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¿Qué sabemos? | El conflicto en Medio Oriente ha provocado una disrupción en los mercados energéticos internacionales, reflejada en un aumento significativo de los precios del crudo. Entre finales de febrero y el 7 de abril, los futuros del Brent pasaron de 72.48 a 109 USD por barril, un incremento de 50.4%, mientras que el WTI subió de 67.02 a 112 USD por barril, equivalente a 67.1%. Ante estas presiones, y con el objetivo de contener el impacto en los precios de los combustibles —así como de cumplir con la meta de mantener la gasolina regular por debajo de 24 pesos por litro y el diésel en 28.3 pesos— el Gobierno Federal ha incrementado los estímulos fiscales al IEPS para la semana del 4 al 10 de abril. Los apoyos se ubican en 2.0998 pesos por litro para la gasolina regular (equivalente a 31.34% del impuesto), 1.0456 pesos para la gasolina premium (18.48%) y 5.9791 pesos por litro para el diésel (81.20%). #EnLaMira | El referente más cercano es 2022, cuando durante el conflicto en Ucrania, se dejaron de recaudar 397 mil mdp por la política de estímulos ante el alza del crudo. A medida que el conflicto se extiende, crece la presión para mantener el balance entre mitigar la inflación y avanzar en la consolidación fiscal. En el IMCO tendremos #EnLaMira hasta dónde está dispuesto a llegar el Gobierno Federal para evitar las alzas en los precios de los combustibles una vez que se reduzca el margen de estímulos al IEPS, especialmente en el diésel. Consulta estos datos y otros indicadores clave del sector energético en nuestro Monitor de Energía. |
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Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China no han reducido el comercio global, sino que lo han reconfigurado. Desde 2020, las importaciones estadounidenses provenientes de China han disminuido, mientras aumentan las de economías como México, Vietnam, Taiwán y Tailandia. Al mismo tiempo, China ha incrementado sus exportaciones hacia estos mismos países. Aunque los datos no permiten identificar con certeza los mecanismos detrás de estos cambios, algunos analistas han señalado la posibilidad de uso de países intermediarios para redirigir mercancías (transshipment) en el marco de las tensiones. Más allá de esta interpretación, la evidencia refleja una transformación en la geografía del comercio internacional impulsada por la rivalidad entre las dos principales economías del mundo. Países como el nuestro se benefician de esa relocalización de flujos comerciales |
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El 31 de marzo la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos publicó el National Trade Estimate on Foreign Trade Barriers (NTE), cuya lectura ofrece un panorama de los obstáculos al comercio y la inversión que perciben las empresas estadounidenses. La edición de 2026 cobra particular relevancia porque se cruza con el proceso de revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC). En el capítulo de México, destacan los reclamos sobre la incertidumbre en materia de procedimientos aduaneros; la falta de apertura a la inversión en el sector energético, así como los adeudos de Pemex con proveedores; la percepción de una débil protección de los derechos de propiedad intelectual; las divergencias regulatorias en sectores tan variados como dispositivos, medios o ferrocarriles; y las restricciones en los servicios de procesamiento de pagos. En el fondo, un porcentaje relevante de los reclamos plasmados en el NTE reflejan violaciones de México al espíritu y letra del Tratado, por ejemplo en el sector energético. En otros rubros, atender reclamos en materia de telecomunicaciones, sistemas de pago o restricciones en aduanas no únicamente facilitaría el proceso de revisión, sino que beneficiaría la competitividad del país. Consulta el documento aquí. |
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