Investigación

Los pendientes para el comercio tras la primera visita de la secretaria de Economía a Washington, D.C.

El pasado viernes 23 de julio, la secretaria de Economía, Tatiana Clouthier, concluyó su visita de trabajo a Washington, D.C. – la primera visita presencial de su mandato –. Además de asuntos como las investigaciones sobre estacionalidad en productos agropecuarios y la implementación de la reforma laboral en México, la visita tenía como propósito prioritario la discusión de las reglas de origen aplicadas al sector automotriz de la región. 

¿Qué pendientes persisten tras la visita de la secretaria Clouthier a Estados Unidos? En los tres días de reuniones, la secretaria Clouthier dialogó con legisladores y asociaciones del sector privado sobre el tema de las reglas de origen automotrices, en el que existe una diferencia de interpretación entre Estados Unidos de América (EUA), y México y Canadá. Sin embargo, no se alcanzó un consenso con el gobierno estadounidense, por lo que se acordó continuar con los diálogos para buscar un terreno común

En caso de no alcanzar una interpretación uniforme entre los tres países, el conflicto puede generar incertidumbre en el sector automotriz de la región –uno de vital importancia para las tres economías–. Los países continuarán los diálogos técnicos para conciliar la postura de México y Canadá con la de Estados Unidos, pero si estos no son fructíferos, la controversia podría eventualmente convertirse en una disputa comercial que se resolvería por medio de los mecanismos de solución de diferencias contemplados en el T-MEC, como los paneles de controversias.

Además del tema automotriz, la visita dejó como pendientes algunos temas agropecuarios como el acuerdo de suspensión de tomate y las investigaciones que EUA está llevando a cabo para analizar la posible imposición de medidas de estacionalidad para mitigar la importación de productos agropecuarios mexicanos durante periodos específicos. 

Por otra parte, persiste el asunto crítico del ambiente de certidumbre en el sector energético mexicano; si bien el tema depende de las acciones y decisiones del Gobierno Federal mexicano, tiene el potencial de volverse un conflicto mayor para la implementación del T-MEC y la integración de los sectores productivos de la región, al poner el riesgo la competencia y la apertura del sector. En esa materia, la postura de México es opuesta a la de Estados Unidos y Canadá, que abogan por un sector energético cada vez más abierto y concentrado en energías limpias.

¿Cuál es el conflicto en el sector automotriz? El T-MEC establece reglas de origen más estrictas para el sector automotriz que las contempladas en el TLCAN; bajo estas nuevas reglas, el requerimiento de Valor de Contenido Regional (VCR), que representa el valor del producto que fue producido o es originario de la región de América del Norte, se elevó para autos y camiones ligeros, así como para lo camiones pesados. Para los automóviles y camiones ligeros, el porcentaje de su valor que debe ser originario de la región pasó de 62.5% en el TLCAN a 75% bajo el T-MEC. Además, se agregaron requerimientos sobre el Valor de Contenido Laboral (VCL) – que implican un valor mínimo de producción con un salario mayor a $16 dólares por hora – y sobre el uso de acero y aluminio regional – al menos 70% del material usado en un producto automotriz debe ser de origen norteamericano –

Como parte de estas nuevas reglas, un requisito para que los vehículos y camiones ligeros puedan acceder a un trato libre de aranceles es que, además del 75% de valor de contenido regional del producto final, las autopartes esenciales también deben ser consideradas originarias (es decir, deben por sí mismas cumplir con un mínimo de 75% de VCR). Las partes esenciales incluyen motores, transmisiones, carrocería y chasís, y sistemas de suspensión, entre otras. 

En este aspecto, México y Canadá coinciden en que, una vez que una autoparte esencial es considerada originaria (al cumplir con un mínimo de 75% de VCR), su valor regional al incorporarse a la suma total del VCR del automóvil debe ser de 100%, al ya haber cumplido con lo requisitos para calificar como parte originaria. En contraste, la interpretación de Estados Unidos es más estricta: consideran que, aún cuando una autoparte esencial haya cumplido con las características necesarias para calificar como parte originaria, su valor regional al incorporarse al VCR total del vehículo no debe ser 100%, sino el porcentaje de valor regional que le permitió cumplir con los requisitos de parte originaria (el cual puede rondar entre 75% y 100%). La interpretación de Estados Unidos es más exigente e implica mayores costos para los productores automotrices de Norteamérica, ya que se ven obligados a reducir su dependencia en insumos no originarios de la región para cumplir con mayores proporciones de Valor de Contenido Regional.

¿Cuál es la relevancia de las Reglas de Origen del sector automotriz? Un diálogo cooperativo sobre la integración regional de México, Estados Unidos y Canadá y, en particular, un acuerdo en materia de la implementación de las Reglas de Origen en el sector automotriz, es fundamental para garantizar que los sectores productores de la región aprovechen las oportunidades que el T-MEC proporciona para el crecimiento, la innovación y el incremento de la competitividad. En la industria automotriz, una integración continua y eficiente, con procesos claros, se vuelve acaso más importante: más de 30% de las exportaciones que México hace a Estados Unidos son de bienes automotrices, y el 22% de las exportaciones canadienses a EUA comprenden esos productos

En el contexto de la recuperación económica, el sector exportador de México ha demostrado ser uno de los principales motores económicos, con un crecimiento anual de 29% en los primeros 6 meses de 2021. Sin embargo, la integración del sector automotriz de la región no es menos importante para Estados Unidos. Mientras que, en conjunto, las importaciones estadounidenses que se originan en México y Canadá representan 26% del total importado, su peso en las importaciones automotrices es mucho mayor: el 50% de ellas proviene de alguno de esos dos países.

Para lograr mantener y aumentar la integración de la industria automotriz en México, Estados Unidos y Canadá, y evitar generar costos adicionales y excesivos a los productores automotrices de la región, es necesario alcanzar un consenso en la interpretación lo más pronto posible.

Consulta el anexo ¿Cómo funcionan las Reglas de Origen del sector automotriz bajo el T-MEC?

Consulta más información sobre la relación comercial entre México, Estados Unidos y Canadá en el Monitor de Comercio Exterior del IMCO.