La IED es una señal positiva, pero insuficiente por sí sola. Su impacto depende de que existan condiciones para ampliar la capacidad productiva e incentivar las nuevas inversiones.
La Secretaría de Economía presentó los datos de Inversión Extranjera Directa (IED) del primer trimestre del año. En un entorno de bajo crecimiento económico y bajos niveles de inversión total, la IED ascendió a 23,591 millones de dólares (mdd) entre enero y marzo de 2026 con cifras originales. Esta cifra preliminar representa un incremento de 10.4% comparado con las cifras originales del mismo periodo de 2025, sin embargo, al considerar la cifra actualizada de ese año, la IED se redujo 3.36%.
¿Cómo se comportó la IED al cierre del primer trimestre de 2026?
La IED se sostiene principalmente por dos componentes: la reinversión de utilidades (ganancias generadas por empresas extranjeras ya instaladas en México que deciden no repatriar a sus países de origen) y las nuevas inversiones. Al comparar con las cifras actualizadas del primer trimestre de 2025, las nuevas inversiones decrecieron 26.6% y la reinversión de utilidades creció 14.35%.
La IED en México creció durante el 1T2026 por la reinversión de utilidades | Inversión extranjera directa en México por tipo (millones de dólares corrientes)

Fuente: Elaboración propia con datos de la Secretaría de Economía (2026). Nota: se utilizan las cifras actualizadas de IED, para 2026 se presentan las cifras originales.
El capital estadounidense lideró con 10,210 mdd, equivalente al 43.3% del total, con un crecimiento de 18.8% comparado con el mismo trimestre del año anterior. Le siguen España, que creció 6.5%, Australia con un avance de 16.9%, Japón con 26.5% y Canadá, que registra un retroceso de 52.9%.
Estados Unidos, España y Australia lideran la IED en México al 1T2026

Fuenre: Elaboración del IMCO con datos de la Secretaría de Economía (2026). Nota: se utilizan las cifras actualizadas de IED, para 2026 se presentan las cifras originales.
¿Qué sectores destacaron?
Por sectores, destacan servicios financieros y seguros, fabricación de vehículos, minería, construcción, equipo de cómputo y componentes electrónicos. Estas tendencias son coherentes con la reconfiguración de cadenas de suministro en América del Norte y con la integración productiva que favorece el T-MEC.
IED por sectores seleccionados

Fuente: Elaboración del IMCO con datos de la Secretaría de Economía (2026). Nota: se utilizan las cifras actualizadas de IED, para 2026 se presentan las cifras originales.
Es necesario precisar que no toda la IED tiene el mismo impacto sobre la actividad económica. La reinversión de utilidades no genera necesariamente nueva capacidad productiva, nuevos empleos, ni transferencia de tecnología al ritmo que lo hacen las nuevas inversiones. Entre 2015 y 2017, las nuevas inversiones representaban entre 20.2% y 36.3% del total de IED. Al cierre del primer trimestre de 2026, este mismo indicador se ubica en solo 7.2%.
Para México, capitalizar la reconfiguración de las cadenas globales de valor de manera sostenida no requiere solo retener a quienes ya invierten en México; requiere atraer a quienes aún no han llegado, por ejemplo, con proyectos de nueva capacidad de generación eléctrica, redes de transmisión, infraestructura logística y desarrollo de talento en sectores emergentes con mayor complejidad tecnológica.
La IED está conformada principalmente por la reinversión de utilidades

Fuente: Elaboración del IMCO con datos de la Secretaría de Economía (2026). Nota: se utilizan las cifras actualizadas de IED, para 2026 se presentan las cifras originales. En 2022 se considera la fusión entre Televisa-Univisión y la reestructuración de Aeroméxico.
La IED no sustituye la inversión local que no está ocurriendo.
Para 2025, la IED con respecto a la formación bruta de capital fijo representó 9.9%, lo cual muestra que, aunque los flujos de capital extranjero son relevantes, su escala es insuficiente para compensar por sí sola la debilidad de la inversión nacional.
El flujo de capital extranjero ayuda a amortiguar las caídas en inversión nacional, pero no resuelve las necesidades de financiamiento, infraestructura y capacidad productiva que enfrenta el país.
Para que la IED se consolide como palanca de crecimiento sostenido, el país requiere avanzar en los precursores que permiten las inversiones con perspectiva de largo plazo: energía competitiva (confiable, asequible y con bajas emisiones), infraestructura logística suficiente (puertos, conectividad y plataformas industriales que reduzcan costos y tiempos), y certeza jurídica e institucional (reglas del juego predecibles que protejan las inversiones ya realizadas y generen confianza para las nuevas).
El Plan México apunta en esa dirección, pero su éxito dependerá de la velocidad y calidad con que se ejecuten esos compromisos. Los niveles de IED al cierre del primer trimestre del año son un punto de partida. Convertir la inversión extranjera en crecimiento sostenido requiere planeación, infraestructura y certidumbre jurídica para que se traduzcan en capacidad productiva real.