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Sistema financiero: no solamente es la competencia

El IMCO ha dicho repetidamente que necesitamos una mayor competencia en servicios financieros. Esto fue ratificado por la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) en días recientes, cuando entregaron al Congreso de la Unión el análisis sobre el sector que se previó en la reforma financiera.

A pesar de que existe un número grande de intermediarios en el mercado, los activos están concentrados en muy pocos participantes. Como en otros mercados en red, en México en el mundo, esto no es inusual: los participantes con más capital, que pueden desplegar mayores economías de escala y de alcance, terminan por tener un porcentaje mayor del mercado. Sin embargo el fenómeno parece ser más grave en México. El estudio de COFECE revela que los bancos mexicanos tienen un retorno sobre activos (utilidad después de impuestos entre activos) de 1.83. Eso significa que por cada peso que los bancos mexicanos tienen de activos, generan 1.83 pesos de utilidad. En los Estados Unidos, ese cociente es de apenas 33 centavos.

El sector en México es paradójico. En 2012 IMCO realizó un análisis con American Chamber México en el que concluimos que el sector es relativamente pequeño comparado con sus pares en economías similares. Con datos de 2009, los activos del sector bancario en México representaban 48.2% del PIB en México y 105% del PIB en Chile. También con data del Banco Mundial, en el índice de competitividad internacional de IMCO publicado el año pasado, México registró activos de los depositantes por 34% del PIB en México, mientras que en Estados Unidos el indicador es de 65% del PIB, en Chile 71%, y en Brasil 85%. Ya no hablar de países como Japón, donde los depósitos bancarios valen 178% del PIB, o Irlanda, donde valen 266%.

No solamente el sector es más pequeño: también cumple un número de funciones más limitado que los sectores financieros de países comparables. Veamos algunos datos. El Foro Económico Mundial de Davos construye un índice de desempeño del sector financiero. Los datos a 2011 de ese índice revelan que cuando comparamos a México con Brasil y Chile, nuestros sistemas financieros se parecen en el nivel de acceso generalizado al sistema. Eso es una buena noticia: indicadores como el número de cajeros, o de lugares donde se pueden hacer transacciones bancarias, no es un problema.
Las instituciones del sector y la estabilidad financiera tienen un puntaje similar en el ranking en Brasil y México; no así en Chile; los chilenos están mejor evaluados ahí. También, están mucho mejor evaluados que Brasil y México en servicios financieros de banca, donde nuestro puntaje es inferior, pero similar, al de los brasileños. Donde los brasileños nos ganan a mexicanos y chilenos es en servicios no bancarios y en el desarrollo de mercados financieros.

A veces se nos olvida que en el sector financiero, no todo es banca. También pesa el mercado de valores. En México la capitalización de la bolsa representa un poco menos del 40% del PIB. En India y Colombia la capitalización del mercado de valores equivale al 80% del PIB y en Perú es más del 60%.
En México los bancos son más rentables, pero también aquí el capital es más escaso. Una buena explicación para la escasez de capital es que los derechos de propiedad funcionan de manera deficiente. También, que nuestros modelos de negocio para reproducir el capital son menos rentables que los de otros países.

La banca en México es más rentable porque hay menos competencia, pero también porque hay más riesgo y porque los derechos de propiedad no funcionan bien. Bajo este esquema, a un banco grande le va mejor que a uno chico: tiene mejores abogados litigando sus asuntos, y puede diversificar su riesgo mejor entre las diferentes actividades económicas.

Publicado por Capital de México
29-07-2014