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Piratas, corsarios y notarios
Esta carencia demográfica de notarios implica una sustantiva factura económica que pagamos todos los mexicanos. De acuerdo con un estudio del IMCO, más del 60% de los costos asociados con abrir una nueva empresa están asociados con tarifas notariales. En Oaxaca, al comprar una casa, el 2% del precio de la propiedad termina en las arcas de una notaría. La débil competencia en los servicios notariales es un impuesto directo sobre la economía formal. Este tributo notarial se refleja en menos casas con escritura, menos familias con testamento y menos negocios registrados ante la autoridad. Una persona que no tiene la escritura de su casa tendrá un enorme obstáculo para acceder al crédito bancario. Un jefe de familia sin testamento implica una potencial incertidumbre jurídica para sus descendientes. Una empresa no registrada ante la autoridad jamás podrá generar un empleo formal.