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¿Qué sabemos? | Estados Unidos puso a México bajo la lupa por una posible triangulación de mercancías chinas. El 13 de agosto, la Casa Blanca publicó “La gran estafa del transbordo”, un informe que incluye a México entre más de 40 países y bloques comerciales expuestos al riesgo de que mercancías chinas utilicen terceros mercados para evitar los aranceles estadounidenses. México recibe especial atención por una razón: su acceso preferencial al mercado estadounidense bajo el T-MEC. La preocupación de Washington es que mercancías provenientes de China pasen por México, sufran una transformación mínima o cambien indebidamente su origen y entren a Estados Unidos con un trato arancelario más favorable, incluso bajo las preferencias del T-MEC.
Pero triangulación y relocalización productiva no son lo mismo. Una empresa puede importar componentes chinos, transformarlos en México y exportar legítimamente el producto final, siempre que cumpla con las reglas comerciales aplicables. La pregunta es si México está agregando valor y capacidad productiva o simplemente cambiando la ruta de mercancías chinas para acceder al mercado estadounidense.
Los datos comerciales permiten poner a prueba una primera dimensión de esta hipótesis. Entre 2024 y 2025, las importaciones de Estados Unidos desde China disminuyeron 131.7 mil mdd, mientras las provenientes de México aumentaron 31.2 mil mdd. En ese mismo periodo, las importaciones mexicanas desde China crecieron apenas 3.8 mil mdd. Los flujos agregados no muestran, por tanto, que el avance de México en el mercado estadounidense haya estado acompañado por un aumento equivalente de sus compras a China. Esto debilita la hipótesis de una triangulación generalizada, aunque no descarta operaciones puntuales que requieren mayor trazabilidad para identificarse.
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#EnLaMira | La discusión ya no debería centrarse en si existe o no riesgo de triangulación, sino en dónde aparecen señales y cómo distinguirlas de la producción legítima. El análisis sectorial permite avanzar en esa dirección. En maquinaria y equipo de cómputo, el principal capítulo exportador de México, las ventas a Estados Unidos aumentaron 45 mil mdd entre 2024 y 2025, mientras que las importaciones mexicanas desde China en ese mismo rubro crecieron apenas 1.3 mil mdd. Es decir, por cada dólar adicional importado desde China, México exportó alrededor de 35 dólares adicionales a Estados Unidos. Este patrón difícilmente puede explicarse por un simple cambio en la ruta de mercancías.
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La diferencia también se observa en las tasas de crecimiento. Entre 2024 y 2025, las exportaciones mexicanas de maquinaria y equipo de cómputo a Estados Unidos crecieron 43%, mientras que las importaciones mexicanas desde China en ese mismo capítulo aumentaron apenas 5%. El principal motor del crecimiento exportador mexicano, por tanto, no estuvo acompañado de un aumento proporcional de las compras a China. El patrón que cabría esperar bajo la hipótesis de la “puerta trasera” no aparece en este sector.
Esto no significa que el riesgo sea inexistente. En algunos productos, el crecimiento de las importaciones desde China coincide con mayores exportaciones hacia Estados Unidos. Identificar estos casos requiere bajar de los datos agregados a nivel de producto y fortalecer la trazabilidad sobre origen, transformación y destino de las mercancías.
Por eso, en el IMCO tendremos #EnLaMira si la preocupación por la triangulación deriva en nuevas restricciones para México o abre paso a mecanismos de verificación que distingan los riesgos puntuales de la producción legítima de la integración regional.
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Para evaluar la hipótesis de “transbordo”, utilizamos la Razón de Importaciones Chinas (RIC): cuántos centavos importa México desde China por cada dólar que exporta a Estados Unidos, dentro de una misma categoría de producto. El indicador funciona como una cota superior y no como una medida del contenido chino de las exportaciones, pues no distingue qué parte de esas importaciones se destina al mercado mexicano o se incorpora efectivamente a bienes exportados.
Si el crecimiento exportador mexicano respondiera a un mayor reenvío de mercancías chinas, esperaríamos que esta razón aumentara. Ocurrió lo contrario: la RIC disminuyó de 25.7% en 2024 a 24.9% en 2025. México exportó más a Estados Unidos sin aumentar proporcionalmente sus compras a China.
Esto no descarta casos puntuales de triangulación, pero sí debilita una acusación general contra las exportaciones mexicanas. De cara a la revisión del T-MEC, el reto es identificar dónde existen esas señales. México puede proponer mecanismos conjuntos de verificación a nivel de fracción arancelaria que permitan combatir la triangulación sin confundirla con producción y relocalización legítimas.
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Breakneck de Dan Wang
El investigador del Hoover History Lab de la Universidad de Stanford, propone un marco para entender las distintas visiones de crecimiento y desarrollo de China y Estados Unidos. Mientras el “Estado ingeniero” chino construye y ejecuta a gran velocidad, la “sociedad de abogados” estadounidense tiende a regular y frenar. A partir de casos como la política de un solo hijo y cero COVID, Wang analiza tanto las fortalezas de este modelo para impulsar el ascenso económico de China como los enormes costos sociales de aplicar la lógica de la ingeniería a las políticas públicas. Sofía Rodríguez, Jefa de vinculación institucional
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