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EL naufragio de Pemex
“No tenemos por qué maximizar un evento que no lo merece”. Mientras Carlos Romero Deschamps daba este tranquilizador diagnóstico sobre la explosión de una refinería en Tamaulipas, la semana pasada, 30 familias de trabajadores y contratistas de Pemex estaban cubiertas de luto. En una tragedia de esta magnitud, lo natural sería que el líder sindical asistiera a los funerales de sus colegas, exigiera una investigación sobre la tragedia y demandara mejores condiciones de seguridad. Sin embargo, en Pemex las cosas funcionan al revés. Es difícil no maximizar la brutal insensibilidad de este senador del PRI, que encabeza el sindicato petrolero desde 1995.Pemex es una de las empresas de hidrocarburos más peligrosas del mundo. Antes de la explosión en Reynosa, el índice de incidentes graves era 22% superior al estándar internacional de la Oil & Gas Producers (Reporte de resultados de Pemex, junio 2012).