Europa ante la revisión del T-MEC

México llega a la revisión del T-MEC con ventaja relativa que debe preservar y fortalecer

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), en colaboración con el apoyo de la Fundación Friedrich Naumann (FNF), analiza la posición comercial de México frente al giro proteccionista de la política arancelaria estadounidense y los posibles desenlaces de la revisión sexenal del tratado. En esta investigación se muestra que, en el entorno comercial más proteccionista que ha vivido Estados Unidos en décadas, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha demostrado ser el único tratado de esta naturaleza que ha preservado su valor relativo.

Mientras Washington impuso aranceles de hasta 50% a sus principales socios, las exportaciones mexicanas que cumplen reglas de origen han conservado su acceso preferencial al mercado estadounidense. Como resultado, en abril de 2026, México se consolidó como el primer proveedor de importaciones de Estados Unidos, con una participación de 16.9% del total, por encima de la Unión Europea (16.3%), Canadá (11.7%) y China (6.6%). 

Participación de mercado en las importaciones totales estadounidenses por socio comercial. Porcentaje del total (enero 2024-abril 2026)

Fuente: Elaborado por el IMCO con datos de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC).

Esto es posible gracias a que su tasa arancelaria implícita —de apenas 3.6%— está entre las más bajas de los grandes socios comerciales de ese país, frente a 7.4% de la UE, 8.6% de Alemania y 21.0% de China.

Tasa implícita de aranceles recaudada por Estados Unidos por socio comercial (julio 2025-abril 2026)

Fuente: Elaborado por el IMCO con datos de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC).

Estos resultados reflejan el punto de partida de México de cara a la revisión formal del T-MEC, cuyo plazo está estipulado para el 1 de julio de 2026 conforme al artículo 34.7 del tratado. El escenario más factible de ocurrir —dadas las condiciones actuales— es una revisión prolongada hasta 2027, con incertidumbre elevada sobre los términos de renovación del tratado, pero con las preferencias arancelarias vigentes durante el proceso de negociación. Esto no significa que el T-MEC está en riesgo de desaparecer, sino que las condiciones bajo las cuales México competirá dentro de la región durante la próxima década se definirán en este proceso.

Para los inversionistas alemanes y europeos con presencia en México, el mensaje clave es que el país sigue siendo la plataforma estratégica más competitiva para acceder al mercado norteamericano. Los ajustes y exigencias que vendrán de la revisión también representan una oportunidad para profundizar la integración regional.

La tarea concreta para México en esta negociación es preservar y consolidar la ventaja que hasta ahora ha conservado, además fortalecer el cumplimiento de reglas de origen, reducir la dependencia de insumos provenientes de Asia, modernizar los procesos aduaneros y coordinar posiciones con Canadá frente a las demandas de Washington en materia de energía, propiedad intelectual e inversiones chinas.