintas escalas han cambiado dram\u00e1ticamente en el \u00faltimo siglo, la capacidad de respuesta de comunidades, ciudades y pa\u00edses es poco homog\u00e9nea debido al aumento de la desigualdad, el debilitamiento de sistemas de protecci\u00f3n social, modelos de desarrollo no sostenibles y por esquemas de gobernanza endebles. Dichos cambios han generado una ampliaci\u00f3n y reforzamiento de factores subyacentes del riesgo que generan mayor vulnerabilidad ante el impacto de las amenazas, en un contexto cada d\u00eda m\u00e1s complejo y con mayor n\u00famero de interdependencias.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Actualmente, las ciudades requieren un cambio urgente. Los riesgos de desastres no pueden minimizarse por completo, pero s\u00ed pueden gestionarse mediante un manejo comprensivo de la incertidumbre en la planeaci\u00f3n y la toma de decisiones, y mediante la generaci\u00f3n de capacidades ante los efectos de distintos impactos a distintas escalas. Una gesti\u00f3n integral del riesgo de desastres es fundamental e imprescindible para transitar hacia un desarrollo sostenible.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Este cap\u00edtulo abordar\u00e1 de manera introductoria aspectos clave sobre los elementos del riesgo de desastres y resiliencia, su imprescindible v\u00ednculo con el desarrollo sostenible, el riesgo de desastres en el contexto de las ciudades y las agendas globales para caminar hacia sistemas m\u00e1s efectivos de gesti\u00f3n integral del riesgo de desastres.\u00a0<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3><strong>De la Protecci\u00f3n Civil a la Gesti\u00f3n del Riesgo de Desastres<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>En el caso mexicano, tambi\u00e9n aplicable a otros pa\u00edses, el Estado tradicionalmente asumi\u00f3 la gesti\u00f3n de los desastres como parte de las actividades de seguridad ciudadana y seguridad nacional, con poca vinculaci\u00f3n a los objetivos del modelo de desarrollo nacional. Es decir, su enfoque se ha centrado en la atenci\u00f3n de las emergencias y no en la reducci\u00f3n de las causas que generan susceptibilidad a los embates de las amenazas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Su ubicaci\u00f3n institucional en \u00e1reas de seguridad o de coordinaci\u00f3n pol\u00edtica ha privilegiado una gesti\u00f3n del desastre reactiva y con alta influencia pol\u00edtica. Esto provoc\u00f3 que los ahora llamados Sistemas de Gesti\u00f3n de Desastres priorizaran sus actividades con base en las estructuras del Gobierno en turno, limit\u00e1ndose a ideolog\u00edas y pr\u00e1cticas pol\u00edticas clientelares.\u00a0Si bien el sistema mexicano ha tenido avances significativos, algunas de estas pr\u00e1cticas contin\u00faan en la actualidad y ciertos avances se enfrentan a la posibilidad de retroceso en cada cambio de sexenio.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La problem\u00e1tica ha radicado en centrarse en el desastre como objeto de estudio y de gesti\u00f3n, \u00bfEl desastre es un producto o es un proceso? \u00bfNos preparamos ante \u00e9l o s\u00f3lo lo enfrentamos sea cual sea el resultado?\u00a0El enfoque que se le dio por d\u00e9cadas fue que los desastres est\u00e1n ligados a los eventos f\u00edsicos, particularmente los naturales y en segunda instancia, a\u00a0los creados por la humanidad (tambi\u00e9n llamados antropog\u00e9nicos). Hablar de desastres era equivalente a hablar de eventos extremos como sismos de gran intensidad, huracanes, explosiones volc\u00e1nicas e inundaciones, por mencionar algunos. En consecuencia, los fen\u00f3menos eran considerados anormales, impredecibles e inevitables.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Los nuevos modelos de estudio y de gesti\u00f3n -del riesgo- de desastres han significado un cambio de paradigma al reconocer que los desastres no son producto \u00fanicamente de los impactos de una amenaza, no (todos) son eventos temporales y no son inevitables. Es decir, el desastre no es el sismo o el hurac\u00e1n, el desastre es la cantidad de muertes, de infraestructura da\u00f1ada y la disrupci\u00f3n del funcionamiento de la comunidad dado el impacto generalizado que excede la habilidad de dicha comunidad afectada de hacerle frente con sus propios recursos y capacidades<a href=\"#_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El desastre no se crea \u00fanicamente en el momento del impacto de la amenaza, sino que responde tambi\u00e9n a la acumulaci\u00f3n de condiciones sociales, pol\u00edticas y econ\u00f3micas que a lo largo del tiempo incrementa las vulnerabilidades en ciertos lugares, y de manera particular en ciertos grupos o comunidades. A menudo, las condiciones de desigualdad, marginaci\u00f3n y pobreza son fundamentales en la creaci\u00f3n de tal vulnerabilidad. Cuando la responsabilidad de ocasionar un desastre se pon\u00eda a los eventos f\u00edsicos (las amenazas) las decisiones de las personas y de los gobiernos pasaban a segundo plano, asegura Alan Lavell, ge\u00f3grafo y especialista en un enfoque social de la gesti\u00f3n del riesgo de desastres. Y son precisamente las decisiones tanto de los gobiernos como de las personas, el motor de cambio en la reducci\u00f3n de la vulnerabilidad y del riesgo de desastres.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p><strong>Tabla 1. De la Defensa Civil a la Gesti\u00f3n del Riesgo de Desastres<\/strong><\/p>\r\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1438 size-full alignnone\" src=\"http:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/1-1.png\" alt=\"\" width=\"526\" height=\"392\" srcset=\"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/1-1.png 526w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/1-1-300x224.png 300w\" sizes=\"(max-width: 526px) 100vw, 526px\" \/><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La noci\u00f3n de que los desastres son prevenibles ha sido clave en un cambio de enfoque que ha pasado del estudio del desastre a un an\u00e1lisis de los posibles riesgos provocados por fen\u00f3menos naturales. En este sentido, los estudios cient\u00edficos permiten pronosticar la ocurrencia de eventos, especialmente naturales, con el fin de alertar a la poblaci\u00f3n, evaluar el sitio de zonas que pueden sufrir impactos y las intensidades.\u00a0<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La visi\u00f3n de que los desastres son inevitables o inmanejables ha sido relevada por la idea de que, a mayor organizaci\u00f3n social, mayor es la posibilidad de contar con una estructura s\u00f3lida para hacer frente a los desastres, pero, sobre todo, una vez ocurridos los desastres, buscar la forma de reconstruir mejor.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>De tal forma, hay que resaltar la aseveraci\u00f3n de Lavell de la visi\u00f3n centrada en el desastre, se ha ido reemplazando por una m\u00e1s integral. Es decir, y para responder a las preguntas planteadas anteriormente, la comprensi\u00f3n del desastre como un producto y del riesgo como un proceso construido a lo largo del tiempo y por la toma de decisiones y modelos de desarrollo espec\u00edficos.\u00a0<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La transformaci\u00f3n en la comprensi\u00f3n de los riesgos, gracias a un di\u00e1logo cada d\u00eda mayor entre distintos sectores institucionales y de investigaci\u00f3n interdisciplinaria, con profunda influencia de las ciencias sociales, ha dado como resultado una comprensi\u00f3n m\u00e1s hol\u00edstica de los desastres y del riesgo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Tal cambio se representa con la ya conocida f\u00f3rmula del riesgo que consta de tres elementos primordiales: las amenazas (o peligros), la exposici\u00f3n ante ellas y la vulnerabilidad. Esta expresi\u00f3n deja de manifiesto que si bien, las amenazas son un elemento de base en esta ecuaci\u00f3n, no son el \u00fanico elemento en la construcci\u00f3n del riesgo y del -probable- desastre.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>De tal modo que el riesgo de desastre se define acorde a la UNDRR como <em>las posibles p\u00e9rdidas que ocasionar\u00eda un desastre en t\u00e9rminos de vidas, las condiciones de salud, los medios de sustento, los bienes y servicios, y que podr\u00edan ocurrir en una comunidad o sociedad particular en un periodo espec\u00edfico de tiempo en el futuro<a href=\"#_ftn5\"><sup><sup>[5]<\/sup><\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\r\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1351 size-large alignleft\" src=\"http:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Gra\u0301ficos-ICU-2020-01-1024x240.png\" alt=\"\" width=\"525\" height=\"123\" srcset=\"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Gra\u0301ficos-ICU-2020-01-1024x240.png 1024w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Gra\u0301ficos-ICU-2020-01-300x70.png 300w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Gra\u0301ficos-ICU-2020-01-768x180.png 768w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Gra\u0301ficos-ICU-2020-01-1536x360.png 1536w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Gra\u0301ficos-ICU-2020-01.png 1890w\" sizes=\"(max-width: 525px) 100vw, 525px\" \/><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n<figure class=\"wp-block-table\"><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Enrico Quarantelli, soci\u00f3logo estadounidense de la sociolog\u00eda del desastre, fue pionero en el cambio de paradigma hacia la Gesti\u00f3n Integral de Riesgos de Desastres (GIRD) donde se observa a los desastres como problemas no resueltos del desarrollo y considera que la vulnerabilidad no s\u00f3lo est\u00e1 asociada a aspectos f\u00edsicos de la infraestructura, sino tambi\u00e9n a aspectos sociales de la poblaci\u00f3n y su entorno sociopol\u00edtico. Por ende, otros aspectos sociales como la pobreza, la falta de protecci\u00f3n social, la corrupci\u00f3n, la falta de control de uso de suelo, la carencia innovaci\u00f3n, son elementos de la construcci\u00f3n social de la vulnerabilidad y reproducen el riesgo de desastres.\u00a0<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La UNDRR refuerza la idea bajo una campa\u00f1a llamada <em>Los Desastres No Son Naturales<\/em> y enfatizan que la comprensi\u00f3n del riesgo de desastres y de c\u00f3mo debemos responder, en t\u00e9rminos de gobernanza del riesgo, a trav\u00e9s de estrategias nacionales y locales de reducci\u00f3n del riesgo de desastres que se pueden poner en pr\u00e1ctica.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La reducci\u00f3n del riesgo de desastres es un elemento imprescindible del desarrollo sostenible y el objetivo de aquellas medidas que buscan prevenir futuros desastres y reducir la vulnerabilidad y la amenaza. La gesti\u00f3n del riesgo son aquellas acciones para lograr el objetivo (la reducci\u00f3n del riesgo de desastre) mediante acciones prospectivas (evitar nuevos riesgos), correctivas (de riesgos existentes) y compensatorias (compartir y distribuir el riesgo mediante instrumentos financieros como los seguros). <a href=\"#_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La buena gobernanza de los riesgos reconoce toda la gama de riesgos de desastres, la diversidad de actores involucrados, la forma sist\u00e9mica en que los factores de riesgo se impulsan e interact\u00faan entre s\u00ed, as\u00ed como la necesidad de modelos hol\u00edsticos, transdisciplinares y participativos para una verdadera gesti\u00f3n integral del riesgo. Antonio Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, enfatiza que en la actualidad vivimos en un mundo con retos globales cada vez m\u00e1s interdependientes, pero con respuestas cada d\u00eda m\u00e1s fragmentadas, lo que significa una receta para el desastre. Esta departamentalizaci\u00f3n o fragmentaci\u00f3n a menudo se replica a niveles nacionales y locales en detrimento de respuestas mas hol\u00edsticas y articuladas para hacer frente a los retos del desarrollo sostenible. \u00a0Algunos de los factores subyacentes que a menudo son ignorados pero que resulta imprescindible su atenci\u00f3n para una efectiva GIRD son la pobreza, la emergencia clim\u00e1tica, la degradaci\u00f3n del medio ambiente, la urbanizaci\u00f3n no planificada, el uso de la tierra y el incumplimiento de los c\u00f3digos de construcci\u00f3n, as\u00ed como la falta mecanismos efectivos para el involucramiento de la sociedad civil.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3><strong>El Riesgo Sist\u00e9mico\u00a0y la Resiliencia<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El riesgo no es lineal ni est\u00e1tico, por lo que resulta fundamental el reconocimiento de las interdependencias entre sistemas (como los ambientales, los tecnol\u00f3gicos, los sociales, los f\u00edsicos, los ecol\u00f3gicos, entre otros), as\u00ed como su constante evoluci\u00f3n. \u00c9stas interacciones presentan dinamismos y pueden significar un efecto domin\u00f3 en la creaci\u00f3n de posibles desastres.\u00a0<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La distinci\u00f3n entre riesgos sist\u00e9micos y crisis es importante, ya que las medidas de gesti\u00f3n de crisis, que abordan el problema, pueden ser diferentes en el caso un riesgo sist\u00e9mico que podr\u00eda tener un amplio efecto de desestabilizaci\u00f3n simult\u00e1nea y a largo plazo.\u00a0El riesgo es complejo y lo es a\u00fan m\u00e1s promover cambios desde una visi\u00f3n de riesgo por peligro, a una visi\u00f3n hol\u00edstica de comprensi\u00f3n del riesgo de desastres.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Para atender riesgos cada vez m\u00e1s complejos y reducir los efectos adversos de los desastres, se requiere crear e incrementar la resiliencia de comunidades, sistemas o naciones enteras. De tal modo que construir resiliencia podr\u00eda definirse como el conjunto de capacidades para reaccionar ante amenazas, absorber los impactos, recuperarse despu\u00e9s de eventos disruptivos y adaptarse frente a factores de estr\u00e9s prolongado. Esta definici\u00f3n no es compartida de manera expl\u00edcita por las agendas internacionales; sin embargo, el esp\u00edritu es \u00fatil para comprender c\u00f3mo y por qu\u00e9 es un concepto importante en el marco del desarrollo sostenible.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Invertir en gesti\u00f3n del riesgo de desastres, aun cuando no suceda un desastre en d\u00e9cadas, da beneficios y asegura los avances en materia de desarrollo, es decir, garantiza la sostenibilidad del desarrollo en el mediano y largo plazo. Esta inversi\u00f3n a la larga construye resiliencia, es decir, la capacidad para resistir, absorber, adaptar y recuperarse del impacto de una amenaza de manera oportuna y eficaz, en otras palabras, se puede explicar como la capacidad de regresar a su estado original e incluso mejorar su situaci\u00f3n original. Es decir, comunidades resilientes no solo regresan al estado original, sino que mejoran sus condiciones previas al momento de reconstruir. A su vez, invertir en resiliencia genera diversos dividendos ya que i) ayuda a salvar vidas y evitar p\u00e9rdidas, ii) fortalece y potencia la actividad econ\u00f3mica al reducir el riesgo y, iii) genera co-beneficios de desarrollo al detonar inversi\u00f3n con impacto m\u00e1s all\u00e1 de la reducci\u00f3n del riesgo de desastres<a href=\"#_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3><strong>Desastres como freno al desarrollo sostenible<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Con la r\u00e1pida expansi\u00f3n de los centros urbanos, la cual se realiza a menudo de manera desordenada, el aumento en la desigualdad ante el riesgo se enfatiza y las p\u00e9rdidas, tanto por riesgos intensivos (riesgos de alto impacto, pero baja frecuencia) como extensivos (riesgos de peque\u00f1o impacto y alta frecuencia), se incrementan. Las p\u00e9rdidas por desastres comprometen no solo bienes p\u00fablicos y privados sino los avances del desarrollo de pa\u00edses y ciudades, particularmente en las zonas m\u00e1s vulnerables.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>De acuerdo con la UNDRR, las p\u00e9rdidas por riesgos extensivos, y que afectan principalmente a pa\u00edses en desarrollo y a sus comunidades vulnerables, son en este momento una de las principales causas de erosi\u00f3n del desarrollo sostenible.<a href=\"#_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Es decir, son aquellos eventos peque\u00f1os pero persistentes los que minan lentamente la capacidad de familias, comunidades y pa\u00edses de hacer frente a los impactos de amenazas y reducen su capacidad de resiliencia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Pa\u00edses con alta exposici\u00f3n a amenazas, baja penetraci\u00f3n de aseguramiento y d\u00e9ficits p\u00fablicos, enfrentan brechas de financiamiento en el contexto de desastres. De manera particular, peque\u00f1as econom\u00edas y ciudades con recursos limitados se enfrentan al reto de financiar, en el corto plazo, operaciones de emergencia y responder a carencias de liquidez del financiamiento p\u00fablico para evitar mayores impactos (socioecon\u00f3micos) por desastres<a href=\"#_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>En concreto, pa\u00edses como Bolivia, Chile y Paquist\u00e1n, enfrentar\u00edan serias dificultades para absorber el impacto de desastres con periodos de retorno de tres a 25 a\u00f1os y pa\u00edses como M\u00e9xico, Colombia, Sri Lanka y Filipinas tendr\u00edan d\u00e9ficits de financiaci\u00f3n del gato p\u00fablico mayores a 3 mil millones de d\u00f3lares frente a las p\u00e9rdidas de eventos con periodos de retorno de uno a 100 a\u00f1os <a href=\"#_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La reducida capacidad financiera de absorber los costos de los impactos de un desastre significa que las personas y administraciones afectadas, tendr\u00e1n que hacer uso de recursos previamente etiquetados para otros fines para poder atender emergencias y para la reconstrucci\u00f3n de infraestructura da\u00f1ada. En el caso de ciudades o pa\u00edses, el no tener una gesti\u00f3n financiera resiliente frente a riesgos puede significar que, en el siguiente desastre, gastos cr\u00edticos y fundamentales para avanzar hacia el desarrollo sostenible (como educaci\u00f3n, salud, ciencia y tecnolog\u00eda), sean reorientados para enfrentar la crisis y sus impactos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>En el caso de una familia con recursos limitados, el poder absorber los costos de un desastre puede significar que los hijos tengan que abandonar sus estudios para trabajar y aportar a los costos de subsistencia familiar en el corto plazo, pero minando sus alternativas de prosperidad en el mediano y largo plazo. Dichas acciones significan a menudo retrocesos, de a\u00f1os o d\u00e9cadas enteras, en los avances del desarrollo de las ciudades afectadas y el aumento en la vulnerabilidad de sus habitantes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>En 2015, la UNDRR enfatizaba la relevancia de la gesti\u00f3n del riesgo como un elemento indispensable para el desarrollo sostenible, en particular en pa\u00edses en desarrollo dado que:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul>\r\n<li>En tres d\u00e9cadas (1980 a 2012) cada a\u00f1o se perdieron 42 millones de a\u00f1os vida a causa de los desastres; de los cuales el 80% se perdieron en pa\u00edses de ingresos bajos y medios.<\/li>\r\n<li>Los pa\u00edses que m\u00e1s necesitan invertir en desarrollo social son aquellos con mayor riesgo de desastres y menos capacidad financiera.<\/li>\r\n<li>El cambio clim\u00e1tico est\u00e1 exacerbando el riesgo de comunidades y ciudades al riesgo de desastres a niveles sin precedentes.<\/li>\r\n<li>Las inversiones de desarrollo no contemplan evaluaciones de riesgo y sostenibilidad ante la presi\u00f3n de los resultados a corto plazo, lo que sigue permitiendo un aumento en la inversi\u00f3n en zonas de alto riesgo.<\/li>\r\n<li>\u00a0La falta de atribuci\u00f3n de los efectos de los desastres a las acciones y decisiones que generan los riesgos generan por un lado valoraciones err\u00f3neas del riesgo y por el otro, la otra ausencia de consecuencias a quienes construyen y se benefician del riesgo.<a href=\"#_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>\u00a0<\/li>\r\n<\/ul>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>En resumen, esquemas de desarrollo que no integren de manera transversal una gesti\u00f3n del riesgo de desastres, son poco sostenibles y son vulnerables a riesgos intensivos y extensivos. En particular para ciudades con retos de desarrollo, alta vulnerabilidad, exposici\u00f3n frente a amenazas, recursos limitados y deficiente integraci\u00f3n de una perspectiva de reducci\u00f3n del riesgo de desastres en los distintos sectores institucionales.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3><strong>Ciudades Resilientes<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Un desarrollo urbano descontrolado y desordenado afecta profundamente las capacidades de comunidades y gobiernos de enfrentar el riesgo de desastres<a href=\"#_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>. En las ciudades es posible observar que las condiciones de desarrollo son profundamente desiguales en el acceso al espacio urbano, a los servicios p\u00fablicos, a las fuentes de educaci\u00f3n o empleo, a la seguridad y a la infraestructura b\u00e1sica. Christine Wamsler, especialista en estudios sobre sustentabilidad, enfatiza que los desastres urbanos son \u00fanicos en el sentido que ocurren en un ambiente denso y complejo que se ha adaptado, formal e informalmente, a absorber grandes poblaciones y servicios.<a href=\"#_ftn13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> La complejidad urbana es entonces un espacio de posibilidad, en el que se exacerban vulnerabilidades y se incrementan e incluso se crean nuevas y mayores amenazas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Los sistemas urbanos son demasiado complejos respecto al n\u00famero de subsistemas (comunidades, instituciones, ecosistemas, infraestructura, servicios, econom\u00edas y din\u00e1micas sociales), y a la diversidad de actores que en ella interact\u00faan. Dadas sus interconexiones e interdependencias, las amenazas e impactos en un \u00e1rea suelen tener repercusiones en otras \u00e1reas del sistema dentro y fuera de la ciudad. De tal modo que modelos efectivos de reducci\u00f3n del riesgo en ciudades requieren medidas comprensivas de dichas interdependencias para el avance sustancial en la materia<a href=\"#_ftn14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>De este modo Wamsler enfatiza, puede afirmarse que las ciudades solo alcanzar\u00e1n la resiliencia si sus autoridades y otros actores urbanos han sido exitosos en la transversalizaci\u00f3n de la reducci\u00f3n del riesgo y la adaptaci\u00f3n en la planeaci\u00f3n urbana, para su institucionalizaci\u00f3n a todos los niveles.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Para lograr la transversalidad de la gesti\u00f3n del riesgo y la adaptaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico, las ciudades deben:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul>\r\n<li>Asegurar que sus programas y actividades no incrementan el riesgo, y por el contrario, lo reduzcan si es posible.<\/li>\r\n<li>Institucionalizar la reducci\u00f3n del riesgo y la adaptaci\u00f3n a nivel program\u00e1tico.<\/li>\r\n<li>Asegurar que sus funciones y organizaciones funcionan a\u00fan en contexto de desastre.<\/li>\r\n<li>Cooperar con otros actores para conformar y garantizar la operaci\u00f3n de un sistema de gobernanza multinivel.<\/li>\r\n<li>Impulsar una mejor integraci\u00f3n de ciencia y pol\u00edtica p\u00fablica.<\/li>\r\n<li>Mejorar la educaci\u00f3n en resiliencia urbana<a href=\"#_ftn15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Con la intenci\u00f3n de operacionalizar los principales instrumentos del sector de la gesti\u00f3n del riesgo a nivel ciudad, la UNDRR ha impulsado la campa\u00f1a <em>Desarrollando Ciudades Resilientes<a href=\"#_ftn16\"><sup><strong><sup>[16]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a><\/em>, que identifica 10 criterios esenciales para construir planes urbanos de resiliencia y que contribuyan a acelerar el avance de los objetivos del Marco de Sendai para la Reducci\u00f3n del Riesgo de Desastres. La campa\u00f1a enfatiza la interdependencia de los 10 elementos para la construcci\u00f3n y el mantenimiento de la resiliencia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<ol type=\"1\">\r\n<li>Organizarse para la resiliencia frente a los desastres.<\/li>\r\n<li>Identificar, comprender y utilizar los escenarios de riesgos actuales y futuros.<\/li>\r\n<li>Fortalecer la capacidad financiera para la resiliencia.<\/li>\r\n<li>Promover el dise\u00f1o y desarrollo urbano resiliente.<\/li>\r\n<li>Proteger las zonas naturales de amortiguaci\u00f3n para mejorar la funci\u00f3n de protecci\u00f3n proporcionada por los ecosistemas.<\/li>\r\n<li>Fortalecer la capacidad institucional para la resiliencia.<\/li>\r\n<li>Comprender y fortalecer la capacidad social para la resiliencia.<\/li>\r\n<li>Incrementar la resiliencia de infraestructura.<\/li>\r\n<li>Asegurar la efectividad de la preparaci\u00f3n y una respuesta efectiva a los desastres.<\/li>\r\n<li>Acelerar la recuperaci\u00f3n y reconstruir mejor, despu\u00e9s de cada desastre.<\/li>\r\n<\/ol>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3><strong>Coherencia de las Agendas Globales<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El Marco de Sendai para la Reducci\u00f3n del Riesgo de Desastres, forma parte del conjunto de agendas impulsadas por la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para el fortalecimiento del desarrollo sostenible. Con enfoque en la reducci\u00f3n del riesgo, Sendai complemente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Nueva Agenda Urbana, el Acuerdo de Par\u00eds ante el Cambio Clim\u00e1tico y la Agenda de Acci\u00f3n de Addis Abeba para la financiaci\u00f3n del desarrollo sostenible. En conjunto, dichas agendas impulsadas para el periodo 2015-2030, buscan generar una hoja de ruta para que pa\u00edses y regiones transiten hacia un desarrollo sostenible donde nadie se quede atr\u00e1s.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Dichas agendas son logros importantes para la humanidad, ya que reflejan la voluntad de los pa\u00edses signatarios en la b\u00fasqueda de pr\u00e1cticas diferenciadas para atender necesidades locales, sin embargo, en su implementaci\u00f3n a menudo se presentan en silos y desarticuladas. Es por ello que es primordial la coherencia de las diversas agendas o marcos que abonan al desarrollo y por ende, es necesario un profundo entendimiento entre tem\u00e1ticas dado que los marcos firmados se traducen en compromisos adoptados a nivel nacional y local, los cuales se traducen en pol\u00edticas, estrategias e instrumentos que gu\u00edan al desarrollo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Por ejemplo, la necesidad de fortalecer la resiliencia ante los desastres y la resiliencia al clima es evidente en las agendas antes mencionadas, pero a menudo la implementaci\u00f3n en lo nacional y lo local enfrenta importantes barreras para una implementaci\u00f3n efectiva y generando competencias en lugar de coordinaci\u00f3n entre los distintos \u00f3rganos implementadores.\u00a0 \u00a0los resultados de un estudio realizado por la Universidad de las Naciones Unidas (UNU) demuestran que si bien la incoherencia en la implementaci\u00f3n tambi\u00e9n da beneficios como flexibilidad en la implementaci\u00f3n y responsabilidades claras por sector, en materia de riesgo de desastres esta incoherencia puede significar no solo dejar ciertos riesgos desatendidos, sino crear nuevos riesgos que pasen desapercibidos al momento de perseguir metas sectoriales. El estudio llamado <em>Costos y beneficios de la (in)coherencia: Reducci\u00f3n del riesgo de desastres en las agendas posteriores a 2015<a href=\"#_ftn17\"><sup><strong><sup>[17]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a><\/em> demostr\u00f3 que la coherencia en la implementaci\u00f3n de medidas de reducci\u00f3n del riesgo de desastres no siempre genera beneficios ni ahorros y que la incoherencia implica diferentes tipos de costos, muchos de los cuales no suelen figurar en el programa de las personas encargadas de la formulaci\u00f3n de pol\u00edtica. Adem\u00e1s de trabajar con presupuestos limitados en donde la prioridad local no puede responder a la prioridad internacional.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3><strong>En breve<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Un desarrollo de ciudades o pa\u00edses que no considere la gesti\u00f3n del riesgo no podr\u00e1 ser sostenible. Comprender y realizar las estrategias o acciones necesarias para gestionar de manera efectiva los riesgos que enfrentan las ciudades no solo asegura el desarrollo frente a los efectos de desastres futuros, sino que puede significar tambi\u00e9n un impulso a la econom\u00eda, un mejoramiento de la calidad de vida y un mejoramiento de la seguridad de sus habitantes. El riesgo es inevitable y nuestros sistemas son cada d\u00eda m\u00e1s interdependientes. Los procesos de planeaci\u00f3n y administraci\u00f3n de las ciudades deben de considerar la gesti\u00f3n del riesgo de manera transversal para reducir los impactos adversos de eventos con potencial de afectar los avances en desarrollo de comunidades y sus habitantes, as\u00ed como para mejorar la urgente necesidad de una relaci\u00f3n m\u00e1s respetuosa con el medio ambiente. Dichos esfuerzos solo ser\u00e1n posibles con esquemas de gobernanza efectivos donde la participaci\u00f3n de los distintos sectores sea activa y donde las decisiones se realicen basadas en evidencia informada de intercambios transdisciplinares. La actual crisis clim\u00e1tica y el mundo post-COVID dejan de manifiesto que las comunidades que integran a sus procesos de planeaci\u00f3n y a sus planes de reconstrucci\u00f3n un aut\u00e9ntico reconocimiento de sus riesgos y una gesti\u00f3n integral de ellos, son las que est\u00e1n mejor preparadas para sortear los efectos de los shocks mas severos y garantizar un desarrollo sostenible para sus habitantes.<\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\r\n<p><a href=\"#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Understanding Poverty, \u201cUrban Development Overview\u201d, The World Bank, <a href=\"https:\/\/www.worldbank.org\/en\/topic\/urbandevelopment\/overview\">https:\/\/www.worldbank.org\/en\/topic\/urbandevelopment\/overview<\/a><\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><a href=\"#_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> CRED &amp; UNISDR, Economic Losses, Poverty &amp; Disasters 1998-2017 (Louvain: Centre for Research on the Epidemiology of Disasters, 2018), <a href=\"https:\/\/www.preventionweb.net\/files\/61119_credeconomiclosses.pdf\">https:\/\/www.preventionweb.net\/files\/61119_credeconomiclosses.pdf<\/a> (Consultado el 24\/08\/2020).<\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><a href=\"#_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Lloyd\u2019s City Risk Index, \u201cExplore\u201d, Lloyd\u2019s, <a href=\"https:\/\/cityriskindex.lloyds.com\/explore\/\">https:\/\/cityriskindex.lloyds.com\/explore\/<\/a><\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><a href=\"#_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> UNISDR, Terminolog\u00eda sobre Reducci\u00f3n del Riesgo de Desastres (Ginebra: UNISDR, 2019), <a href=\"https:\/\/www.unisdr.org\/files\/7817_UNISDRTerminologySpanish.pdf\">https:\/\/www.unisdr.org\/files\/7817_UNISDRTerminologySpanish.pdf<\/a> (Consultado el 24\/08\/2020).<\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><a href=\"#_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> \u00a0UNISDR, Terminolog\u00eda sobre Reducci\u00f3n del Riesgo de Desastres, 30.<\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><a href=\"#_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> UNISDR, Hacia el desarrollo sostenible: El futuro de la gesti\u00f3n del riesgo de desastres. Informe de Evaluaci\u00f3n Global sobre la Reducci\u00f3n del Riesgo de Desastres (Ginebra: UNISDR, 2015), <a href=\"http:\/\/www.preventionweb.net\/english\/hyogo\/gar\/2015\/en\/gar-pdf\/GAR2015_SP.pdf\">http:\/\/www.preventionweb.net\/english\/hyogo\/gar\/2015\/en\/gar-pdf\/GAR2015_SP.pdf<\/a> (Consultado el 24\/08\/2020). P ccci.<\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><a href=\"#_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> Swenja Surminski et al., \u201cRealizing the triple dividend of resilience: a new business case for disaster risk management\u201d, ODI, (2016), <a href=\"https:\/\/www.odi.org\/publications\/10434-realising-triple-dividend-resilience-new-business-case-disaster-risk-management\">https:\/\/www.odi.org\/publications\/10434-realising-triple-dividend-resilience-new-business-case-disaster-risk-management<\/a> (Consultado el 24\/08\/2020).<\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><a href=\"#_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> UNISDR, Hacia el desarrollo sostenible: El futuro de la gesti\u00f3n del riesgo de desastres. Informe de Evaluaci\u00f3n Global sobre la Reducci\u00f3n del Riesgo de Desastres (Ginebra: UNISDR, 2015), <a href=\"http:\/\/www.preventionweb.net\/english\/hyogo\/gar\/2015\/en\/gar-pdf\/GAR2015_SP.pdf\">http:\/\/www.preventionweb.net\/english\/hyogo\/gar\/2015\/en\/gar-pdf\/GAR2015_SP.pdf<\/a> (Consultado el 24\/08\/2020).<\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><a href=\"#_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> Francis Ghesquiere y Olivier Mahul, \u201cSovereign Natural Disaster Insurance for Developing Countries\u202f: A Paradigm Shift in Catastrophe Risk Financing\u201d, The World Bank Policy Research Working Papers, (2007), <a href=\"https:\/\/elibrary.worldbank.org\/doi\/pdf\/10.1596\/1813-9450-4345\">https:\/\/elibrary.worldbank.org\/doi\/pdf\/10.1596\/1813-9450-4345<\/a> (Consultado el 24\/08\/2020).<\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><a href=\"#_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> UNISDR, Hacia el desarrollo sostenible, 114-115.<\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><a href=\"#_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> Ib\u00edd, iv a viii<\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><a href=\"#_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> John Twigg, Disaster Risk Reduction. 2nd ed. Good Practice Review 9 (London: ODI, 2015).<\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><a href=\"#_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> Christine Wamsler, Cities, Disaster Risk and Adaptation. Routledge Critical Introductions to Urbanism and the City (NY: Routledge, 2014), p 19.<\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><a href=\"#_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> Twigg, Disaster Risk Reduction,p.249. \u00a0<\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><a href=\"#_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> Wamsler, Cities, Disaster Risk and Adaptation, p. 70.<\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><a href=\"#_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a> UNDRR, Making Cities Resilient Report 2019: A Snapshot of How Local Governments Progress in Reducing Disaster Risk in Alignment with the Sendai Framework for Disaster Risk Reduction( S\/I, UNDRR, 2019),\u00a0 <a href=\"https:\/\/www.undrr.org\/publication\/making-cities-resilient-report-2019-snapshot-how-local-governments-progress-reducing\">https:\/\/www.undrr.org\/publication\/making-cities-resilient-report-2019-snapshot-how-local-governments-progress-reducing<\/a> (Consultado el 24\/08\/2020).<\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><a href=\"#_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a> Simone Sandholz et al., Costs and benefits of (in)coherence: Disaster Risk Reduction in the Post-2015-Agendas (UNU-EHS, 2015), <a href=\"https:\/\/collections.unu.edu\/eserv\/UNU:7638\/COHERE_PDF_META_2020.pdf\">https:\/\/collections.unu.edu\/eserv\/UNU:7638\/COHERE_PDF_META_2020.pdf<\/a> (Consultado el 24\/08\/2020).<\/p>\r\n<p>\r\n\r\n<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Descarga el cap\u00edtulo La crisis global a ra\u00edz del SARS-CoV-2 (COVID-19), ha dejado de manifiesto la complejidad e interdependencia de los riesgos que enfrenta la humanidad de manera cotidiana y la incapacidad de los sistemas pol\u00edticos, sociales y econ\u00f3micos para responder a ellos de manera efectiva. 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