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México es la décima potencia exportadora del mundo, y aunque todavía exporta mucho menos que los líderes del comercio global como China, Estados Unidos y Alemania, su crecimiento anual de 7.6% en 2025 fue uno de los más altos entre el top 10 a nivel global. Esto no es casualidad, y lo más notable es que ocurrió en uno de los años más difíciles para el comercio internacional.
A pesar de los nuevos aranceles de la administración Trump, México ganó participación en el mercado estadounidense entre 2024 y 2025. Las exportaciones hacia Estados Unidos pasaron de 513 mil millones de dólares en 2024 a 552 mil millones en 2025. Pero el crecimiento del comercio mexicano no dependió solo de ese mercado. Las exportaciones a África y Oceanía crecieron 15.1%, de 2 mil millones de dólares a 2.3 mil millones; las dirigidas a Asia subieron 8%, de 30.4 mil millones a 33 mil millones; y las que fueron a Europa pasaron de 28.8 mil millones a 30 mil millones. Esto habla de una redistribución estructural de los flujos de comercio internacional.
Dentro de México, también hay distintas historias: el crecimiento en las exportaciones no se distribuyó igual entre los estados. Jalisco, Chihuahua, Colima, Zacatecas y Yucatán fueron las entidades que más aportaron al aumento de las exportaciones, con incrementos de entre 21 y 66 por ciento. Cada uno avanzó por razones distintas, lo que refleja que las oportunidades derivadas de la reconfiguración del comercio internacional están llegando a diferentes regiones y actividades económicas del país.
Jalisco encabezó la lista con un crecimiento de 66%, impulsado por su industria de equipo de cómputo y electrónicos, que pasó de 17 mil millones de dólares a 38 mil millones, un aumento de 124 por ciento. Chihuahua tuvo un comportamiento parecido. Sus exportaciones crecieron 45%, sostenidas por ese mismo sector, que avanzó 93%, de 34 mil millones a 66 mil millones de dólares. Zacatecas, en cambio, basó su crecimiento de 23% en los minerales metálicos y no metálicos distintos del petróleo y el gas, que aumentaron 52%, de 1.9 mil millones a 2.9 mil millones de dólares. Yucatán creció 21% gracias a un aumento de 47% en manufacturas diversas, una categoría que incluye equipo deportivo, juguetes, equipo médico y joyería.
Las cifras muestran que México ha sabido capitalizar la reestructuración comercial que se gestó a partir del conflicto entre Estados Unidos y China en la primera administración Trump y culminó en una agresiva política arancelaria. Pero esa oportunidad todavía no se agota. Quedan espacios sin ocupar en el vacío que dejó el que hasta entonces era su principal socio comercial, y para llenarlos, hace falta más inversión. No todos los estados del país están preparados de la misma manera para responder a la nueva demanda de bienes, sobre todo la que viene de Estados Unidos.
La reconfiguración del comercio mundial ya produce ganadores, y México es uno de los países mejor posicionados para serlo, gracias a su ubicación geográfica, su estructura productiva y su red de tratados comerciales. El reto ahora es consolidar y atraer inversión en los sectores que ya muestran ventaja, como electrónicos, equipo de cómputo, maquinaria industrial, productos metalmecánicos y manufacturas diversas como el equipo médico. La oportunidad ya existe; convertirla en crecimiento sostenido dependerá de que México tenga la capacidad, la infraestructura y la certidumbre para producir más.
@isaaccruzpardo
Publicado en Substack
24-06-2026
