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IMCO: 20 años de talento

En este espacio editorial hoy estamos de fiesta.

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) cumple 20 años. Hace 15 años entré a trabajar en la institución como una estudiante interesada en las relaciones públicas. Descubrí entonces el mundo de los datos y las propuestas de política pública, pero sobre todo, me encontré con personas entregadas a tener un mejor país.

Si alguien me preguntara diría que trabajo en el mejor lugar y con el mejor equipo.

Lo que más disfruto de estar aquí es que siempre me contagian la pasión con la que escriben sus investigaciones; ver el proceso por el que pasan para escribir una columna de opinión; entender sus frustraciones cuando los datos no coinciden con sus hipótesis; verlos emocionarse porque encontraron una nueva serie de datos; escucharlos en una entrevista en televisión o radio; presenciar sus caras de orgullo cuando el proyecto al que tanto esfuerzo le dedicaron al fin sale a la luz.

Para trabajar en el IMCO hace falta un carácter especial. Hay que entender que México tiene una infinidad de desafíos. Por ello, siempre se necesitan ideas que puedan materializarse en proyectos y propuestas. No podría enlistar todos los proyectos que me enorgullecen en este espacio, pero sí hay ciertos momentos que llevo en mi corazón.

  • Hicimos, junto con Transparencia Mexicana, una de las iniciativas ciudadanas más exitosas que ha presenciado México. La #3de3 fue una iniciativa y, posteriormente, se convirtió en una Ley para que los servidores públicos transparentaran sus declaraciones patrimonial, fiscal, y de intereses. 634,143 mexicanos firmamos la petición. Aún recuerdo ese proceso legislativo en el que juntamos firmas los sábados y creamos la comunicación para que todos la hicieran suya.
  • Me di cuenta que el gobierno no cumple con los “mínimos indispensables”.  Por ejemplo, hace falta transparencia en las compras públicas y los gobernadores y alcaldes aún no cuentan con la información estructurada del presupuesto de su estado. Pero también he visto que las cosas más sencillas pueden generar gran impacto: usar información cambia el rumbo.
  • En esa misma línea, me ha tocado ver cómo nuestros Índices de Competitividad han sido utilizados para tomar decisiones informadas: construir hospitales y carreteras, y realizar reasignaciones de presupuesto. Estas son decisiones que abonan al bienestar de los mexicanos.
  • También he podido participar en la creación de herramientas para informar mejor a los ciudadanos. “Mejora tu Escuela”, “Compara Carreras”, y los monitores de competitividad son solo algunas de las que me vienen a la mente. La información es poder y, con ella, hemos logrado que las y los mexicanos exijan mejores condiciones.
  • He visto al IMCO posicionar conceptos y nuevas ideas en la agenda pública del país. Muchos de ellos aún vigentes que continúan creando olas de cambios.
  • Vi nacer el área de “Mujer en la Economía” en 2020, dedicada a visibilizar las problemáticas que enfrentan las mujeres en el mercado laboral. Nunca había visto los datos de esta forma tan cercana. Hoy es una de mis áreas favoritas.

Pero la institución no solo se conforma de proyectos. En realidad, su esencia son las personas, quienes han imaginado grandes cosas para el país.

Los presidentes cambian, las leyes cambian, los tiempos cambian. Los investigadores del IMCO también cambian, pero lo que siempre hay entre quienes somos y hemos sido parte de esta institución es el amor que le tenemos al país. Sin él, no estaríamos cumpliendo 20 años de un México más competitivo.

¡Muchísimas felicidades y un abrazo a todas las personas que han sido parte de esta historia!

03-05-2023