Artículo
Comisión incómoda
El principal contrapeso que creó la reforma fue un órgano regulador con el mandato de vigilar y regular las actividades de exploración y producción de hidrocarburos. Específicamente, la ley le encarga a la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) asegurarse de que los proyectos de Pemex incorporen los criterios técnicos y tecnológicos que permitan la recuperación máxima de gas y petróleo, que se repongan las reservas, se preserve el medio ambiente, se cuide la seguridad industrial y se reduzca al mínimo la quema y venteo. Para que pueda cumplir con esas funciones, la ley le da a la CNH atribuciones muy amplias. Basta recorrer la lista para constatar que el propósito de la ley es contar con un regulador de peso. Los informes, resoluciones y sanciones que hasta ahora ha producido la CNH han resultado en situaciones incómodas para Pemex. En su corta existencia, la Comisión ha cuestionado la viabilidad técnica y financiera de Chicontepec, pidiendo que se replantee el proyecto. También ha cuestionado las estimaciones del valor de las reservas no probadas y ha impuesto sanciones a Pemex por incumplimiento tanto de normas de venteo y quema de gas, como por entrega extemporánea de información.