{"id":1263,"date":"2020-11-09T09:54:11","date_gmt":"2020-11-09T09:54:11","guid":{"rendered":"http:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/?p=1263"},"modified":"2020-11-11T02:14:36","modified_gmt":"2020-11-11T02:14:36","slug":"vii-reconstruir-mejor-hoy-para-estar-seguros-manana-principios-de-sostenibilidad-y-resiliencia-en-la-recuperacion-a-desastres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/2020\/11\/09\/vii-reconstruir-mejor-hoy-para-estar-seguros-manana-principios-de-sostenibilidad-y-resiliencia-en-la-recuperacion-a-desastres\/","title":{"rendered":"VII. RECONSTRUIR MEJOR HOY PARA ESTAR SEGUROS MA\u00d1ANA: PRINCIPIOS DE SOSTENIBILIDAD Y RESILIENCIA EN LA RECUPERACI\u00d3N A DESASTRES"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone wp-image-1342 size-large\" src=\"http:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/reco-776x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"525\" height=\"693\" srcset=\"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/reco-776x1024.jpg 776w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/reco-227x300.jpg 227w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/reco-768x1013.jpg 768w, https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/reco.jpg 970w\" sizes=\"(max-width: 525px) 100vw, 525px\" \/><\/p>\n\n       \n       <div class=\"contenidoColaborador\">\n          <ul class=\"ulColaborador\">\n              <li class=\"semblanzaAutor\" >\n                <div  class=\"autores\"> \n                    <div class=\"imagenAutorDiv\">\n                        <div class=\"imagenAutor\">\n                            <a tipo=\"colaboradorHref\" href=\"\" target=\"_blanck\" class=\"wp-user-avatar-link wp-user-avatar-custom\"><img src=\"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/pablo-100x100.png\" width=\"96\" height=\"96\" alt=\"Pablo Clark\" class=\"avatar avatar-96 wp-user-avatar wp-user-avatar-96 alignnone photo\" \/><\/a>\n                        <\/div>\n                    <\/div>\n                    <div class=\"txtAutor txtAutorUno\" >Pablo Clark<\/div>\n                    \n                    <div class=\"txtAutor txtAutorTres\" >Investigador del IMCO.<\/div>\n                <\/div>\n            <\/li>\n          <\/ul>\n       <\/div>\n       \n<p><a href=\"http:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/RECONSTRUIR-MEJOR-HOY-PARA-ESTAR-SEGUROS-MAN\u0303ANA.-PRINCIPIOS-DE-SOSTENIBILIDAD-Y-RESILIENCIA-EN-LA-RECUPERACIO\u0301N-A-DESASTRES.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Descarga el cap\u00edtulo<\/a><\/p>\n<p>Si el planeta tierra parece cada vez m\u00e1s un lugar lleno de desastres, no es solo debido al creciente flujo de informaci\u00f3n y a la constante exposici\u00f3n al ciclo de noticias. Seg\u00fan datos del Centro para la Investigaci\u00f3n en Epidemiolog\u00eda de los Desastres (CRED), los desastres se incrementaron significativamente en frecuencia a partir de la d\u00e9cada de 1990. Entre 1994 y 2013, ocurrieron 6,873 eventos desastrosos, los cuales en promedio afectaron cada a\u00f1o a 218 millones de personas y tuvieron 68 mil v\u00edctimas mortales.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>No es solo la frecuencia de los desastres lo que ha aumentado, sino tambi\u00e9n la magnitud de sus afectaciones. Tan solo en 2017, los desastres ocasionaron p\u00e9rdidas por 2.6 billones de d\u00f3lares, equivalentes a 0.45% del PIB global.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> En M\u00e9xico, las afectaciones econ\u00f3micas entre 2005 y 2018 se estiman en 40 mil millones de d\u00f3lares.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>Los desastres no son naturales. Aunque las amenazas que los originan pueden serlo, estas son fen\u00f3menos que ocurren en todas partes del planeta, pero solo en ciertos lugares ocasionan desastres. Ello ocurre cuando condiciones de vulnerabilidad creadas por las sociedades permiten que causen p\u00e9rdidas severas de vidas humanas e infraestructura.<\/p>\n<p>Las respuestas tradicionales a los desastres se han limitado a restaurar las condiciones previas a su impacto. Sin embargo, reconstruir sin eliminar las vulnerabilidades que dieron origen a los desastres es echar las inversiones de reconstrucci\u00f3n en saco roto. Ante la inevitable exposici\u00f3n a riesgos futuros, las posibilidades de da\u00f1os catastr\u00f3ficos ser\u00e1n las mismas.<\/p>\n<p>Las vulnerabilidades que crean exposici\u00f3n ante riesgos naturales suelen ser condiciones estructurales fuertemente arraigadas en los sistemas sociales, econ\u00f3micos y de infraestructura. En circunstancias ordinarias, el costo de atenderlas es demasiado alto. Los desastres generan interrupciones en su funcionamiento, las cuales pueden verse como oportunidades inesperadas para transformar las vulnerabilidades. Para aprovechar estas oportunidades, se necesita repensar las estrategias de prevenci\u00f3n y repuesta a los desastres desde un \u00e1ngulo de sostenibilidad y resiliencia.<\/p>\n<h3><strong>Fen\u00f3menos naturales y vulnerabilidades sociales<\/strong><\/h3>\n<p>Los principales factores que producen desastres son los fen\u00f3menos naturales extremos, los procesos precarios de urbanizaci\u00f3n, la profundizaci\u00f3n de la pobreza y el cambio clim\u00e1tico.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> Aunque es frecuente escuchar que el incremento reciente en los desastres se debe al cambio clim\u00e1tico y a variaciones c\u00edclicas en la ocurrencia de fen\u00f3menos naturales, la evidencia apunta a que el crecimiento poblacional y los patrones de desarrollo econ\u00f3mico tienen mayor peso para explicar su tendencia al alza.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>De hecho, existe una relaci\u00f3n entre el v\u00ednculo entre el nivel de ingresos de los pa\u00edses y la cantidad de v\u00edctimas mortales. En promedio, los desastres en pa\u00edses de bajo ingreso ocasionan tres veces m\u00e1s v\u00edctimas que en pa\u00edses de alto ingreso.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> El desarrollo econ\u00f3mico de los pa\u00edses determina la magnitud de los da\u00f1os en mayor medida que la exposici\u00f3n en s\u00ed a fen\u00f3menos naturales severos.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/p>\n<p>El desarrollo econ\u00f3mico es una condici\u00f3n que facilita prevenir, preparar la respuesta y enfrentar los riesgos de mejor manera. La capacidad econ\u00f3mica permite solventar los costos fiscales de los desastres. De ah\u00ed provienen los recursos para cubrir la p\u00e9rdida de productividad, resarcir los da\u00f1os a la infraestructura y atender a la poblaci\u00f3n afectada. Son costos enormes que se invierten en restaurar las condiciones a como se encontraban antes del impacto de los desastres.<\/p>\n<p>Sin embargo, limitarse a restaurar la infraestructura y el medio ambiente a su estado previo, \u00fanicamente recrea las vulnerabilidades que posibilitaron la magnitud del desastre. Ante la inevitable exposici\u00f3n a nuevos riesgos en el futuro, las comunidades enfrentaran los mismos o mayores da\u00f1os. De nuevo habr\u00e1 v\u00edctimas mortales, se drenar\u00e1n las finanzas p\u00fablicas y se afectar\u00e1 la calidad de vida de las personas con consecuencias que las acompa\u00f1aran el resto de sus vidas.<\/p>\n<h3><strong>Principios para una reconstrucci\u00f3n sostenible y resiliente<\/strong><\/h3>\n<p>Las reconstrucciones post desastre tienden a reproducir las vulnerabilidades preexistentes. \u00c9stas ocurren en contextos ca\u00f3ticos, inciertos y que dificultan la acci\u00f3n efectiva. La literatura apunta a tres principales tipos de limitaciones en las recuperaciones a desastres, en t\u00e9rminos de reducci\u00f3n de riesgos a largo plazo.<\/p>\n<p>La primera limitante es la prisa en la reconstrucci\u00f3n. Es decir, la orientaci\u00f3n en resarcir los da\u00f1os lo m\u00e1s r\u00e1pido posible, sin considerar los costos y beneficios a largo plazo. <a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> Esto se explica por presiones pol\u00edticas, sociales y econ\u00f3micas, las cuales llevan a enfocarse en restaurar r\u00e1pidamente las condiciones de vida de las afectados. Ante la prisa, las estrategias con poca planificaci\u00f3n frecuentemente replica las vulnerabilidades que permitieron el desastre.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>La segunda de las limitaciones es un enfoque limitada en la recuperaci\u00f3n, la cual se refiere a la falta de integraci\u00f3n de los componentes de las respuestas a un desastre. Para ser exitosa, la reconstrucci\u00f3n debe integrar de manera hol\u00edstica la rehabilitaci\u00f3n de la infraestructura junto con la de los contextos sociales y econ\u00f3micos que ah\u00ed se desenvuelven.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> No responder ante las afectaciones a cualquiera de estas facetas interrelacionadas de la vida de las comunidades limita los efectos positivos que tienen las intervenciones en las dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, una tercera limitaci\u00f3n son los enfoques que se reducen a reaccionar y no en prevenir. Si bien se ha avanzado en construir marcos jur\u00eddicos e institucionales para responder a los desastres, se ha hecho menos en la preparaci\u00f3n de estrategias de recuperaci\u00f3n que reduzcan las vulnerabilidades preexistentes y los riesgos futuros. Frente a presiones por soluciones r\u00e1pidas y la complejidad de elaborar estrategias integrales, la ventana de oportunidad para reducir las vulnerabilidades se abre y cierra r\u00e1pidamente. Solo los pa\u00edses que tienen listas pol\u00edticas y marcos regulatorios efectivos, junto con mecanismos financieros para implementarlas, pueden sacar ventaja de la oportunidad para prevenir futuros riesgos de desastres.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p>La prevalencia de estas limitaciones en las recuperaciones a desastres gener\u00f3 una serie de propuestas para superarlas. Estas suelen agruparse bajo el eslogan de Build Back Better (BBB), el cual se volvi\u00f3 com\u00fan despu\u00e9s del terremoto del Oc\u00e9ano \u00cdndico en 2004.<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> El enviado especial de las Naciones Unidas, el expresidente de Estados Unidos Bill Clinton, us\u00f3 el BBB como eje rector del reporte enviado al, esto posicion\u00f3 a BBB en el centro de las discusiones sobre reconstrucci\u00f3n post desastres.<\/p>\n<p>El enfoque de BBB se distingue por su \u00e9nfasis en utilizar la reconstrucci\u00f3n como una oportunidad de desarrollar resiliencia para enfrentar los inevitables riesgos de eventos desastrosos.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a> Este enfoque busca actuar no solo en la rehabilitaci\u00f3n inmediata, sino en incidir en el mediano plazo para el mejoramiento de las condiciones de vida y en el largo plazo para la transformaci\u00f3n de las condiciones estructurales de vulnerabilidad.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a><\/p>\n<p>Otra de sus caracter\u00edsticas definitorias es una orientaci\u00f3n integral. En la respuesta ante desastres, la prioridad es la reconstrucci\u00f3n de la infraestructura f\u00edsica. Para superar este enfoque y sin negar su importancia, el BBB coloca al mismo nivel de urgencia la recuperaci\u00f3n simult\u00e1nea de las condiciones sociales y econ\u00f3micas de las comunidades. Para lograr el m\u00e1ximo impacto, los principios de BBB deben guiar una estrategia que abarque a todos los aspectos y sectores de la recuperaci\u00f3n post desastre.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a><\/p>\n<p>Recientemente se ha problematizado el eslogan de Build Back Better, cuya traducci\u00f3n literal al espa\u00f1ol es \u201creconstruir mejor\u201d. La pol\u00e9mica se centra en la palabra \u201cmejor\u201d, la cual puede tener m\u00faltiples interpretaciones en una reconstrucci\u00f3n. Por ello, se sugiere reemplazar el eslogan por Build Back Safer, o \u201creconstruir m\u00e1s seguro\u201d. En cualquier caso, no existe una traducci\u00f3n al espa\u00f1ol ampliamente usada, por lo que en este texto se utiliza el t\u00e9rmino reconstrucci\u00f3n sostenible y resiliente (RSR).<\/p>\n<p>Si bien tampoco existe un marco te\u00f3rico de una RSR ampliamente consensuado, la literatura suele dividir sus principios en tres ejes tem\u00e1ticos:\u00a0 reducci\u00f3n de riesgos, recuperaci\u00f3n social y econ\u00f3mica, e implementaci\u00f3n eficaz y eficiente. Una RSR no reemplaza las estrategias tradicionales de recuperaci\u00f3n a desastres, sino que busca fortalecer estos tres aspectos de ellas.<\/p>\n<h3><strong>Reducci\u00f3n integral de riesgos<\/strong><\/h3>\n<p>La reducci\u00f3n de riesgos en una RSR tiene como objetivo desarrollar infraestructura y sistemas m\u00e1s seguros y resilientes ante desastres.<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a> Las principales medidas que engloba son la realizaci\u00f3n de evaluaciones de riesgos, el dise\u00f1o de c\u00f3digos de manejo de suelos y construcci\u00f3n, el aseguramiento de servicios de infraestructura cr\u00edtica y el desarrollo de planes de emergencia.<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a><\/p>\n<p>No es posible reducir los riesgos sin primero identificarlos. Para planear medidas efectivas, se debe comenzar por realizar evaluaciones de riesgo que generen datos e informaci\u00f3n. Estas sirven para identificar \u00e1reas territoriales vulnerables, a partir de evaluaciones de m\u00faltiples tipos de riesgos, sean por fen\u00f3menos naturales o de cualquier otro origen. El acercamiento tanto a las comunidades como a expertos es fundamental para asegurar que se consideren todos los riesgos posibles.<\/p>\n<p>La reducci\u00f3n de riesgos es especialmente importante en la infraestructura p\u00fablica, debido a su importancia en la provisi\u00f3n de servicios fundamentales para la calidad de vida de las comunidades, as\u00ed como por la inversi\u00f3n financiera que representan. Las mejoras estructurales de la infraestructura cr\u00edtica suelen ser costosas y poco accesibles dentro de los presupuestos de recuperaci\u00f3n de desastres.<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> Por ello, es fundamental tener un enfoque preventivo a largo plazo, al desarrollar mecanismos para asegurar que futuras inversiones en infraestructura p\u00fablica no se construyan en condiciones de riesgo.<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/p>\n<p>Seg\u00fan estimaciones del Banco Mundial, la infraestructura que puede continuar su vida \u00fatil despu\u00e9s de un desastre puede ser una inversi\u00f3n costosa, pero con buen retorno: por cada d\u00f3lar invertido en infraestructura resiliente se obtiene un beneficio promedio de cuatro d\u00f3lares. Este ejemplo destaca la utilidad de una RSR en la reducci\u00f3n de riesgos. Aunque la inversi\u00f3n inmediata sea m\u00e1s alta, los ahorros a las finanzas p\u00fablicas y la disminuci\u00f3n a las afectaciones a la poblaci\u00f3n ser\u00e1n mayores a largo plazo, frente a amenazas que tarde o temprano ocurrir\u00e1n.<\/p>\n<h3><strong>Recuperaci\u00f3n social y econ\u00f3mica<\/strong><\/h3>\n<p>Una de las limitaciones de las estrategias tradicionales de recuperaci\u00f3n ha sido la concentraci\u00f3n en la reconstrucci\u00f3n f\u00edsica, que resulta en menor atenci\u00f3n a la facetas sociales y econ\u00f3micas de las comunidades afectadas. En parte, esto se debe a que el impacto de los desastres en la vida social de las comunidades suele ser menos visible que las afectaciones f\u00edsicas, sin importar que tenga un impacto significativo en el \u00e9xito general de la recuperaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a><\/p>\n<p>La falta de atenci\u00f3n en las facetas sociales puede resultar en exacerbar las vulnerabilidades preexistentes o incluso en el fracaso de los programas implementados. Al respecto, una de las proposiciones del reporte de Clinton enfatiza la necesidad de que la recuperaci\u00f3n promueva la equidad, al trabajar expl\u00edcitamente contra los patrones de vulnerabilidad social previos.<\/p>\n<p>Una RSR enfatiza la necesidad de atender las afectaciones a la vida social desde una perspectiva nueva. Su mirada se resume en otra de las proposiciones de Clinton: las familias y las comunidades son los motores de su propia recuperaci\u00f3n. Sin embargo, la reconstrucci\u00f3n social suele enfocarse en proveer soluciones r\u00e1pidas. Debido a ello, con frecuencia no se detectan las necesidades reales de las comunidades, quienes no siempre son consultadas para obtener su perspectiva de la recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es necesario superar los procesos que ven a los damnificados como objetivos de intervenci\u00f3n y que se centran en la rehabilitaci\u00f3n de afectaciones individuales y aisladas, en vez de sociales.<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> Para lograrlo, el primer paso es analizar el contexto de las comunidades, a trav\u00e9s de ejercicios de evaluaci\u00f3n, para generar informaci\u00f3n que permita entender sus necesidades reales y no solo las imputadas externamente. Esta evidencia es fundamental para dise\u00f1ar programas efectivos y eficientes.<\/p>\n<p>Existen dos tipos de medidas de recuperaci\u00f3n social: intervenciones de apoyo comunitario y programas de involucramiento.<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a> La reconstrucci\u00f3n es un periodo ca\u00f3tico y estresante para comunidades afectadas por el impacto de un desastre. El apoyo comunitario busca aminorar esos efectos. Algunas de sus estrategias incluyen establecer centros comunitarios, que ofrezcan informaci\u00f3n sobre reconstrucci\u00f3n y apoyos financieros; realizar actividades comunitarias para restaurar la integraci\u00f3n social; y organizar apoyos especializados para grupos en vulnerabilidad, como los ancianos o las mujeres, por ejemplo.<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a><\/p>\n<p>Por otro lado, las medidas de involucramiento buscan convertir a las comunidades en actores de la recuperaci\u00f3n. El principal m\u00e9todo para lograrlo es la descentralizaci\u00f3n del dise\u00f1o y\/o implementaci\u00f3n de los programas, en la medida que lo permita el contexto. Esta medida tiene dos objetivos: primero, mejorar la representatividad de la toma de decisiones y su ajuste a las necesidades de las comunidades, y, segundo, funcionar como herramienta sicol\u00f3gica para la recuperaci\u00f3n. El ejemplo m\u00e1s com\u00fan son los grupos de consulta comunitaria, con l\u00edderes locales que sirvan de enlace con las autoridades de la reconstrucci\u00f3n.<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a><\/p>\n<p>La aplicaci\u00f3n de principios de RSR en la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica busca desarrollar resiliencia ante desastres en el sistema de los medios de subsistencia y producci\u00f3n. Clinton fue enf\u00e1tico al sostener que desde un inicio de la reconstrucci\u00f3n se debe trabajar en crear las condiciones para revivir y expandir la actividad econ\u00f3mica privada de las comunidades. Trabajos posteriores han agregado la importancia de aprovechar la oportunidad para asegurar medios de subsistencia y empleos diversos, sustentables a largo plazo.<\/p>\n<p>La recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica comparte varios de los principios de la reconstrucci\u00f3n social. Los proponentes de RSR enfatizan tambi\u00e9n en este aspecto la necesidad de contar con evaluaciones y evidencia para crear estrategias de reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica a la medida de cada comunidad. Adem\u00e1s, las medidas de involucramiento tambi\u00e9n funcionan. Los programas implementados incluso pueden ser una fuente de empleo para los damnificados. Un ejemplo es la participaci\u00f3n de los beneficiados en la reconstrucci\u00f3n de viviendas en Sri Lanka, despu\u00e9s del terremoto de 2004.<\/p>\n<h3><strong>De la teor\u00eda a la pr\u00e1ctica: implementaci\u00f3n efectiva y eficiente<\/strong><\/h3>\n<p>La aplicaci\u00f3n efectiva y eficiente de los principios de RSR gira en torno a dos mecanismos principales, seg\u00fan Mannakkara y Wilkinson. Estos son el mejor manejo de los actores involucrados y las legislaciones y regulaciones adecuadas.<\/p>\n<p>La falta de coordinaci\u00f3n entre los actores locales y externos es un desaf\u00edo com\u00fan en la recuperaci\u00f3n post desastres. El resultado suele ser una participaci\u00f3n desarticulada, que promueve agendas personales y que no toma en cuenta los intereses de las comunidades.<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a> Lo cual se ve reflejado en procesos de toma de decisi\u00f3n e implementaci\u00f3n de planes m\u00e1s lentos y menos eficaces, as\u00ed como un uso poco eficiente de los recursos disponibles.<\/p>\n<p>Al respecto, la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducci\u00f3n de Riesgos de Desastres (UNISDR) recomienda desarrollar un marco nacional de recuperaci\u00f3n de desastres que incluya a todas las partes interesadas. Este marco define las relaciones entre actores, clarifica las fases y los tiempos de la recuperaci\u00f3n, y sirve como un camino a seguir consensuado entre los involucrados. De esa manera, vincula y brinda estructura a los sistemas, estrategias y planes que sean implementados.<\/p>\n<p>Para su desarrollo, el primer paso es identificar a todos los actores involucrados. Estos deben en conjunto definir de manera concreta los principios y objetivos de la reconstrucci\u00f3n, los cuales luego sirvan para definir las responsabilidades y capacidades esperadas de cada actor.<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a> Este marco puede institucionalizarse en un organismo preexistente o a trav\u00e9s de una nueva agencia que actu\u00e9 como autoridad coordinadora de la recuperaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a><\/p>\n<p>Esta institucionalizaci\u00f3n es demasiada tardada y compleja para realizarse eficientemente en un contexto post desastre. Por ello, una segunda recomendaci\u00f3n de la UNISDR es habilitar la planeaci\u00f3n previa a los desastres. El objetivo es permitir que las tareas y decisiones m\u00e1s dif\u00edciles sean abordadas sin presiones de tiempo. Esto posibilita una reflexi\u00f3n m\u00e1s profunda en las opciones y soluciones, especialmente en sus costos y beneficios a largo plazo, lo cual es fundamental para atender las vulnerabilidades estructurales.<\/p>\n<p>Contar con estrategias generales pre-planificadas permite mayor atenci\u00f3n a los detalles espec\u00edficos de cada desastre, especialmente a las circunstancias at\u00edpicas que pueden servir de oportunidad para una RSR. Al prever los desaf\u00edos m\u00e1s comunes, la planeaci\u00f3n previa facilita la toma de decisi\u00f3n informada, pero r\u00e1pida, en los contextos ca\u00f3ticos y demandantes posteriores a un desastre.<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a><\/p>\n<p>Las medidas recomendadas para institucionalizar la planeaci\u00f3n previa incluyen: 1) evaluar los riesgos locales de desastre y las capacidades locales de recuperaci\u00f3n para identificar brechas entre ambas, 2) mantener una plataforma nacional de manejo de informaci\u00f3n para la planificaci\u00f3n, 3) utilizar la informaci\u00f3n generada de los riesgos para identificar \u00e1reas clave de intervenci\u00f3n y realizar diagn\u00f3sticos de ellas, y 4) desarrollar un programa de comunicaci\u00f3n v\u00eda m\u00faltiples canales que alcancen a todos los actores.<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a><\/p>\n<p>Contar con planes orientados por principios de RSR no tendr\u00e1 los resultados esperados si no existen los pilares de apoyo legales, institucionales y financieros que los posibiliten. La UNISDR ofrece dos recomendaciones al respecto: institucionalizar los sistemas para realizar evaluaciones r\u00e1pidas y eficaces despu\u00e9s de un desastre, y establecer pol\u00edticas y legislaciones que apoyen principios de RSR en el sector p\u00fablico y privado.<\/p>\n<p>Para reducir las vulnerabilidades preexistentes, es necesario entender c\u00f3mo los riesgos llevaron a desastres. Para aprovechar las oportunidades de reducir esos riesgos de manera resiliente y sostenible, es necesario contar con evidencia y datos que permitan planear estrategias adecuadas. Los sistemas para la recolecci\u00f3n, an\u00e1lisis y distribuci\u00f3n de datos son usados frecuentemente para el proceso de respuesta a un desastre, pero su dise\u00f1o puede ser ajustado para tambi\u00e9n recolectar al mismo tiempo informaci\u00f3n para una RSR.<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a><\/p>\n<p>Los datos e informaci\u00f3n que se generen pueden tambi\u00e9n ser usados para el monitoreo y evaluaci\u00f3n, con tres objetivos principales:<\/p>\n<ul>\n<li>Vigilar el cumplimiento de las actividades de acuerdo a las regulaciones relevantes y de manera transparente.<\/li>\n<li>Realizar un seguimiento a largo plazo del alcance de las metas de reconstrucci\u00f3n.<\/li>\n<li>Obtener y sistematizar lecciones para mejorar pr\u00e1cticas futuras.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Otro uso de resultados de las evaluaciones es la creaci\u00f3n de atlas de riesgos, sistemas que dividen al territorio en zonas basadas en las amenazas al que la poblaci\u00f3n e infraestructura del lugar est\u00e1n expuestos. Las zonas de riesgo sirven para establecer usos de suelo y regulaciones de construcciones apropiadas al contexto. Una RSR hace \u00e9nfasis en la necesidad de contar con estas herramientas de forma anticipada, para solo desplegarlas posteriormente a un desastre y poder identificar mecanismos de reducci\u00f3n de riesgos desde el comienzo de la recuperaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a><\/p>\n<p>Para que la reducci\u00f3n de riesgo sea sostenible a largo debe plazo debe ser participativa. El involucramiento de las comunidades es la \u00fanica forma de que estas estrategias permeen en su vida cotidiana. Las comunidades deben recibir informaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n respecto a los riesgos a los que est\u00e1n expuestos y de la importancia de medidas de reducci\u00f3n de riesgo, para impulsar su participaci\u00f3n en esfuerzos colectivos de manejo de riesgos.<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a><\/p>\n<p>Por otro lado, el establecimiento de pol\u00edticas y legislaciones que incorporen principios de RSR busca que, ante la ineludible necesidad de reconstruir r\u00e1pidamente tras un desastre, no se pierdan las intenciones de reconstruir de manera segura, sostenible y resiliente. En particular, se requiere de leyes y reglamentos flexibles para una reconstrucci\u00f3n, que consideren que un escenario post desastre es necesario simplificar y acelerar procedimientos.<\/p>\n<p>Durante una reconstrucci\u00f3n se realizan actividades que normalmente tienen plazos largos, como el an\u00e1lisis de riesgos, la selecci\u00f3n de terrenos, o la construcci\u00f3n, pero que tienen que ser realizados en ventanas de tiempo reducidas.<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a> Para reaccionar oportunamente, es necesario contar con mecanismos para revisar reglamentaciones. Por supuesto, esto debe realizarse con apego a las leyes, con total transparencia y participaci\u00f3n de las comunidades , para no incrementar los riesgos de corrupci\u00f3n, ineficacia o inseguridad.<\/p>\n<h3><strong>IMCO Propone<\/strong><\/h3>\n<ul>\n<li><strong>Incorporar principios de sostenibilidad y resiliencia a los estrategias, regulaciones, legislaciones y planes de reconstrucci\u00f3n post desastres.<\/strong> Con el fin de atender las vulnerabilidades estructurales que generan exposici\u00f3n ante desastres, los mecanismos de preparaci\u00f3n y respuesta deben incluir mecanismos para atender simult\u00e1neamente a las vulnerabilidades preexistentes en infraestructura, condiciones sociales y econ\u00f3micas de las comunidades afectadas.<\/li>\n<li><strong>Garantizar los recursos organizacionales y financieros para habilitar la planeaci\u00f3n previa a los desastres enfocada en lo local y con principios de RSR.<\/strong> El objetivo es permitir que las tareas y decisiones m\u00e1s dif\u00edciles sean abordadas de manera local sin presiones de tiempo, para posibilitar una reflexi\u00f3n m\u00e1s profunda en los costos y beneficios a largo plazo de las soluciones.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Los desastres se producen debido a la falta de capacidad comunitaria para anticipar, enfrentar y recuperarse del impacto de una amenaza.<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a> Tal vez parezca severo apuntalar la totalidad de la responsabilidad en las comunidades, pero la importancia de hacerlo radica en que permite reconocer que las posibles soluciones tambi\u00e9n son responsabilidad suya.<\/p>\n<p>La aplicaci\u00f3n de principios de RSR implica cubrir costos elevados, repensar las estrategias de reconstrucci\u00f3n e invertir en desarrollar capacidades institucionales previas. Sin embargo, puede generar beneficios significativos: un total de 174 mil millones de d\u00f3lares por a\u00f1o, equivalente al 31% de las perdidas en bienestar generados por los desastres.<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a><\/p>\n<p>Ante la inevitable exposici\u00f3n a riesgos debido a la presencia de vulnerabilidades y el incremento en las posibilidades de desenlaces calamitosos, se incrementa la necesidad de reconstruir m\u00e1s all\u00e1 de las condiciones previas a un desastre, para crear comunidades m\u00e1s seguras, sustentables y resilientes. Esa es la \u00fanica posibilidad de reducir a largo plazo los impactos de los desastres y evitar que se desperdicien las inversiones y esfuerzos posteriores a cada uno.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Center for Research on the Epidemiology of Disasters, <em>The Human Cost of Natural Disasters<\/em> (CRED, 2005). 11<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> \u201cNatural Disasters\u201d, Our World in Data, acceso el 20 de Agosto d 2020, https:\/\/ourworldindata.org\/natural-disasters<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Ibid<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> \u00a0Stephane Hallegatte, Jun Rentschler y Brian <em>Walsh<\/em>, <em>Building Back Better<\/em>. (Washington: The World Bank, 2015), 5<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Center for Research on the Epidemiology of Disasters, op cit, 9<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Ibid, 10<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Ibid<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Sandeeka Mannakkara, Suzanne Wilkinson y Tinu Francis, \u00ab\u2019Build Back Better\u2019 Principles for Reconstruction.\u00bb <em>Encyclopedia of Earthquake Engineering (<\/em>2014), 2<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> \u201c<em>Reconstrucci\u00f3n social del habitat: por una opci\u00f3n transformadora y participativa<\/em> \u201c, Enrique Ortiz Flores, acceso el 8 de agosto de 2020, <a href=\"https:\/\/hic-al.org\/2019\/03\/29\/reconstruccion-social-del-habitat-2\/\">https:\/\/hic-al.org\/2019\/03\/29\/reconstruccion-social-del-habitat-2\/<\/a>\u00a0 \u00a0(Consultado el 09\/10\/2020).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Mannakkara, Seedeka, Suzanne Wilkinson y Tinu Francis, op cit, 1<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> United Nations Office for Disaster Risk Reduction, <em>Build Back Better in Recovery, Rehabilitation and Reconstruction<\/em>. (UNISDR, 2017), 36<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Jim Kennedy et al, \u00abThe Meaning of &#8216;Build Back Better&#8217;: Evidence From Post-Tsunami Aceh and Sri Lanka\u00bb, <em>Journal of Contingencies and Crisis Management<\/em> (2008), 25; Mannakkara, Seedeka y Fancis Wilkinson y Francis, op cit, 1<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Mannakkara, Seedeka, Suzanne Wilkinson y Tinu Francis, op cit, 2<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Ortiz Flores, Enrique, op cit<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> \u00a0Stephane Hallegatte, Jun Rentschler y Brian Walsh, op cit, 5<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Ibid<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> \u201cReconstruir pasada la emergencia\u201d, Sandra Camacho y Mara Torres, acceso el 10 de agosto de 2020, <a href=\"http:\/\/puntodecimal.mx\/politica\/reconstruir-pasada-la-emergencia-desastres-y-resiliencia-fiscal-de-mexico\">http:\/\/puntodecimal.mx\/politica\/reconstruir-pasada-la-emergencia-desastres-y-resiliencia-fiscal-de-mexico<\/a>\u00a0 \u00a0(Consultado el 09\/10\/2020).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a>\u00a0 Mannakkara, Seedeka, Suzanne Wilkinson y Tinu Francis, op cit, 4<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> \u201cCinco acciones para promover un desarrollo seguro y resiliente en Centroam\u00e9rica\u201d, Banco Mundial, acceso el 20 de agosto de 2020, <a href=\"https:\/\/blogs.worldbank.org\/es\/latinamerica\/cinco-acciones-para-promover-un-desarrollo-seguro-y-resiliente-en-centroamerica?cid=lac_tt_wblac_es_ext\">https:\/\/blogs.worldbank.org\/es\/latinamerica\/cinco-acciones-para-promover-un-desarrollo-seguro-y-resiliente-en-centroamerica?cid=lac_tt_wblac_es_ext<\/a> \u00a0(Consultado el 09\/10\/2020).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Sandeeka Mannakkara y Suzanne Wilkinson, \u00abSupporting Post-Disaster Social Recovery to Build Back Better\u00bb, <em>International Journal of Disaster Resilience in the Built Environment<\/em> (2014), 1<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Ortiz Flores, Enrique, op cit<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Mannakkara, Sandeeka y Suzanne Wilkinson, 4<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Ibid, 5 y 14<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Mannakkara, Sandeeka, Suzanne Wilkinson y Tinu Francis, op cit, 6<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Ibid p. 5<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> United Nations Office for Disaster Risk Reduction, op cit, 8<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Mannakkara, Sandeeka, Suzanne Wilkinson y Tinu Francis, op cit, 8<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> United Nations Office for Disaster Risk Reduction, op cit, 15<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Ibid, 18<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Ibid<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> William Clinton, <em>Key Propositions for Building Back Better<\/em> (United Nations, 2006), 8<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Mannakkara, Sandeeka, Suzanne Wilkinson y Tinu Francis, op cit, 4<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Ibid, 8<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Ibid, 2<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Stephane Hallegatte, Jun Rentschler y Brian Walsh, op cit, p. 3<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Descarga el cap\u00edtulo Si el planeta tierra parece cada vez m\u00e1s un lugar lleno de desastres, no es solo debido al creciente flujo de informaci\u00f3n y a la constante exposici\u00f3n al ciclo de noticias. Seg\u00fan datos del Centro para la Investigaci\u00f3n en Epidemiolog\u00eda de los Desastres (CRED), los desastres se incrementaron significativamente en frecuencia a &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/2020\/11\/09\/vii-reconstruir-mejor-hoy-para-estar-seguros-manana-principios-de-sostenibilidad-y-resiliencia-en-la-recuperacion-a-desastres\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abVII. RECONSTRUIR MEJOR HOY PARA ESTAR SEGUROS MA\u00d1ANA: PRINCIPIOS DE SOSTENIBILIDAD Y RESILIENCIA EN LA RECUPERACI\u00d3N A DESASTRES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1342,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[10],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1263"}],"collection":[{"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1263"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1263\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1520,"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1263\/revisions\/1520"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1342"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1263"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1263"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/imco.org.mx\/pub_indices\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1263"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}