{"id":1260,"date":"2020-11-09T09:53:24","date_gmt":"2020-11-09T09:53:24","guid":{"rendered":"http:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/?p=1260"},"modified":"2020-11-11T02:16:11","modified_gmt":"2020-11-11T02:16:11","slug":"viii-de-la-resignacion-a-la-accion-colaboracion-multisectorial-para-la-gestion-del-riesgo-de-desastres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/2020\/11\/09\/viii-de-la-resignacion-a-la-accion-colaboracion-multisectorial-para-la-gestion-del-riesgo-de-desastres\/","title":{"rendered":"VIII. DE LA RESIGNACI\u00d3N A LA ACCI\u00d3N: COLABORACI\u00d3N MULTISECTORIAL PARA LA GESTI\u00d3N DEL RIESGO DE DESASTRES"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-1336 size-large\" src=\"http:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/rompeabezas-772x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"525\" height=\"696\" srcset=\"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/rompeabezas-772x1024.jpg 772w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/rompeabezas-226x300.jpg 226w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/rompeabezas-768x1019.jpg 768w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/rompeabezas.jpg 965w\" sizes=\"(max-width: 525px) 100vw, 525px\" \/><\/p>\n\n       \n       <div class=\"contenidoColaborador\">\n          <ul class=\"ulColaborador\">\n              <li class=\"semblanzaAutor\" >\n                <div  class=\"autores\"> \n                    <div class=\"imagenAutorDiv\">\n                        <div class=\"imagenAutor\">\n                            <a tipo=\"colaboradorHref\" href=\"https:\/\/twitter.com\/Diego_DiazP\" target=\"_blanck\" class=\"wp-user-avatar-link wp-user-avatar-custom\"><img src=\"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/diego-diaz02bn-100x100.jpg\" width=\"96\" height=\"96\" alt=\"Diego D\u00edaz\" class=\"avatar avatar-96 wp-user-avatar wp-user-avatar-96 alignnone photo\" \/><\/a>\n                        <\/div>\n                    <\/div>\n                    <div class=\"txtAutor txtAutorUno\" >Diego D\u00edaz<\/div>\n                    <div class=\"txtAutor txtAutorDos\"><a href=\"https:\/\/twitter.com\/Diego_DiazP\">@Diego_DiazP<\/a><\/div>\n                    <div class=\"txtAutor txtAutorTres\" >Investigador del IMCO.<\/div>\n                <\/div>\n            <\/li>\n          <\/ul>\n       <\/div>\n       \n<p><a href=\"http:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/DE-LA-RESIGNACIO\u0301N-A-LA-ACCIO\u0301N.-COLABORACIO\u0301N-MULTISECTORIAL-PARA-LA-GESTIO\u0301N-DEL-RIESGO-DE-DESASTRES.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Descarga el cap\u00edtulo<\/a><\/p>\n<p>M\u00e9xico es uno de los pa\u00edses m\u00e1s expuestos y vulnerables a los fen\u00f3menos naturales y, en menor medida, a los fen\u00f3menos antropog\u00e9nicos (<em>i.e. <\/em>fen\u00f3menos socio-organizativos, qu\u00edmico-tecnol\u00f3gicos, entre otros). De acuerdo con datos del Centro de Investigaci\u00f3n sobre la Epidemiolog\u00eda de los Desastres (CRED) y la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducci\u00f3n del Riesgo de Desastres (UNDRR, antes UNISDR), <strong>entre 1998 y 2017, M\u00e9xico tuvo p\u00e9rdidas econ\u00f3micas por 46.5 mil millones de d\u00f3lares debido a la ocurrencia de 142 desastres naturales, lo que lo convirti\u00f3 en uno de los 10 pa\u00edses a nivel mundial con las mayores p\u00e9rdidas acumuladas durante dicho periodo<\/strong>.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> <strong>Adem\u00e1s, durante ese mismo lapso, se registraron en el pa\u00eds un total de 3 mil 518 muertes asociadas a este tipo de eventos<\/strong>.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p><strong>Gr\u00e1fica 1. Frecuencia de los desastres naturales en M\u00e9xico (1998-2017). N\u00famero de eventos<\/strong><\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1371 size-large alignleft\" src=\"http:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Gra\u0301ficos-ICU-2020-02-1024x513.png\" alt=\"\" width=\"525\" height=\"263\" srcset=\"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Gra\u0301ficos-ICU-2020-02-1024x513.png 1024w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Gra\u0301ficos-ICU-2020-02-300x150.png 300w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Gra\u0301ficos-ICU-2020-02-768x384.png 768w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Gra\u0301ficos-ICU-2020-02-1536x769.png 1536w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Gra\u0301ficos-ICU-2020-02.png 1890w\" sizes=\"(max-width: 525px) 100vw, 525px\" \/><\/strong><\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><em>Fuente: Elaborado por el IMCO con datos de Debarati Guha-Sapir. EM-DAT<\/em>.<strong>\u00a0<\/strong><\/h6>\n<p>Frente a la escala de los desastres que afectan regularmente al pa\u00eds, resulta evidente que ning\u00fan sector (gobierno, academia, iniciativa privada, etc.) por s\u00ed solo es capaz de atender todos los aspectos relacionados con las distintas etapas asociadas a su atenci\u00f3n (prevenci\u00f3n-preparaci\u00f3n-respuesta-recuperaci\u00f3n); pues \u00e9stos rebasan, en la mayor\u00eda de las ocasiones, las capacidades presupuestales y de gesti\u00f3n, as\u00ed como el \u00e1mbito de acci\u00f3n de cada uno de los sectores y actores interesados en lo individual.<\/p>\n<p>Los desastres, en este sentido, son fen\u00f3menos complejos cuya atenci\u00f3n demanda la adopci\u00f3n de un enfoque multisectorial en el que todas las partes interesadas participen de forma coordinada, en el \u00e1mbito de sus responsabilidades y capacidades; particularmente en aquellas etapas relacionadas con la prevenci\u00f3n o gesti\u00f3n del riesgo de desastres (GRD).<\/p>\n<p>Aunque desde un punto de vista legal y de gobernanza, la responsabilidad en la reducci\u00f3n de los riesgos de desastres recae en los Estados, \u00e9sta es una responsabilidad compartida con otros actores que intervienen en las distintas etapas relacionadas con la atenci\u00f3n de los desastres (Figura 1). Como se ver\u00e1 a lo largo de este cap\u00edtulo, adem\u00e1s de los sectores e instituciones que tradicionalmente se asocian con la GRD como son los Estados y los organismos internacionales, <strong>existen tres actores no menos relevantes que los anteriores para prevenci\u00f3n de los desastres: el sector privado, la sociedad civil y los medios de comunicaci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Figura 1. Etapas y principales actores para la atenci\u00f3n de los desastres<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1372 size-large alignleft\" src=\"http:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Gra\u0301ficos-ICU-2020-03-922x1024.png\" alt=\"\" width=\"525\" height=\"583\" srcset=\"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Gra\u0301ficos-ICU-2020-03-922x1024.png 922w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Gra\u0301ficos-ICU-2020-03-270x300.png 270w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Gra\u0301ficos-ICU-2020-03-768x853.png 768w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Gra\u0301ficos-ICU-2020-03.png 989w\" sizes=\"(max-width: 525px) 100vw, 525px\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><em>Fuente: Elaborado por el IMCO<\/em>.<\/h6>\n<h3><strong>Tres actores clave para la gesti\u00f3n del riesgo de desastres<\/strong><\/h3>\n<p>En 1999, como parte de un discurso en el marco del cierre del Decenio Internacional para la Reducci\u00f3n de los Desastres Naturales (1990-1999), el entonces secretario general de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas, Koffi Annan, reconoci\u00f3 que, a pesar de los esfuerzos por reducir los riesgos de desastres durante dicha d\u00e9cada, su n\u00famero y costo a nivel mundial se hab\u00eda incrementado de forma alarmante: solo en 1998 el costo de los desastres naturales ocurridos en ese a\u00f1o fue superior al de todos los desastres registrados durante la d\u00e9cada de los ochenta. Asimismo, resalt\u00f3 la importancia de incluir a las empresas, OSC y medios de comunicaci\u00f3n en las pol\u00edticas de prevenci\u00f3n y mitigaci\u00f3n de los desastres a nivel mundial para evitar que la creciente exposici\u00f3n a los fen\u00f3menos naturales se traduzca en p\u00e9rdidas humanas y en da\u00f1os materiales:<\/p>\n<p><em>[La] prevenci\u00f3n y mitigaci\u00f3n [de los desastres] no solo son m\u00e1s humanas que la cura; tambi\u00e9n son mucho m\u00e1s baratas [&#8230;] El desaf\u00edo ahora es comunicar este entendimiento de manera m\u00e1s eficaz a los ciudadanos y a los hacedores de pol\u00edtica. La pol\u00edtica de prevenci\u00f3n es demasiado importante para dejarla en manos de los gobiernos y las agencias internacionales. Eso es un error. Para tener \u00e9xito, tambi\u00e9n debe involucrar a la sociedad civil, al sector privado y a los medios de comunicaci\u00f3n [\u00e9nfasis a\u00f1adido].<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/em><\/p>\n<p>Si bien ya desde entonces, e incluso antes, se reconoc\u00eda la necesidad de involucrar a estos tres actores de forma activa en la reducci\u00f3n de riesgo de desastres, 20 a\u00f1os despu\u00e9s de que se pronunciara ese discurso sigue existiendo una gran \u00e1rea de oportunidad para que \u00e9stos participen en reducir el n\u00famero y costo que los desastres naturales imponen a los individuos, empresas, comunidades y gobiernos mediante acciones orientadas a la GRD. El anterior, como lo apunta Linayo, <strong>m\u00e1s que un llamado al altruismo de parte de estos actores para que contribuyan a una causa que en primera instancia pudiera parecerles ajena, es una invitaci\u00f3n a que reconozcan su exposici\u00f3n al riesgo y su vulnerabilidad como potenciales v\u00edctimas de futuros desastres, y por ende, a que contribuyan a reducir estos riesgos<\/strong>.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> Dejar \u00fanicamente en manos de los gobiernos este tipo de acciones y depender de su buena voluntad solamente los har\u00e1 m\u00e1s vulnerables frente a los desastres.<\/p>\n<p>Actualmente, el Marco de Sendai para la reducci\u00f3n del riesgo de desastres 2015-2030, que fue adoptado en la tercera Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Reducci\u00f3n del Riesgo de Desastres en 2015 y que tiene por objeto \u201cla reducci\u00f3n sustancial del riesgo de desastres y de las p\u00e9rdidas ocasionadas por los desastres, tanto en vidas, medios de subsistencia y salud como en bienes econ\u00f3micos, f\u00edsicos, sociales, culturales y ambientales [\u2026]\u201d,<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> reconoce el rol e importancia de los actores \u201cno estatales\u201d (<em>i.e.<\/em> medios, empresas, organizaciones de la sociedad civil [OSC] e instituciones acad\u00e9micas) en la GRD. Es este instrumento internacional el que enmarca las principales l\u00edneas de acci\u00f3n o \u00e1reas de oportunidad en las que cada uno de los actores antes mencionados, en colaboraci\u00f3n directa con los gobiernos de los que forman parte y en el marco de la legislaci\u00f3n nacional existente en la materia, tienen los mayores m\u00e1rgenes para incidir en el cumplimiento de las siguientes cuatro prioridades:<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<ul>\n<li>Comprender el riesgo de desastres.<\/li>\n<li>Fortalecer la gobernanza del riesgo de desastres para gestionar dicho riesgo.<\/li>\n<li>Invertir en la reducci\u00f3n del riesgo de desastres para la resiliencia.<\/li>\n<li>Aumentar la preparaci\u00f3n para casos de desastre a fin de dar una respuesta eficaz y para \u201creconstruir mejor\u201d en los \u00e1mbitos de la recuperaci\u00f3n, la rehabilitaci\u00f3n y la reconstrucci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>A continuaci\u00f3n, se analiza la importancia del sector privado, las OSC y los medios de comunicaci\u00f3n para la GRD. Tambi\u00e9n se presentan algunas acciones que, de acuerdo con la literatura, estos actores pueden implementar para aumentar su resiliencia y la de las comunidades a las que pertenecen con el prop\u00f3sito de contribuir al cumplimiento de las prioridades y las metas del Marco de Sendai.<\/p>\n<h4><strong>A. El sector privado: m\u00e1s all\u00e1 de la filantrop\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p>Durante a\u00f1os, el enfoque predominante en torno al marco de actuaci\u00f3n del sector privado frente a los desastres se limit\u00f3 a un rol filantr\u00f3pico; esto es, a una relaci\u00f3n donante-beneficiario bajo la cual las empresas aportan recursos monetarios o en especie principalmente a los procesos de recuperaci\u00f3n-rehabilitaci\u00f3n-reconstrucci\u00f3n posteriores a la ocurrencia de los desastres.<\/p>\n<p>Aunque este tipo de apoyos son fundamentales pues la magnitud misma de los da\u00f1os y las p\u00e9rdidas econ\u00f3micas ocasionadas por los desastres excede normalmente la capacidad financiera del sector p\u00fablico en las regiones o localidades afectadas, por lo que se requiere para su atenci\u00f3n de ayuda humanitaria, el papel de las empresas no se limita \u00fanicamente a la entrega de ayudas de esta naturaleza. El hecho de que dichos recursos se otorguen generalmente en la etapa de atenci\u00f3n de los desastres; es decir, una vez que estos ya han ocurrido, limita la eficiencia y eficacia de las intervenciones del sector privado al enfocarse en lo que Linayo considera como una de \u201clas labores menos rentables de las que ofrece el espectro de acci\u00f3n que integra la reducci\u00f3n del riesgo de desastres\u201d.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> En cambio, por ejemplo, un estudio del Banco Mundial se\u00f1ala que por cada d\u00f3lar que se invierte de forma preventiva en la resiliencia de la infraestructura en pa\u00edses en desarrollo, se obtienen cuatro d\u00f3lares en beneficios debido a los menores da\u00f1os que \u00e9sta sufre.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/p>\n<p>En este sentido, para que la participaci\u00f3n del sector privado sea eficaz, \u00e9sta debe ir va m\u00e1s all\u00e1 de la filantrop\u00eda y adoptar enfoques innovadores que no necesariamente correspondan con el rol al que tradicionalmente se le ha asociado en cuanto a la atenci\u00f3n de desastres. Solo as\u00ed, la iniciativa privada podr\u00e1 desarrollar su enorme potencial para reducir los impactos negativos de los fen\u00f3menos naturales: al final de cuentas,<strong> la inversi\u00f3n privada determina en gran medida el riesgo de desastres pues, en la mayor\u00eda de los pa\u00edses, 70% o m\u00e1s de la inversi\u00f3n es realizada por este sector<\/strong>.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> En el caso particular de M\u00e9xico, las 4.8 millones de unidades econ\u00f3micas del sector privado<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> contribuyeron en 2018 con el 79% (2.3 billones de pesos) de la inversi\u00f3n total en construcciones e instalaciones (edificaciones residenciales; instalaciones industriales, comerciales y de prestaci\u00f3n de servicios; y obras de infraestructura),<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><strong>[11]<\/strong><\/a> por lo que adquiere especial relevancia que estas empresas participen activamente en la GRD.<\/p>\n<p>En a\u00f1os recientes las empresas han demostrado cada vez m\u00e1s su capacidad e inter\u00e9s por incidir en diversas \u00e1reas relacionadas con la prevenci\u00f3n de desastres en el marco de su responsabilidad social corporativa al <strong>internalizar los riesgos de estos eventos en sus pr\u00e1cticas de gesti\u00f3n y al reconocer los costos que representa su reducci\u00f3n m\u00e1s como una inversi\u00f3n que como un gasto<\/strong>. En t\u00e9rminos generales, <strong>las empresas pueden contribuir a la GRD mediante las siguientes acciones<\/strong>:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Invertir en instalaciones e infraestructura resiliente<\/strong>. El desarrollo de nuevas instalaciones e infraestructura, as\u00ed como la actualizaci\u00f3n de las ya existentes por parte del sector privado debe realizarse a partir de un enfoque basado en los riesgos de desastres, aunque ello implique ir m\u00e1s all\u00e1 de los c\u00f3digos o regulaciones de construcci\u00f3n existentes.<\/li>\n<li><strong>Integrar el riesgo de desastres en sus pr\u00e1cticas de gesti\u00f3n<\/strong>. Adem\u00e1s de tomar en cuenta los riesgos tradicionales (reputacionales, regulatorios o de otra naturaleza) a los que las empresas generalmente est\u00e1n sujetas, \u00e9stas (micro, peque\u00f1as, medianas o grandes empresas) deben integrar la GRD, incluida la continuidad de las operaciones, en los modelos y pr\u00e1cticas de negocios a lo largo de toda la cadena de valor.<\/li>\n<li><strong>Invertir en la investigaci\u00f3n y el desarrollo tecnol\u00f3gico orientado a la GRD<\/strong>. Las empresas pueden aportar conocimientos especializados, asistencia t\u00e9cnica y tecnolog\u00eda a las iniciativas para la reducci\u00f3n del riesgo y la gesti\u00f3n de los desastres desarrolladas por el sector p\u00fablico y otros actores.<\/li>\n<li><strong>Sensibilizar al p\u00fablico sobre la importancia de la GRD<\/strong>. El sector privado puede contribuir a incrementar el conocimiento de la poblaci\u00f3n sobre los riesgos de desastres; sobre todo entre sus empleados, clientes y proveedores. Adem\u00e1s, las instituciones de seguros, por ejemplo, pueden contribuir enormemente a reducir la brecha entre la creciente exposici\u00f3n de la sociedad a los riesgos clim\u00e1ticos y la disminuci\u00f3n de la penetraci\u00f3n de los seguros mediante una mayor socializaci\u00f3n de estos instrumentos como medidas de transferencia del riesgo.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Cuadro 1. La Alianza del Sector Privado para Sociedades Resilientes ante Desastres (ARISE)<\/strong><\/p>\n<p>Un ejemplo de la participaci\u00f3n de la iniciativa privada en la gesti\u00f3n de riesgo de desastres es ARISE, una iniciativa global del sector privado liderada por la UNDRR que nace en noviembre de 2015 y que busca contribuir al cumplimiento de las metas del Marco de Sendai.<\/p>\n<p>Su misi\u00f3n consiste en crear sociedades resilientes al promover y apoyar la integraci\u00f3n del riesgo de desastres y la preparaci\u00f3n para eventos de esta naturaleza en las estrategias de negocios y en las decisiones de inversi\u00f3n de las empresas, as\u00ed como en aprovechar el potencial del sector privado de la mano del sector p\u00fablico para provocar cambios en las pr\u00e1cticas de los negocios con un enfoque hacia la resiliencia. Para cumplir esta misi\u00f3n, los miembros corporativos de ARISE se comprometen a seguir cinco compromisos:<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a><\/p>\n<ul>\n<li>Aumentar la conciencia sobre los riesgos de desastres.<\/li>\n<li>Ejercer influencia en sus respectivas \u00e1reas de experiencia.<\/li>\n<li>Compartir conocimientos, experiencias y buenas pr\u00e1cticas entre el sector privado.<\/li>\n<li>Ser catalizadores para generar innovaci\u00f3n y colaboraci\u00f3n en el desarrollo de estrategias de negocios informadas sobre el riesgo de desastres.<\/li>\n<li>Implementar proyectos y actividades para alcanzar los objetivos del Marco de Sendai.<\/li>\n<\/ul>\n<p>ARISE representa, en este sentido, el principal punto de entrada para las empresas que, de forma voluntaria e independientemente de su tama\u00f1o (desde mipymes hasta empresas multinacionales) o sector de actividad econ\u00f3mica, buscan contribuir a la prevenci\u00f3n de los desastres. Al mes de abril de 2019 esta iniciativa estaba integrada por m\u00e1s de 170 miembros corporativos de 34 pa\u00edses agrupados en 17 redes nacionales, as\u00ed como un n\u00famero a\u00fan m\u00e1s amplio de instituciones aliadas.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>En M\u00e9xico, la red local ARISE MX se constituy\u00f3 en noviembre de 2018 y representa la primer alianza p\u00fablico-privada orientada a reducir y prevenir los riesgos de desastres en el pa\u00eds. Adem\u00e1s de los miembros corporativos que la integran, involucra tambi\u00e9n a aliados de la sociedad civil, la academia e instituciones gubernamentales como el Instituto Tecnol\u00f3gico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), el Centro Nacional de Prevenci\u00f3n de Desastres, la Coordinaci\u00f3n Nacional de Protecci\u00f3n Civil, entre otros.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a><\/p>\n<p>Entre algunas de las herramientas generadas por esta alianza, tanto a nivel global como a nivel local, se encuentran:<\/p>\n<ul>\n<li>Un sistema de puntaje de resiliencia ante desastres para edificios industriales y comerciales (<em>Building Scorecard<\/em>).<\/li>\n<li>Un protocolo de resiliencia de mipymes frente al covid-19.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Adem\u00e1s, esta alianza ha documentado, en conjunto con la UNDRR, 31 buenas pr\u00e1cticas del sector privado, la sociedad civil y la academia relacionadas con la planificaci\u00f3n, respuesta y recuperaci\u00f3n en caso de desastres naturales en 14 pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, nueve de las cuales se han implementado en M\u00e9xico (en cuatro distintas entidades federativas del pa\u00eds). Algunas de estas pr\u00e1cticas y las instituciones que las han llevado a cabo son:<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a><\/p>\n<ul>\n<li>Programa de resiliencia ante inundaciones M\u00e9xico &#8211; Zurich M\u00e9xico.<\/li>\n<li>Alianzas p\u00fablico-privadas para la creaci\u00f3n de comunidades resilientes &#8211; CEMEX.<\/li>\n<li>Continuidad de negocios y RRD: hacia la resiliencia empresarial en la Ciudad de M\u00e9xico &#8211; Keizoku, S.A. de C.V.<\/li>\n<li>Protocolo integral de respuesta hospitalaria para emergencias y desastres \u2013 Centro M\u00e9dico ABC.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong>B. La sociedad civil: de 1985 a 2017<\/strong><\/h4>\n<p>El desarrollo de la sociedad civil en M\u00e9xico no se explica, afortunada o desafortunadamente, sin la ocurrencia de uno de los desastres que, a la fecha, han impactado en mayor medida a nuestro pa\u00eds: el terremoto del 19 de septiembre de 1985. En ese entonces, en los momentos inmediatamente posteriores al desastre, la sociedad civil jug\u00f3 un rol fundamental al suplir la ausencia de las instituciones del Estado mexicano, demostrando as\u00ed la capacidad de este sector para hacer frente a este tipo de circunstancias. Esta capacidad de respuesta se manifest\u00f3 exactamente 32 a\u00f1os despu\u00e9s, cuando el 19 de septiembre de 2017 ocurri\u00f3 nuevamente un sismo que ocasion\u00f3 la muerte de 369 personas y gener\u00f3 severos da\u00f1os materiales en nueve entidades federativas del pa\u00eds. Esfuerzos como \u201cEpicentro: Plataforma C\u00edvica para la Reconstrucci\u00f3n Social con Integridad\u201d, una iniciativa de un grupo de OSC orientada a asegurar el uso adecuado de los recursos p\u00fablicos para la reconstrucci\u00f3n de las zonas afectadas, dan cuenta de ello.<\/p>\n<p>La competencia de este sector frente a los desastres no es inconcebible. Obedece, en buena medida, a tres caracter\u00edsticas inherentes a las OSC que les permiten jugar un rol central antes, durante y despu\u00e9s de los desastres:<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a><\/p>\n<ol>\n<li>Operan generalmente a nivel de base con comunidades y organizaciones locales, lo que les permite conocer y responder mejor a las prioridades de la poblaci\u00f3n local, as\u00ed como aprovechar su conocimiento y capacidades.<\/li>\n<li>Tienen una mayor flexibilidad operativa que los gobiernos, ya que est\u00e1n relativamente libres de estructuras y sistemas burocr\u00e1ticos, por lo que est\u00e1n en mejores condiciones para responder y adaptarse r\u00e1pida y f\u00e1cilmente a distintas circunstancias.<\/li>\n<li>Trabajan normalmente con los grupos de la poblaci\u00f3n m\u00e1s vulnerables, por lo que conocen mejor sus necesidades.<\/li>\n<\/ol>\n<p>No obstante, a pesar de estas caracter\u00edsticas, la evidencia indica que la sociedad civil contin\u00faa centr\u00e1ndose en la respuesta a los desastres; sobre todo en \u00e1reas relacionadas con la reconstrucci\u00f3n y asistencia humanitaria (p. ej. proporcionar alimentos, suministros m\u00e9dicos, asistencia sanitaria, organizar refugios temporales), antes que en la implementaci\u00f3n de medidas orientadas a su prevenci\u00f3n, las cuales, como se mencion\u00f3 anteriormente, son mucho m\u00e1s rentables.<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a><\/p>\n<p>A pesar de ello, existen m\u00faltiples acciones que las OSC pueden realizar en materia de prevenci\u00f3n de los desastres. En t\u00e9rminos generales, <strong>las OSC pueden contribuir a la GRD mediante las siguientes acciones<\/strong>:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Crear una cultura de la prevenci\u00f3n<\/strong>. Las OSC pueden contribuir a concientizar y educar al p\u00fablico en general, especialmente a nivel comunitario, acerca de los riesgos de desastres con el prop\u00f3sito de fomentar una mayor cultura orientada a la prevenci\u00f3n.<strong style=\"font-size: 1rem;\">\u00a0<\/strong><\/li>\n<li><strong>Proporcionar asistencia t\u00e9cnica y orientaci\u00f3n para la elaboraci\u00f3n y aplicaci\u00f3n de marcos normativos, est\u00e1ndares y planes para reducir el riesgo de desastres<\/strong>.<\/li>\n<li><strong>Vincular a las comunidades con los gobiernos y otros actores<\/strong>. La reducci\u00f3n de desastres v\u00eda solamente intervenciones gubernamentales es generalmente insuficiente ya que los gobiernos tienden a tener una menor comprensi\u00f3n de las din\u00e1micas, percepciones y necesidades de la comunidad, e ignoran el potencial del conocimiento y las capacidades locales. Por ello, las OSC pueden desempe\u00f1ar un rol como intermediarias para generar sinergias entre los distintos actores (gobiernos, empresas, etc.) y las comunidades.<\/li>\n<li><strong style=\"font-size: 1rem;\">Evaluar los riesgos de desastres<\/strong><span style=\"font-size: 1rem;\">. Apoyar a las comunidades a identificar sus vulnerabilidades, elaborar planes de acci\u00f3n, movilizar recursos y cabildear para la aprobaci\u00f3n de leyes y estrategias adecuadas sobre la base del conocimiento local para minimizar las consecuencias adversas de los desastres mediante acciones preventivas.<\/span><\/li>\n<li><strong style=\"font-size: 1rem;\">Fiscalizar la participaci\u00f3n del sector p\u00fablico frente a los desastres<\/strong><span style=\"font-size: 1rem;\">. Implementar acciones de fiscalizaci\u00f3n o de contralor\u00eda social en el uso de los recursos p\u00fablicos con el objetivo de garantizar que \u00e9stos sean utilizados de forma transparente, eficiente y conforme a la legislaci\u00f3n existente en la materia.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong>C. Los medios de comunicaci\u00f3n: m\u00e1s que \u201csimples mensajeros\u201d<\/strong><\/h4>\n<p>Al igual que los dos actores antes mencionados, los medios de comunicaci\u00f3n juegan un rol cr\u00edtico antes, durante y despu\u00e9s de los desastres. Es a trav\u00e9s de la difusi\u00f3n masiva y oportuna de campa\u00f1as de protecci\u00f3n civil y de los sistemas de alerta temprana (SAT) que los medios (radio y televisi\u00f3n, principalmente) han contribuido desde sus or\u00edgenes a comunicar a la ciudadan\u00eda el riesgo al que est\u00e1 expuesta ante la ocurrencia inminente de alg\u00fan fen\u00f3meno natural. De esta forma han ayudado a reducir los da\u00f1os materiales asociados a los desastres; pero, sobre todo, han evitado la p\u00e9rdida de vidas humanas.<\/p>\n<p>Sin embargo, una de las principales \u00e1reas de oportunidad para los medios es la comunicaci\u00f3n efectiva de los riesgos de desastres. Adem\u00e1s de dar difusi\u00f3n a las campa\u00f1as de protecci\u00f3n civil o a los SAT, que son fundamentales para la poblaci\u00f3n al momento de enfrentar un desastre, los medios locales y nacionales son tambi\u00e9n un instrumento de sensibilizaci\u00f3n y de concientizaci\u00f3n sobre los riesgos a los que el p\u00fablico en general, las empresas y otros actores, est\u00e1n expuestos.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil que los actores antes mencionados se involucren en la prevenci\u00f3n de desastres cuando desconocen su grado de exposici\u00f3n al riesgo. Por ello, mediante su sensibilizaci\u00f3n, <strong>los medios tienen el potencial de fungir como catalizadores que detonen una mayor participaci\u00f3n de \u00e9stos en la implementaci\u00f3n de acciones en el \u00e1mbito de sus competencias en torno a la GRD<\/strong>.<\/p>\n<p>La voluntad de los medios de adoptar este enfoque y participar m\u00e1s activamente en la GRD se hizo patente en uno de los compromisos que el \u201cgrupo de los medios de comunicaci\u00f3n\u201d adquiri\u00f3 durante la tercera Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Reducci\u00f3n del Riesgo de Desastres: ampliar su rol de m\u00e1s que \u201csimples mensajeros\u201d a socios en la GRD y desarrollar todo su potencial no solo como divulgadores de informaci\u00f3n, sino sobre todo, como \u201cpoderosos modificadores del comportamiento\u201d de los individuos y otros actores.<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a><\/p>\n<p>Aparte de difundir informaci\u00f3n relacionada con medidas de protecci\u00f3n civil y salvamento, los medios pueden influir en reducir conductas de riesgo entre los individuos y comunidades. En t\u00e9rminos generales, <strong>los medios de comunicaci\u00f3n pueden contribuir a la GRD mediante las siguientes acciones<\/strong>:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Sensibilizar al p\u00fablico sobre los riesgos a los que est\u00e1 expuesto<\/strong>. La desinformaci\u00f3n genera vulnerabilidad, por lo que es importante que los medios de comunicaci\u00f3n difundan de forma sencilla y did\u00e1ctica informaci\u00f3n exacta (no confidencial) que combata las noticias falsas y que contribuya a sensibilizar y educar al p\u00fablico en general, as\u00ed como a otros actores (empresas, gobiernos locales, etc.), sobre los riesgos de los desastres.<\/li>\n<li><strong>Educarse a s\u00ed mismos en torno a la GRD<\/strong>. Los medios mismos deben capacitarse en torno a cuestiones complejas como el cambio clim\u00e1tico, la mitigaci\u00f3n y la reducci\u00f3n del riesgo de desastres con el fin de transmitir de mejor manera estos temas a la poblaci\u00f3n.<\/li>\n<li><strong>Generar contenidos relacionados con la GRD<\/strong>. Es importante que los medios abran espacios en su programaci\u00f3n habitual para cubrir temas relacionados con la GRD mediante contenidos espec\u00edficos de calidad, as\u00ed como a trav\u00e9s de la incorporaci\u00f3n de este tema en las noticias, cuestiones de actualidad, programas infantiles, entre otros formatos.<\/li>\n<\/ul>\n<h3><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>Frente al nuevo contexto mundial, o la \u201cnueva normalidad\u201d que representa la ocurrencia m\u00e1s frecuente de fen\u00f3menos naturales con intensidades cada vez mayores debido al cambio clim\u00e1tico, es necesario adoptar un enfoque multisectorial bajo el principio de corresponsabilidad a partir del cual los distintos \u00f3rdenes de gobierno, organismos internacionales, instituciones acad\u00e9micas, y particularmente las empresas, OSC y medios de comunicaci\u00f3n, se involucren activamente en evitar que la exposici\u00f3n creciente a dichos fen\u00f3menos se traduzca en costos humanos y materiales.<\/p>\n<p>Aunque la responsabilidad principal en la gesti\u00f3n del riesgo de desastres recae en los gobiernos, <strong>ni el<\/strong><strong> sector privado, ni la sociedad civil ni los medios de comunicaci\u00f3n deben ni pueden resignarse a sufrir sus consecuencias<\/strong>. Si bien estos tres actores han contribuido tradicionalmente de forma solidaria y generosa a atender los desastres, sus apoyos se han asignado generalmente una vez que los desastres ya han ocurrido, y no durante la etapa orientada a su prevenci\u00f3n y mitigaci\u00f3n, lo cual les ha restado eficiencia y eficacia a sus intervenciones.<\/p>\n<p>Por ello, es fundamental que cada uno de estos actores, en el \u00e1mbito de sus atribuciones y \u00e1reas de experiencia, lleven a cabo estrategias innovadoras con el prop\u00f3sito de minimizar de forma efectiva el riesgo de desastres y aumentar su propia resiliencia y la de las localidades de las que forman parte. Al intervenir mediante acciones preventivas en sus respectivas \u00e1reas de competencia, como las se\u00f1aladas a lo largo de este cap\u00edtulo, estos actores podr\u00e1n contribuir al cumplimiento de las metas del Marco de Sendai y evitar as\u00ed las p\u00e9rdidas de vidas humanas y econ\u00f3micas de las que \u00e9stos, sean naturales o de origen humano, vienen acompa\u00f1ados; en beneficio de toda la poblaci\u00f3n y en particular de los mexicanos m\u00e1s pobres, quienes se ven afectados de forma desproporcionada por este tipo de fen\u00f3menos.<\/p>\n<p>La actual crisis econ\u00f3mica ocasionada por el covid-19 da muestra de la necesidad de construir sociedades cada vez m\u00e1s resilientes y la importancia de actuar para mitigar los impactos negativos de los desastres. <strong>El momento en que vivimos es m\u00e1s que oportuno para que las empresas, OSC y medios de comunicaci\u00f3n, se involucren, ahora m\u00e1s que nunca, en la reducci\u00f3n del riesgo de desastres<\/strong>. Como se establece en el Marco de Sendai, su compromiso, buena voluntad, conocimiento, experiencia y recursos son m\u00e1s que necesarios.<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/p>\n<h3><strong>IMCO Propone<\/strong><\/h3>\n<p>El margen de acci\u00f3n del que disponen distintos actores para para evitar que los fen\u00f3menos naturales y de origen humano se conviertan en p\u00e9rdidas humanas y en da\u00f1os materiales es bastante amplio. A continuaci\u00f3n se hacen algunas recomendaciones que \u00e9stos pueden realizar para reducir los riesgos de desastres:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Dar mayor difusi\u00f3n a los mapas de riesgo<\/strong>. Con el prop\u00f3sito de sensibilizar al p\u00fablico sobre los distintos tipos de riesgos (geol\u00f3gicos, hidrometeorol\u00f3gicos, qu\u00edmico-tecnol\u00f3gicos, entre otros) a los que est\u00e1 expuesto, es importante dar una mayor a mapas de esta naturaleza.<\/li>\n<li><strong>Incluir en los planes de estudio de las escuelas de negocios de universidades p\u00fablicas y privadas el manejo de los riesgos de desastres<\/strong>. En 2015, ARISE y la UNDRR, con el apoyo del gobierno de Alemania y en conjunto con la Universidad Internacional de Florida y 12 escuelas de negocios de 10 distintos pa\u00edses (incluido el ITESM en el caso de M\u00e9xico), propusieron diversos enfoques innovadores con el prop\u00f3sito de integrar diversos temas relacionados con la GRD (p. ej. inversi\u00f3n estrat\u00e9gica y decisiones financieras, planeaci\u00f3n de la continuidad de negocio, m\u00e9tricas y transferencia del riesgo, etc.) en sus respectivos programas acad\u00e9micos.<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a><\/li>\n<li><strong>Considerar los riesgos de desastres al construir nueva infraestructura<\/strong>. La inversi\u00f3n del sector privado en nueva infraestructura debe considerar los riesgos del entorno. Para ello puede apoyarse en un sistema de puntaje de resiliencia ante desastres para edificios industriales y comerciales (<em>Building Scorecard<\/em>) publicado por ARISE a inicios de 2020.<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> CRED y UNDRR, <em>P\u00e9rdidas econ\u00f3micas, pobreza y desastres 1998-2017<\/em> (Bruselas: Universidad Cat\u00f3lica de Lovaina, 2018), <a href=\"https:\/\/eird.org\/americas\/docs\/perdidas-economicas-pobreza-y-desatres.pdf\">https:\/\/eird.org\/americas\/docs\/perdidas-economicas-pobreza-y-desatres.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Debarati Guha-Sapir, \u00abEM-DAT\u201d (Bruselas: Centro de Investigaci\u00f3n sobre la Epidemiolog\u00eda de los Desastres [CRED], 2020), <a href=\"http:\/\/www.emdat.be\">www.emdat.be<\/a> (Consultado el 22\/08\/2020).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> UN, \u201cSecretary-General to Decade for Natural Disaster Reduction: Despite Dedicated Efforts, Number and Cost of Natural Disasters Continue to Rise\u201d, Press release SG\/SM\/7060, 1999, <a href=\"https:\/\/www.un.org\/press\/en\/1999\/19990706.SGSM7060.html\">https:\/\/www.un.org\/press\/en\/1999\/19990706.SGSM7060.html<\/a> (Consultado el 05\/08\/2020).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Alejandro Linayo, <em>Lineamientos para la cooperaci\u00f3n entre gobiernos y el sector privado en la reducci\u00f3n de riesgo de desastres. Enfoques, avances y retos<\/em> (Caracas: Sistema Econ\u00f3mico Latinoamericano y del Caribe [SELA], 2011), <a href=\"https:\/\/www.desenredando.org\/public\/varios\/2011\/2011_SELA_ALinayo_LineamientosCooperacionGobiernoSectorPrivadoDDR.pdf\">https:\/\/www.desenredando.org\/public\/varios\/2011\/2011_SELA_ALinayo_LineamientosCooperacionGobiernoSectorPrivadoDDR.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> UNDRR, <em>Marco de Sendai para la reducci\u00f3n del riesgo de desastres 2015-2030<\/em> (Ginebra: UNDRR, 2015), 12, <a href=\"https:\/\/www.unisdr.org\/files\/43291_spanishsendaiframeworkfordisasterri.pdf\">https:\/\/www.unisdr.org\/files\/43291_spanishsendaiframeworkfordisasterri.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Linayo, <em>Lineamientos para la cooperaci\u00f3n entre gobiernos y el sector privado en la reducci\u00f3n de riesgo de desastres<\/em>, 24-25.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Stephane Hallegatte, Jun Rentschler y Julie Rozenberg,\u00a0<em>Lifelines: The Resilient Infrastructure Opportunity<\/em> (Washington DC.: World Bank, 2019) <a href=\"https:\/\/openknowledge.worldbank.org\/handle\/10986\/31805\">https:\/\/openknowledge.worldbank.org\/handle\/10986\/31805<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Robert Glasser, \u201cForeword for AD-minister Special Issue on Disaster Risk Management and Business Education: Sustainable and Resilient Business\u201d,\u00a0<em>AD-minister<\/em> 28 (2016): 5, <a href=\"https:\/\/publicaciones.eafit.edu.co\/index.php\/administer\/issue\/view\/410\/65\">https:\/\/publicaciones.eafit.edu.co\/index.php\/administer\/issue\/view\/410\/65<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Esta cifra incluye a las entidades paraestatales y a las empresas productivas del Estado. Inegi, \u201cCensos Econ\u00f3micos 2019\u201d, <a href=\"https:\/\/www.inegi.org.mx\/programas\/ce\/2019\/\">https:\/\/www.inegi.org.mx\/programas\/ce\/2019\/<\/a> (Consultado el 10\/08\/2020).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Inegi, \u201cSistema de Cuentas Nacionales de M\u00e9xico. Cuentas de Bienes y Servicios (detallada)\u201d, <a href=\"https:\/\/www.inegi.org.mx\/programas\/pibact\/2013\/default.html#Tabulados\">https:\/\/www.inegi.org.mx\/programas\/pibact\/2013\/default.html#Tabulados<\/a> (Consultado el 05\/08\/2020).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> ARISE, <em>Terms of Reference 2019-2021<\/em> (Ginebra: ARISE, 2019), <a href=\"https:\/\/www.preventionweb.net\/arise\/sites\/default\/files\/documents\/arise-tor-december-2019.pdf\">https:\/\/www.preventionweb.net\/arise\/sites\/default\/files\/documents\/arise-tor-december-2019.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> ARISE, <em>Resource Materials for Private &amp; Public Sector Collaboration. Sendai Framework 2015-2030 <\/em>(Ginebra: ARISE, s.f.), <a href=\"https:\/\/www.preventionweb.net\/arise\/sites\/default\/files\/documents\/arise-network-start-up-kit.pdf\">https:\/\/www.preventionweb.net\/arise\/sites\/default\/files\/documents\/arise-network-start-up-kit.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre ARISE MX v\u00e9ase: <a href=\"https:\/\/arise.mx\/\">https:\/\/arise.mx\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Pr\u00e1cticas registradas al 11 de agosto de 2020. Se consideran tambi\u00e9n las pr\u00e1cticas implementadas en las Islas V\u00edrgenes Brit\u00e1nicas. ARISE, \u201cConvocatoria de buenas pr\u00e1cticas del sector privado en la RRD\u201d, <a href=\"https:\/\/eird.org\/americas\/call-for-good-practices-of-drr-in-private-sector\/index-es.html#buenaspracticas\">https:\/\/eird.org\/americas\/call-for-good-practices-of-drr-in-private-sector\/index-es.html#buenaspracticas<\/a> (Consultado el 11\/08\/2020).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> ISDR, <em>NGOs &amp; Disaster Risk Reduction: A Preliminary Review of Initiatives And Progress Made<\/em> (Ginebra: ISDR, 2006), <a href=\"https:\/\/www.preventionweb.net\/events\/view\/5504?id=5504\">https:\/\/www.preventionweb.net\/events\/view\/5504?id=5504<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> UNDRR, <em>Memoria. Tercera Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Reducci\u00f3n del Riesgo de Desastres<\/em> (Ginebra: UNDRR, 2015), 154, <a href=\"https:\/\/www.unisdr.org\/files\/45069_spanishproceedingsofthethirdunworld.pdf\">https:\/\/www.unisdr.org\/files\/45069_spanishproceedingsofthethirdunworld.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> UNDRR, <em>Marco de Sendai<\/em>, 23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Juan Pablo Sarmiento, \u201cDisaster Risk Management In Business Education: Setting The Tone\u201d,\u00a0<em>AD-minister<\/em> 28 (2016): 7-32, <a href=\"https:\/\/publicaciones.eafit.edu.co\/index.php\/administer\/issue\/view\/410\/65\">https:\/\/publicaciones.eafit.edu.co\/index.php\/administer\/issue\/view\/410\/65<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> ARISE, <em>Disaster Resilience Scorecard for Industrial and Commercial Buildings. For Use by Building Owners, Operators and Managers<\/em> (Ginebra: ARISE, 2020), <a href=\"https:\/\/www.preventionweb.net\/files\/69845_undrrbuildingscorecardfinalv1.3.pdf\">https:\/\/www.preventionweb.net\/files\/69845_undrrbuildingscorecardfinalv1.3.pdf<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Descarga el cap\u00edtulo M\u00e9xico es uno de los pa\u00edses m\u00e1s expuestos y vulnerables a los fen\u00f3menos naturales y, en menor medida, a los fen\u00f3menos antropog\u00e9nicos (i.e. fen\u00f3menos socio-organizativos, qu\u00edmico-tecnol\u00f3gicos, entre otros). De acuerdo con datos del Centro de Investigaci\u00f3n sobre la Epidemiolog\u00eda de los Desastres (CRED) y la Oficina de las Naciones Unidas para la &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/2020\/11\/09\/viii-de-la-resignacion-a-la-accion-colaboracion-multisectorial-para-la-gestion-del-riesgo-de-desastres\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abVIII. DE LA RESIGNACI\u00d3N A LA ACCI\u00d3N: COLABORACI\u00d3N MULTISECTORIAL PARA LA GESTI\u00d3N DEL RIESGO DE DESASTRES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1387,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[10],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1260"}],"collection":[{"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1260"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1260\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1521,"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1260\/revisions\/1521"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1387"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1260"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1260"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1260"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}