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TLC Europa - EU

La agenda que discutieron los gobiernos de México y EU durante la reciente visita de Obama se focalizó sobre temas económicos. Esto es natural por la importancia intrínseca de los temas económicos en la agenda bilateral y por la prioridad que les ha dado el Gobierno de Peña Nieto a los temas económicos. Por ello, el tema central de las conversaciones de los mandatarios fue qué hacer para impulsar y fortalecer el TLC y cómo profundizar la integración económica de los dos países.En su comunicado final, los mandatarios anunciaron el establecimiento de un grupo de diálogo de alto nivel cuya razón de ser es avanzar en la ejecución de estrategias económicas y comerciales que sirvan a los intereses económicos de los dos países, fortalezcan la competitividad económica de la región y promuevan el crecimiento económico y la generación de empleos.

El grupo en cuestión se reunirá anualmente para acordar y revisar avances en torno a tres prioridades:

 

 

1. Promover la competitividad y conectividad de las dos naciones.

2. Fortalecer el crecimiento económico, la productividad e innovación.

3. Cooperar en temas que requieran liderazgo regional y global.

Para los que seguimos de cerca la relación comercial de los dos países, en la declaración conjunta de los mandatarios no hubo muchas sorpresas. La agenda del ahora extinto Consejo para la Competitividad de Norteamérica incluía la mayoría de los temas que atenderá el grupo de alto nivel. Lo único nuevo, y esto aún se tiene que confirmar en la práctica, se puede leer entre líneas en el texto que publicó la agencia encargada de los temas de comercio internacional de EU (USTR).

En el penúltimo párrafo de su comunicado dice (traducción es mia): "Dada la naturaleza integrada de nuestras economías y nuestros intereses compartidos en la economía global, el Grupo de Alto Nivel también se encargará de facilitar un mayor alineamiento y cooperación entre los gobiernos de EU y México en temas que sean de interés común en foros regionales e internacionales, aprovechando nuestra participación conjunta (leveraging our existing engagement) en el Trans-Pacific Partnership (TPP), el foro Asia Pacific Economic Cooperation (APEC), el G20 y en otras iniciativas":

 

En algunos medios este acuerdo de cooperación se ha interpretado como una señal de que los gobiernos han acordado negociar en bloque el acuerdo comercial con las economías del sureste de Asia (TPP) y el tratado de libre comercio con la Comunidad Económica Europea.

Esto está por verse en la práctica. Para México, las economías del sureste de Asia, más que oportunidades de mercado, son competidores potenciales en los sectores de manufacturas ligeras. Para México, estas negociaciones son importantes para asegurar que no se signen acuerdos que creen condiciones competitivas que sean más favorables para estas economías que para México, especialmente en lo que respecta a mercados clave (como EU y Japón). Por el contrario, lo que interesa a México en el caso de un Tratado de Libre Comercio entre EU y Europa es asegurar que nuestras empresas exportadoras tengan los mismos beneficios de acceso al mercado europeo que las empresas que exportan desde EU. No obstante que México ya tiene un acuerdo comercial con Europa, negociar en bloque con EU y Canadá en estas negociaciones permitirá aprovechar apalancar la competitividad de la región en el comercio con Europa. Ir de la mano con EU en este proceso no conlleva riesgos, puesto que el acceso que ya tenemos a los mercados de Europa será el piso desde el cual se negociarán las condiciones de acceso de Norteamérica a ese mercado.

Hasta la semana anterior, EU había manifestado que prefería negociar sólo con la Comunidad europea. El Gobierno americano argumentaba que la participación de México complicaría mucho las negociaciones, sin aportar mucho valor a los resultados que se puedan alcanzar.

El comunicado conjunto de los dos gobiernos parece mandar la señal de que el Gobierno americano ha reconsiderado su posición y ve valor en ir de la mano de México en las negociaciones que vienen. Ya veremos.

De lo que no parece haber duda es que el Gobierno de Obama ha revalorado la relación comercial y política de EU con México. Ojalá que esto se materialice tanto en las negociaciones arriba comentadas como en otros temas trascendentes. México pesa más en la economía global si cuenta con el respaldo de EU, que si va solo.

 

 

Roberto Newell G. es Economista y Vicepresidente del Instituto Mexicano para la Competitividad, A.C. Las opiniones en esta columna son personales.