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Los dueños de la calle
Bien manejados, los parquímetros pueden ser la manera más ordenada y equitativa de regular el espacio de estacionamiento en la vía pública.Como todos los capitalinos sabemos, el espacio de estacionamiento en la calle ha estado privatizado por agrupaciones de franeleros y acomodadores gracias a la cooperación que reciben de las autoridades.La administración mafiosa de la calle trae muchos problemas e incomodidades para los ciudadanos. La corrupción está en el centro de esos problemas. Los que se adueñan la calle han podido hacerlo gracias al acuerdo que tienen con los policías que administran discrecionalmente el uso de grúas en infracciones.Con ello, el objetivo de esos policías no es mantener el orden, sino ayudar a que se puedan acomodar más coches. Mientras más, mejor. Mientras que en zonas muy comerciales el problema se combina con el de los famosos valet parking, que también entran en contubernio con la autoridad para adueñarse de la calle.