¿Qué sabemos? | La tercera ronda de pláticas entre México y Estados Unidos en el marco de la revisión del T-MEC concluyó con avances técnicos en temas relacionados con acero, aluminio y sus derivados, cadenas de valor y sustitución de importaciones provenientes de Asia, aunque sin acuerdos finales. El 8 de julio, la Comisión Permanente del Congreso recibió el informe de la Secretaría de Economía, que reportó que los temas pendientes con Estados Unidos se redujeron de 54 a 14. La SE los agrupó en cinco ejes: pérdida de empleos manufactureros en Estados Unidos, dependencia de insumos de terceros países (principalmente asiáticos), déficit comercial bilateral, reglas de origen y seguridad económica.
Simultáneamente, Estados Unidos sustituyó el arancel temporal que impuso bajo la Sección 122 -que venció por ley el 24 de julio- por un nuevo arancel de 10% al amparo de la Sección 301. A diferencia de la 122, esta medida no tiene fecha de expiración y solo está sujeta a una revisión obligatoria cada cuatro años. Para México, el cambio tiene un impacto inmediato limitado: los productos que cumplen con las reglas de origen del T-MEC permanecen exentos, y los que no, continúan sujetos al arancel de 10%. Es decir, cambió el instrumento jurídico, pero no la carga arancelaria, ni el universo de bienes impactado.