
El jueves pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó en la Mañanera una lista de 12 indicadores económicos positivos, en respuesta implícita a la baja en la calificación del bono soberano por parte de Moody’s. Los datos son, en su mayoría, reales y verificables. El problema no es lo que se comunica, sino lo que se omite. Punto por punto.
1. Récord histórico en Inversión Extranjera Directa
La cifra preliminar del primer trimestre fue de 23.591 millones de dólares, un aumento de 10.4% frente al mismo periodo de 2025. Pero ese comparativo es entre cifras preliminares. Al contrastarla con el dato ya ajustado de 2025 —24.413 millones— la historia es otra.
Los matices importan. 94.2% de esa inversión —con el dato preliminar— es reinversión de utilidades, es decir, empresas que están ya en México, muchas desde hace muchos años y varias enfocadas en el sector financiero, que optan, con razón, por mantener sus recursos en el país que les da utilidades.
Las nuevas inversiones crecen, pero modestamente... Esa es la oportunidad que México podría aprovechar si las condiciones fueran mejores.
2. Desempleo en 2.5%, entre los más bajos del mundo
No es la primera administración que presume de una baja tasa de desempleo. Sin embargo, hay que considerar que esa medida refleja más la flexibilidad del mercado laboral que las condiciones del mercado. En México, la tasa de desempleo es baja porque no existe una red de seguridad social que permita que las personas se mantengan sin empleo, así que mientras la persona encuestada responda que sí trabajó al menos una hora en la semana en la que se levantó la encuesta o no lo hizo por enfermedad o vacaciones, pero tiene un trabajo, se considerará como ocupado.
La informalidad en México rebasa 55% de la población ocupada. La tasa de desempleo no es una métrica que permita evaluar si la economía mexicana está bien o mal. Simplemente, con la complejidad que implica, refleja la flexibilidad del mercado, y cuando la mayor parte del mercado laboral se encuentra en la informalidad, ese mercado es flexible por no estar sujeto a regulación alguna.
3. Inflación a la baja y tipo de cambio estable
La inflación ha cedido y el tipo de cambio ronda los 17,40 pesos por dólar. Ambos son correctos. El matiz: la inflación lleva desde 2020 por encima de la meta de 3% de Banxico, y la estabilidad cambiaria responde más a condiciones del mercado financiero global que a la fortaleza propia de la economía.
4. Gasolina barata pese a la guerra en Irán
El precio se mantiene bajo gracias a subsidios vía IEPS, con la consecuente pérdida recaudatoria que eso implica. El precio bajo en la bomba tiene una factura que se paga en otro lado.
5. El déficit fiscal bajó y la recaudación mejoró
En efecto, en 2025 el déficit fiscal bajó después del observado en 2024, que regresó a métricas preocupantes el último año de la administración obradorista. La recaudación también ha aumentado. Ambos son correctos, pero el contexto es fundamental particularmente en esta nota. Precisamente una de las razones por las que la calificación del bono soberano de México es que no se está disminuyendo el déficit fiscal a la velocidad deseada —aunque hacerlo de forma más acelerada hubiera frenado a la economía aún más— y que la recaudación no podrá seguir aumentando únicamente a través de ajustes fiscales sin una trayectoria de crecimiento sostenido que, por el momento, aún no es evidente.
6. Deuda pública en 50,3% del PIB
Nivel manejable, aunque no especialmente bajo para una economía emergente. Lo que importa es el destino: la deuda productiva es una herramienta; la que financia gasto corriente pasa factura tarde o temprano.
7. Exportaciones récord y balanza comercial positiva
Las exportaciones crecieron 21,8% en el primer trimestre. Es una señal real de capacidad instalada y de los beneficios del nearshoring. La advertencia: el 83% de esas exportaciones van a un socio que hoy mismo renegocia las reglas del juego y cuyo poder adquisitivo es el principal motor de esas compras.
8. Salario mínimo al alza y pobreza laboral en mínimo histórico
El salario mínimo acumula 154% de aumento desde 2018 y la pobreza laboral cayó a 30,7%, su nivel más bajo registrado. Esta es la mejor noticia genuina de la lista. Que casi un tercio de los trabajadores aún no cubra su canasta básica sigue siendo inaceptable, pero la dirección es inequívoca.
9. Pemex redujo su deuda 20.000 millones de dólares
Buena noticia financiera. El contexto: entre octubre de 2024 y marzo de 2026, Pemex recibió casi 540.000 millones de pesos del erario. La empresa está menos endeudada, pero no es más productiva.
10. Ley para la Inversión aprobada
La ley existe y va en el sentido correcto. Sus efectos están por verse. La certidumbre jurídica se construye con hechos. Los inversionistas que llevan años esperando señales en energía y telecomunicaciones lo saben.
11. Oficina de Inversión en la Presidencia
La intención es correcta: México tiene uno de los entornos regulatorios más complejos de América Latina. Si funciona, será transformador. La historia de las ventanillas únicas en México invita al escepticismo. A evaluar en 2027.
12. Los programas del bienestar se mantienen y se amplían
Continuidad en la política social, ahora además blindada constitucionalmente. La pregunta que la lista no responde es cómo se financia la expansión del gasto social mientras se reduce el déficit. La tensión entre ambos objetivos es real y no desaparece por no mencionarla.
El día previo a la presentación de esta lista, Banxico publicó su informe trimestral en el que recortó su pronóstico de crecimiento para 2026 de 1.6% a 1.1%, ante un desempeño de la actividad económica “considerablemente más débil de lo esperado”. La nueva estimación queda muy por debajo del rango de entre 1.8% y 2.8% previsto por la Secretaría de Hacienda. Esa es la noticia número trece, que, al no ser positiva, no salió en la mañanera.
@ValeriaMoy
Publicado en El País
31-05-2026