V. GOBIERNOS EFICIENTES Y EFICACES

¿QUÉ MIDE?

El subíndice de Gobiernos mide la forma en que los gobiernos municipales son capaces de influir positivamente en la competitividad de sus ciudades. Entre las acciones necesarias para cumplir este objetivo se encuentran las políticas públicas orientadas a fomentar el desarrollo económico local. Por tanto, este subíndice incluye indicadores sobre su capacidad para generar ingresos propios, la calidad de la información de sus finanzas públicas, así como el impacto del gasto público para apoyar un desarrollo urbano ordenado.

¿QUÉ SE ENCONTRÓ?

Todos los grupos de ciudades de acuerdo al número de habitantes empeoraron en su puntaje promedio final en el subíndice de Gobiernos respecto a la edición pasada del índice. Además, al observar el comportamiento promedio de todas las ciudades evaluadas en cada indicador, destaca un retroceso generalizado respecto al ICU 2020 en cinco de los ocho indicadores que componen el subíndice, entre los que se encuentran el porcentaje de ingresos propios de las ciudades y el crecimiento de la mancha urbana. Por otro lado, destaca el mejoramiento del indicador de hogares que tienen agua surtida por pipas.

• Únicamente 3 ciudades (Monclova-Frontera, Piedras Negras y Saltillo) obtuvieron 100 puntos en el Barómetro de Información Presupuestal Municipal.

• En promedio, solo 26% de los ingresos de las ciudades provino de fuentes propias. Sin embargo, es posible observar grandes diferencias entre las ciudades, como Los Cabos, cuya cifra ascendió a 55.8%, y Nuevo Laredo que se ubicó en 6.3%.

Resultados del subíndice Gobiernos por tamaño de ciudad y grupo de competitividad

Elaborado por el IMCO

Mejores ciudades en el subíndice Gobiernos por indicador y categoría de población

Elaborado por el IMCO

IMCO Propone

  • Equilibrar las finanzas públicas municipales para optimizar la calidad de los servicios públicos que proveen. Es necesario recaudar a través de cuotas a los usuarios de servicios como la provisión de agua, la recolección de residuos, el uso de ciertos puentes y vialidades, etc. Al mismo tiempo, se deben utilizar los impuestos generales para financiar los servicios que no se puedan cobrar bajo este esquema. Para ello, resulta fundamental realizar acuerdos intermunicipales.

Impulsar la transparencia presupuestal a través de la creación de un mecanismo de control es necesario para que el gasto se ejerza de forma más eficiente. La armonización contable debe ser un requisito para la obtención de financiamiento, en donde se regule la descripción completa de la deuda pública y las condiciones de su adquisición, así como los tabuladores de sueldos de los funcionarios públicos municipales.

  • Profesionalizar la gestión municipal. Contar con funcionarios profesionales y expertos es vital para el buen desempeño de los gobiernos. Los municipios deben contar con mecanismos para fomentar la preservación de las capacidades técnicas y del conocimiento acumulado por un equipo de trabajo especializado. Se requiere establecer el servicio civil de carrera para la retención y profesionalización de los funcionarios públicos municipales y darle continuidad a programas y metas definidas. Esto se puede complementar con la implementación de indicadores de gestión, tanto de proceso como de resultados, que puedan ser auditables por los órganos de fiscalización. La figura del Administrador Urbano o equivalente es clave para una gestión municipal técnica y separada de los ciclos políticos, que tiene mayor jerarquía que secretarios o directores municipales y puede coordinar todos los servicios públicos.