¿Pemex está resolviendo el problema de su deuda?

Foto: Cuartoscuro

Valentina Muñoz, investigadora de Desarrollo Económico

El pasado viernes, Petróleos Mexicanos publicó su reporte de resultados al tercer trimestre de 2026. ¿La gran sorpresa? La deuda está bajando, y mucho. Para septiembre de 2025 debía 1.84 billones de pesos. Hoy, la deuda que reporta es casi 25% menor, y se encuentra en 1.38 billones de pesos. Esto se refleja tanto en la deuda de corto plazo, que se redujo a menos de la mitad, como en la de largo plazo, que es 15% menor. 

Pero no sólo se trata de bajar la deuda a como dé lugar, sino cómo, porqué y quién. Si nos preguntamos si Pemex está resolviendo su problema de deuda, la pregunta está mal de saque. Parte de esa baja no es mérito de nadie: es un efecto contable de la apreciación del peso, que abarata en pesos la deuda contratada en dólares. Y del resto, no es Pemex, sino Hacienda, quien está detrás de los cambios.

En lo que va del año, el Gobierno Federal le ha inyectado 136.5 mil millones de pesos a la petrolera. Y a pesar de que el año pasado anunciaron que a partir del 2027 Pemex ya no recibiría más recursos del gobierno, el Paquete Económico 2027 presupuesta 81.1 mil millones de pesos para el pago de amortizaciones de la deuda y de créditos bancarios contratados en ejercicios anteriores. La deuda no desaparece: se muda al balance del Gobierno Federal y la pagamos nosotros, los contribuyentes.

Y aunque el Gobierno Federal pagara, en su totalidad, la deuda de Pemex, el problema de fondo no se resolvería. Las deudas volverían porque la empresa del Estado requiere recursos para operar y no genera suficientes ingresos para cubrir sus costos.

¿Qué tendría que pasar para que el problema de la deuda realmente se solucione? La respuesta es a la vez simple y titánica: hacer de Pemex una empresa rentable. Para ello habría que cambiar sus prioridades: generar valor en vez de volumen, enfocar sus recursos a generar utilidades, abrirse a asociarse con terceros en donde Pemex no puede llegar e invertir tanto en seguridad como en el mantenimiento necesario de los fierros, por mencionar algunas propuestas. El problema de fondo es operativo.

Al tercer trimestre de este año, reporta pérdidas por 38.8 mil millones de pesos. En un contexto de altos precios del crudo (al tercer trimestre del año la mezcla mexicana promedia 81.4 dólares por barril, 30.5% más que el mismo periodo del año anterior) apuesta por bajar sus exportaciones en un 29.6%. Apuesta por mandar el crudo a sus refinerías, en donde pierde dinero aunque aumente la producción, en vez de aprovechar los altos precios del mercado internacional. Apuesta por menos pozos y menos equipos de perforación en operación. Apuesta por menor inversión en extracción y exploración que son el negocio en el que podría ser rentable en el mediano y largo plazo.

Bajo estas circunstancias, la reducción de la deuda es un analgésico, más no la cura. Y ese analgésico, los mexicanos lo pagamos muy caro.

 

Publicado en Substack

04-11-2026