Investigación

Actualización de indicadores clave con ENOE-N septiembre 2020

  • El empleo de las mujeres tuvo un ligero incremento: la tasa de participación económica de las mujeres de septiembre aumentó un punto porcentual en comparación con agosto.
  • La brecha entre las tasas de participación femenina y masculina pasó de 33 puntos porcentuales en julio a 32 pp en septiembre, una diferencia alta pero menor con respecto a agosto (34 pp).
  • Entre julio y septiembre, las condiciones laborales están mejorando para hombres y mujeres, de acuerdo con la brecha laboral. Sin embargo, esta tendencia está más marcada para los hombres.

Para seguir estudiando las características más recientes del mercado laboral mexicano y conocer los efectos que ha tenido el covid-19 sobre las mujeres y su papel en la economía, el IMCO presenta la actualización de los indicadores clave analizados en el Diagnóstico IMCO: Mujer en la economía pos-covid.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicó hoy la actualización de indicadores clave con ENOE-N septiembre 2020. Destaca que la recuperación de las mujeres ha sido más lenta, como lo muestra la gráfica 1. A más de cuatro meses de la reapertura económica, septiembre es el primer mes con un ligero incremento en la participación de las mujeres (1.2 pp).

Entre 2005 y 2019 la brecha entre las tasas de participación económica para mujeres y hombres había disminuido en un 18%, pero como se muestra en la Gráfica 2, en el transcurso de la pandemia (abril-septiembre) se ha vuelto a abrir en un 22%.

Aunque el porcentaje de mujeres en trabajos subordinados y remunerados permanece en niveles altos, aquellas en empleos bajo condiciones no óptimas ha aumentado desde junio. En la Gráfica 3 se observa que las trabajadoras propias aumentaron en los meses de crisis, pasando de un 14.5% en mayo a un 22.4% en agosto y a un 22.6% en septiembre, 8 puntos porcentuales más con respecto a mayo.

Por otro lado, la tasa de las trabajadoras no remuneradas pasó del 3% en abril al 6.4% en septiembre, un aumento de más del doble. Esta distribución puede explicar la doble carga laboral que enfrentan las mujeres: generar ingresos y cumplir con la mayoría de las tareas domésticas y de cuidados.

La Gráfica 4 muestra la evolución de la brecha laboral entre marzo y septiembre. Ésta refleja una recuperación lenta para las mujeres. El porcentaje de mujeres en condiciones no óptimas de empleo es mayor desde marzo 2020, y la diferencia entre ambos sexos alcanza el punto más alto en agosto, con 11 puntos porcentuales.

De mayo a septiembre, 19 de cada 100 mujeres regresaron a trabajar o mejoraron sus condiciones de empleo, pero este indicador asciende a 20 para los hombres. Septiembre es el primer mes donde la tendencia para las mujeres es descendiente.