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Religión en México

La visita del Papa Francisco a México emocionó a un enorme segmento de la población. Aunque la diversidad religiosa es mucho mayor que antes, la mayoría sigue siendo muy católica.

Francisco no es el primer Papa que nos visita, pero no deja de sorprender la intensidad de las emociones que ha despertado. Indudablemente se debe a su carisma personal, pero también refleja que prevalecen en México los valores culturales tradicionales: adhesión a la familia, a la fe, a la identidad étnica y a la nación. Quienes menosprecian este hecho corren el riesgo de interpretar al País incorrectamente.

La exuberante respuesta mexicana a la visita me despertó el interés de comparar nuestra religiosidad con la de otros países. Mis hipótesis eran que los mexicanos son menos religiosos hoy que antes y menos efusivos que otras poblaciones. La realidad resultó exactamente contraria.

Acudí a la base de datos del World Values Survey (WVS), que recopila información aportada por científicos sociales de todo el mundo. Cada cinco años encuestan poblaciones de la mayoría de los países del mundo y la información más reciente cubre por arriba del 90 por ciento de la población mundial.

Los datos revelan que los mexicanos dan más importancia a la religión que otras poblaciones. No sólo eso, viven su vida religiosa más intensamente: van a la iglesia más frecuentemente, oran todos los días, creen en Dios y Satanás, en la vida eterna y el infierno.

Lo interesante es que se parecen más a los americanos que a poblaciones con las que comparten raíces culturales, como Chile o España. Los americanos también viven su vida religiosa con mayor intensidad que los países de equivalente desarrollo; son, por mucho, la sociedad anglo-parlante más religiosa.
Destaca que los mexicanos de todos los niveles educativos son más religiosos que sus pares de otros países.

Si se comparan los datos históricos, la sociedad mexicana se está haciendo más religiosa en relación con los ochenta o noventa. Los valores de los mexicanos han cambiado bastante en tres décadas.

El "mapa cultural" dinámico de WVS sintetiza cómo ha sucedido esto. En los ochenta, los mexicanos aquilataban por igual los valores culturales tradicionales y los seculares. También daban el mismo peso a los satisfactores materiales y expresiones de valores individuales, como derechos humanos, paridad de géneros, etc.

Empezó a cambiar en los noventa, cuando dio mayor peso a los valores tradicionales y a los valores individuales. México sufrió una revolución cultural.
La cultura actual de los mexicanos es hoy más tradicional (religiosa) y menos secular/tradicional. Paradójicamente, los mexicanos se hicieron más tolerantes hacia la diversidad religiosa y personal. En suma, hoy se parecen más que nunca a poblaciones como las de Colombia y Perú, y menos a las de Europa occidental. También se separaron de las culturas anglosajonas, aunque comparten con los americanos un gran fervor religioso.

En los ochenta, muy pocos se hubieran imaginado tal transformación. Eso explica por qué la visita de Francisco conmovió tanto a los mexicanos.

Publicado por Reforma
19-02-2016