Investigación

Ley de Cuidados de la CDMX

La Ley de Cuidados de la CDMX plantea una visión ambiciosa para la garantía del derecho, pero su implementación requerirá definir esfuerzos operativos y presupuestarios

El 26 de mayo de 2026 el Congreso de la Ciudad de México (CDMX) aprobó por unanimidad la Ley del Sistema de Cuidados, convirtiéndose en la segunda entidad federativa con una legislación en la materia después de Jalisco. El IMCO analizó las principales disposiciones, implicaciones y desafíos de implementación.

  • Sustantivos: Cambios de fondo relacionados con el reconocimiento de derechos y la definición de las personas titulares de protección.

  • Institucionales: Modificación en el diseño institucional de la Administración Pública, otorga atribuciones, además de integrar nuevos mecanismos de coordinación e instrumentos para abordar cuidados.

  • Presupuesto: Modificaciones en la asignación de recursos públicos y en los mecanismos previstos para su ejercicio y seguimiento.

  • Laborales: Cambios relacionados con el reconocimiento de los derechos laborales de las personas cuidadoras y la valoración del trabajo de cuidados.

La consolidación del Sistema Nacional de Cuidados podría contribuir a reducir la carga de trabajo de cuidados que hoy recae principalmente en las mujeres. En la entidad, ellas destinan en promedio 34 horas semanales a estas tareas, frente a 16 horas de los hombres. Si el Sistema logra ampliar la cobertura de cuidados, podría generar ganancias de tiempo para más de tres millones de personas que actualmente realizan labores de trabajo no remunerado en la CDMX, facilitando su participación en actividades educativas o laborales.

Retos hacia adelante

Los artículos transitorios establecen un plazo máximo de seis meses para la instalación de la Junta del Sistema de Cuidados y de tres meses adicionales para la presentación del proyecto de Reglamento. Sin embargo, el cumplimiento de estos plazos representa un desafío ya que la aprobación de esta Ley fue resultado de un proceso legislativo que se extendió por más de una década y requirió una amplia articulación de esfuerzos políticos y sociales. Esto se suma a otros retos que enfrentará el gobierno de la CDMX para consolidar un sistema de cuidados:

  • Garantizar la coordinación entre dependencias. En la práctica será un desafío alinear el presupuesto y los recursos de las dependencias involucradas en torno a objetivos comunes establecidos en el Programa de Cuidados. Las instituciones pueden ser resistentes a los cambios organizacionales que requiere la coordinación y pueden configurarse esquemas de simulación con nulos resultados.
  • Lograr acuerdos con diferentes actores. Lograr los objetivos del sistema de cuidados requerirá que el gobierno de la CDMX establezca acuerdos con diferentes actores. Por ejemplo, con las alcaldías para coordinar la provisión de servicios, con el Congreso que aprobará anualmente el presupuesto y con las instancias del gobierno federal, como el DIF, que tienen atribuciones en materia de cuidados.
  • Asignar presupuesto. Reconocer el derecho al cuidado debe acompañarse de recursos suficientes y una estrategia sostenible para financiar los servicios, programas, infraestructura y personal que requiere su implementación. Las autoridades deberán garantizar una asignación progresiva de recursos y definir prioridades claras de ejecución.
  • Fortalecer la participación ciudadana. La iniciativa contempla un mecanismo de participación y monitoreo social que valorará el avance del Sistema. Es importante que los análisis y propuestas que realice el Consejo Consultivo sean tenidas en cuenta para las acciones de mejora y reajuste.

La aprobación de esta Ley es un paso fundamental para garantizar el derecho al cuidado en la entidad. Sin embargo, el éxito dependerá de las decisiones presupuestarias, institucionales y de política pública que se definirán en el Reglamento.