Investigación

El dinamismo de los motores económicos de México

El crecimiento económico al cierre de 2022

En 2022, la economía mexicana registró un crecimiento de 3.1% respecto al 2021. La tasa de crecimiento en el año siguió al incremento de 4.9% observado en 2021 y fue el segundo incremento observado para un año completo después de la caída de (-)8.5% en 2020. El desempeño durante el año pasado superó las expectativas de distintas organizaciones internacionales presentadas entre octubre y noviembre del 2022 cercanas al 2% y de Banxico, que en diciembre de 2022 proyectaba un crecimiento anual de alrededor del 2.9%.

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) le da seguimiento periódico a la evolución de la economía. Con información al cierre del cuarto trimestre de 2022, analizó el ritmo de crecimiento de la economía nacional y de los sectores productivos que la conforman. 

Al cierre del año, el Producto Interno Bruto (PIB) ascendió a 18 billones 560 mil 365 millones de pesos y creció 3.7% respecto al último trimestre de 2021, manteniendo la tendencia de crecimiento anual que comenzó en el segundo trimestre del 2021 cuando la economía repuntó 19.3% tras de la recesión agravada por la pandemia. 

El PIB cerró el 2022 con su mayor nivel desde que se tiene registro (1980). En el último trimestre del año, alcanzó un nivel superior al observado antes de la pandemia -en el primer trimestre de 2020- y también fue ligeramente mayor al del último pico registrado en el primer trimestre de 2019.

En el cuarto trimestre de 2022 la economía ligó siete trimestres consecutivos de crecimiento anual. Sin embargo, hubo signos de desaceleración hacia finales del año, ya que la tasa de crecimiento anual en el el periodo 2022 fue 0.7 puntos porcentuales inferior a la observada en el tercer trimestre de 2022 (de 4.4%).

El dinamismo de los sectores económicos

Los sectores de actividad que más crecieron en el último trimestre de 2022 fueron los servicios de esparcimiento, culturales y deportivos; los servicios corporativos; y los servicios de alojamiento temporal cuyas tasas de crecimiento respecto al cuarto trimestre de 2021 fueron 40.5%, 10% y 9.6%, respectivamente. Las tres tasas fueron significativamente superiores al nivel nacional de 3.7%. Las manufacturas, por su parte, avanzaron a un ritmo anual de 4.2% y otras 15 actividades también crecieron en la comparación anual, con tasas entre 0.2% y 7.6%. En 2 sectores, en cambio, el PIB se redujo durante el año pasado; fueron los casos de los servicios de apoyo a los negocios (-18.6%) y los servicios profesionales (-1.1%).

Con este desempeño al cierre del año pasado, los sectores de actividad económica reflejan distintas dinámicas de crecimiento con respecto a la última década. Con base en el ritmo anual promedio de crecimiento que ha registrado cada sector durante el periodo 2013 - 2022, es posible distinguir cuatro sendas de crecimiento en la actividad económica del país

4 de los 20 sectores económicos destacan por haber sido muy dinámicos a lo largo de la última década: los servicios de esparcimiento, la información en medios masivos, los de alojamiento y los financieros. Estas actividades han crecido a tasas anuales promedio superiores al 6%, muy por encima del ritmo observado para la economía nacional en dicho periodo (1.5%) y aportaron 1 de cada 10 pesos del PIB nacional en el 4T2022.

Otras 8 actividades económicas han mostrado un buen desempeño, en términos relativos, a lo largo de la última década. Estos sectores han crecido a mayor ritmo que el promedio nacional, aunque de forma menos acelerada comparado con los 4 sectores mencionados anteriormente, por lo que se distinguen como dinámicos. Dentro de este grupo se encuentran los servicios corporativos; los transportes; el comercio al por mayor; y las manufacturas, entre otros. En conjunto, en estas actividades se concentra el 60% del PIB.

Otras 4 actividades económicas en el país -los servicios de salud, educativos, actividades gubernamentales y otros servicios- se han mantenido en crecimiento, aunque lo han hecho a un ritmo modesto, más lento que el observado a nivel nacional. Al cierre de 2022 se generó el 12% del PIB en estas actividades.

Finalmente, 4 sectores destacan por su desempeño negativo durante los últimos diez años. La generación y distribución de electricidad, gas y agua; la construcción; la minería; y los servicios de apoyo a los negocios prácticamente no han crecido desde 2013, con tasas de crecimiento anual negativas, en promedio, lo cual implica que son sectores rezagados. Estas actividades representan 13% del PIB, y presentan ritmos de decrecimiento de hasta (-)5.3%.

México cerró el 2022 con un ritmo de crecimiento mejor de lo esperado, en un contexto de fuertes presiones inflacionarias e inestabilidad geopolítica. El dinamismo reflejado en años recientes ha sido impulsado principalmente por las actividades vinculadas al sector externo, como las industrias manufacturera y agropecuaria, o el comercio al por mayor y los transportes. Sin embargo, tomando en cuenta que las perspectivas apuntan hacia la desaceleración del crecimiento a nivel internacional e incluso una alta probabilidad de que la economía estadounidense entre en recesión, es posible que este motor de la economía nacional no sea suficiente para dinamizar el crecimiento en los años por venir.

Los niveles de resiliencia económica y de competitividad que alcance el país en los próximos años dependerán en gran medida del grado en que se propicie e impulse la inversión en otras actividades clave para la economía nacional, además de aquellas ligadas al sector externo. Para ello, será fundamental generar un entorno de negocios propicio para la inversión, procurando el estado de derecho para garantizar el cumplimiento de contratos y el respeto a la propiedad, a fin de dar certeza jurídica y certidumbre a los inversionistas.