Artículo

¿Qué esperar y qué no de la nueva norma de verificación?

Hay que decirlo una vez más, por si no lo han visto en todos lados: la nueva norma de verificación vehicular (NOM-EM-167-SEMARNAT-2016), que entrará en vigor un día después de que se termine el programa Hoy no Circula (HNC) generalizado, no es la solución para el problema de la mala calidad del aire en la Zona Metropolitana del Valle de México. Éste, como otros problemas de la ciudad, requiere cambios de fondo en la forma en que se invierte en transporte, se incentiva la movilidad de todos los ciudadanos y se coordinan los distintos niveles de gobierno para proveer de servicios de calidad. Entonces, ¿qué sí es y que no debemos esperar de la nueva verificación?

  • Es una medida de emergencia, pero no es temporal

Una NOM de emergencia se presenta cuando una situación no prevista impide que se siga el calendario de normalización ordinario. Este tipo de normas tienen vigencia de seis meses, prorrogables por un periodo igual adicional. Mientras tanto, la SEMARNAT tendrá que trabajar en una norma definitiva siguiendo el procedimiento estandarizado para todas las normas que se emiten en el país. El resultado (que deberá estar listo a más tardar en julio de 2017), puede o no ser distinto del que se presentó el pasado 7 de junio y se someterá a consulta pública antes de ser definitivo.

  • Es una verificación para todos los vehículos, pero no es igual de estricta en todos los casos

Bueno, no para todos, ya que las motocicletas no están incluidas. En los seis estados obligados por la norma —México, Hidalgo, Morelos, Puebla, Tlaxcala y la Ciudad de México—, el INEGI tenía registradas 373,537 motocicletas en 2013. Sin duda, estos vehículos emiten contaminantes y deben ser monitoreados igual que los demás.

En cuanto a los vehículos que sí se van a verificar, además de los particulares, se incluye por primera vez a los de servicios públicos y pasajeros. Sin embargo, el tipo de verificación que se hará depende del modelo del coche y del combustible que éste utiliza. Solo los modelos 2006 o más recientes se verificarán conectando el sistema de diagnóstico a bordo —una computadora integrada al coche que monitorea de forma permanente— a la computadora del verificentro y a una computadora central que definirá si el vehículo pasa o no. Puesto que la tecnología más nueva es más sofisticada, también es más precisa en la calidad de las mediciones. Es decir, aunque los nuevos límites son más estrictos para todos los tipos de verificación, la tecnología disponible para medirla ofrece información de distinta calidad en cada caso.

  • Es una fotografía del parque vehicular que tenemos, no del que deberíamos tener

Hablando de tecnología, en México hay otras dos normas muy relevantes pendientes de actualizar: ambas se refieren a la tecnología de los motores de vehículos nuevos que se comercializan. La norma de vehículos ligeros (NOM-042-SEMARNAT-2003) tiene 11 años sin actualizarse, mientras que la de pesados (NOM-044-SEMARNAT-2006) está congelada en la última etapa de actualización desde febrero de 2015. El resultado es que tenemos dos generaciones de atraso en tecnología y nuestros coches son menos eficientes y más sucios. En Europa y Estados Unidos (ver Gráfica 1), los vehículos nuevos mexicanos serían candidatos a sus programas de chatarrización.
Artículo Mariana Tapia NOMS

  • Es un límite para los contaminantes por vehículo, pero no un freno al crecimiento del parque vehicular

La verificación nos dice qué vehículos pueden circular, cuáles no y cuáles necesitan mantenimiento. El riesgo es que en México un holograma 1 o 2 es una invitación para adquirir otro vehículo. Para muestra tenemos estos dos meses de HNC generalizado, donde las ventas de vehículos usados crecieron 10% en la ZMVM. Aunque los nuevos límites de la nueva verificación son más deseables, la mala calidad del transporte público y las escasas opciones de movilidad han incentivado, y lo seguirán haciendo, a que los capitalinos compren más coches.

  • Es más monitoreo, no el antídoto de la corrupción

Finalmente, recordemos que la necesidad de una nueva norma se debe a las dinámicas corruptas que se generan en los verificentros. La nueva norma propone monitorear los resultados en los más de 300 centros de verificación locales, más de 100 federales y los nuevos que se creen. La gente no ha tardado en decir que, eventualmente, se encontrará la manera de “darle la vuelta” a la verificación. Si eso sucede, nos toca a nosotros reaccionar en contra de la corrupción, que ahora está hasta en el aire que respiramos.
Publicado por Animal Político
29-06-2016

Calidad del aire
¿Qué se necesita para mejorar la calidad del aire?