Artículo

Sano, variado y obsceno

En la transmisión del partido final de la Eurocopa de futbol, donde Portugal venció a Francia, en uno de los tiempos más caros de la televisión comercial, aparece un anuncio de televisión de la campaña Sano, variado y suficiente. En la pantalla una señora sonriente de reboso, con voz de locutora profesional y buen dominio de los pasos de la cumbia, nos habla de las inmensas virtudes de la Sedesol. A los pocos días abro el periódico y aparece la misma señora, con la misma campaña en su versión impresa en papel. Escucho el radio en un noticiero de mediodía y la cumbia del Sano, variado y suficiente se lleva varios segundos de tiempo comercial. ¿Cuánto dinero se está gastando Sedesol en una campaña de publicidad para decirnos lo maravillosos que son sus programas de combate a la pobreza? Si el secretario de Sedesol, José Antonio Meade, no tiene unas tempraneras ambiciones presidenciales, esta campaña sí es un total y absoluto desperdicio de tus impuestos. No puedo ver que sirva para otra cosa. ¿Cuántas personas que viven en condiciones de pobreza no tendrán acceso a programas sociales? ¿Por qué el presupuesto se está gastando en precampañas electorales disfrazadas de promoción gubernamental?

Lourdes Angelina Méndez Ramírez es una de las protagonistas del libro Los doce mexicanos más pobres, coordinado por Salvador Frausto. Lourdes vive en San Simón Zahuatlán, el municipio con mayor pobreza extrema del estado de Oaxaca. De los 3,833 habitantes del ayuntamiento, 96% está en condiciones de pobreza y 80% en pobreza extrema, esto implica que si estas personas invierten absolutamente todo su ingreso en comprar comida no podrían adquirir ni las calorías ni los nutrientes que se requieren para una vida sana. Lourdes tiene 47 años, mide 1.20 metros de estatura y pesa 40 kilos. Es madre soltera y ha pasado 48 horas consecutivas sin probar bocado. Su dieta normal consiste en comer dos veces al día. "Tortilla y sal por las mañanas, tortilla y sal por las tardes". Lourdes no vive en un país del África subsahariana, es una mexicana del siglo XXI. Lourdes no habla español, sólo mixteco, jamás ha visto una televisión y no conoce el sonido de la radio. Por eso, seguramente, Lourdes ignora que la Sedesol trabaja para que los mexicanos coman Sano, variado y suficiente. El desperdicio es insultante. La frivolidad es obscena.

Nuestra Constitución establece en su Artículo 134 que "Los recursos económicos de que disponga(n) la Federación... se administrarán con eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez para satisfacer los objetivos a los que estén destinados". No se requiere un doctorado en Derecho para suponer que cuando se usa el dinero destinado al combate a la pobreza para una campaña de autopromoción institucional, esto constituye un desvío de fondos públicos. Ojalá que los diputados de oposición se despabilen y aprovechen sus facultades constitucionales para pedirle a la Auditoría Superior de la Federación una investigación especial sobre los despilfarros de Sedesol en publicidad.

La pobreza, uno de los grandes problemas de México, no se va a resolver con canciones de cumbia y campañas de televisión. La mayor arma para reducir el número de mexicanos sin ingresos, ni oportunidades, es el crecimiento económico incluyente, acelerado y sostenido. Para inyectar dinamismo a la economía se requiere invertir los recursos disponibles donde generen mayor rentabilidad e impacto. La productividad de la inversión pública y privada es fundamental para el crecimiento. La inversión en publicidad gubernamental es un ejemplo perfecto de capital improductivo, no siembra nada, no cambia nada. La próxima vez que te duela México busca en YouTube el comercial de Sano, variado y suficiente. Seguro eso te hará sentir mejor sobre el futuro de nuestro país.

Publicado por Reforma
07-08-2016